sábado, 19 de mayo de 2018

LOJA, ECUADOR: ESTUARDO FIGUEROA EXPONE PINTURAS EN LIMA

FRANCO ESTUARDO FIGUEROA CASTILLO (Loja- Ecuador,1960)


viernes, 13 de abril de 2018

BUENOS AIRES, ARGENTINA: ALEGORÍAS DE LA NOCHE DE JUAN CARLOS PRIOTTI


BUENOS AIRES –ARGENTINA: ALEGORÍAS DE LA NOCHE Y OTROS POEMAS de JUAN CARLOS PRIOTTI


LA INTENSA AVENTURA DE SOÑAR


Por LUIS ALBITRES MENDO


“Soñar un poema me causaba una extraña sensación, asimismo el efluvio hondo y humano de un desasosiego…(…) Y como su grácil desolación está latente en todo poemario, debo decir en esta especie de liminar, que la soledad es un sufrimiento sutil, silencioso, sin palabras, sin formas, que puede borrar del corazón el interés por vivir y del espíritu el bello significado de la intensa aventura de soñar. (…) donde el corazón con su alegría, con su ternura y su sangre, da garantía de eternidad”
Juan Carlos Priotti  ( Exordio al libro “Alegoría de la noche y otros poemas”)

BREVIARIO DE NOSTALGIAS


CAPÍTULO DE LA VIDA Y DE LOS SUEÑOS


E
n el poema ALEGORÍAS DE LA NOCHE, exultación de la vida y un canto suntuoso de los deslumbrantes sentimientos que desfilan al compás de las horas nocturnas, con sus temblores, fragilidad y claridades.

Una epifanía de humores brujos celebrando la magia y el misterio del vivir, en medio de un escenario de gloria, ornado del arco iris más esplendoroso.

Una desbordante imaginación, con un lenguaje de altísima jerarquía poética.

SIN PALABRAS y SIN TIEMPO es en cambio la evocación del lar natal. La comparación o el paralelo con la realidad actual del poeta, su nueva estancia.

En HUELLAS describe magistralmente un ocaso entrañable del terruño abandonado:

“El tiempo pasa/ Pasa la vida,/ hasta un sol rojo y agonizante/ y luego un borrón púrpura/ que se traga la noche”.

Para de inmediato enumerar persistentes memorias de sus querencias antiguas: “me falta la ausencia/ que trae el sonido de la lluvia,/ el relincho de un caballo,/ el viento en las montañas, el ímpetu del río”.

 GRÁCIL DESOLACIÓN LATENTE


U
n soliloquio que engloba poemas plenos de estruendos y atisbos que el poeta enlaza con certero dominio. La finitud del tiempo, el duermevela saturado de recuerdos, el péndulo de las horas, la soledad de la noche:

en el apacible torrente de las horas. / En tu imagen que se ilumina ya a la dicha/ vuelvo de ti”.

Rapsodas, sombras detenidas, elogio de las nostalgias. “Las voces confusas del silencio”, omnivalentes, se resisten a desaparecer.

El insomnio, los ensueños de la noche y los júbilos del despertar junto a la musa y el poema.

Eros y sus connotaciones ejercen un poderoso aliciente en la inspiración de este poeta enamorado del Amor: “ante el fulgor de una mirada, / y no poder salir del asombro./…/ la ardiente geografía del cuerpo. / Y en una explosión de delirios”, “¡ el recuerdo puede más que el olvido!

APASIONADO REFINAMIENTO GLORIFICANDO AL AMOR


E
nmarañado enjambre de versos diversifican los plurales mensajes amatorios.

El poeta se regocija repartiendo caricias y gratificaciones que ensalzan y preludian éxtasis, glorificando al amor en todas sus instancias :

“preludio: efímera luz, callada ausencia”, “…/ frustrado y maravilloso primer amor”, “con la lejanía que te inunda/…/ caricias perdidas en el sigilo de las horas/…/ ¡el encanto inefable de tu mirada!”, “insomne frenesí de la madrugada”.
“con la misma ansiedad que te poseo”. “Tal vez no eres el instante inasible”, “Soñé el dulce beso que eterniza/ el fugaz estallido de la carne”, “Ama la embriaguez del silencio/ desde la desolación de un paisaje”.

Bandada de palabras dulces al recuerdo o nostálgicas frente a las ausencias. Crepúsculos y amaneceres. Vértigos y abismos, el crujiente esbozo de un amor fugaz o los detalles más preciados de amores perpetuos.

El rosicler de su intensa experiencia amatoria se extiende sutilmente a sus versos, con ternura, insinuación y apasionado refinamiento.

El hechizo de las lágrimas, retornos y despedidas. Los rostros del adiós. Entregas, agonías, risas, voces, palabras. Felicidad en los encuentros, tristeza en las pérdidas.

El amor lo cubre todo y los efluvios emotivos y espirituales no se dejan esperar, brotan al contacto con estos poemas. Expanden el alma.

VOZ QUE LLEGA DEL ATARDECER


L
a vida y los sueños, recapitulación de una existencia exorbitante en relaciones amorosas enriquecedoras: AMAR SIN MEDIDA, podría haber sido el slogan que marcó el signo de su devenir por este mundo.

Parece que esa actitud de plenitud y gozo ha dirigido su vida, a tal punto que le confiere una energía singular, extrayendo de cada relación lo más rescatable, regocijándose al máximo en cada una de sus experiencias. Así lo confirman sus poemas.

ÁRBOLES DE LUZ EN LA PIEL Y EN LA HISTORIA

 AMERINDIA : CON TODOS LOS FULGORES DE UN ILUMINADO

 CON LA FURIA ANCESTRAL : EN LA MEMORIA VIVA DEL FUEGO




B
ello e inspirado poema en prosa, concebido y firmado a su paso por la ciudad de CAJAMARCA en febrero de 2004. En él, con todos los fulgores de un iluminado, de un verbo enfurecido, blande la palabra y la sanción histórica por el genocidio. Él mismo lo presenta y explica:

“Ni la exégesis ni la criba de la memoria son suficientes para expresar en palabras, versificando la grandeza y el posterior genocidio de nuestros abuelos patriarcales, árboles de luz en la piel y en la historia de Amerindia, escrita y tergiversada por el conquistador español. Y yo pertenezco a esa historia despojada gran parte de la verdad, de la identidad, con el estupor del avasallamiento que sufrió durante más de cinco siglos, a mano de otra cultura, hasta la hora feroz del ocaso. De allí nacen mis poemas, con mucha rabia en los versos escritos y en el corazón”.

AMERINDIA EN LA SOMBRA DEL OCASO

“…inmenso el océano, larga la hora feroz del ocaso. ¡Fue ayer! Y los bajeles más altos que las olas, sobre la Puerta del Sol; las fogatas que velaban los chasquidos del viento en el Rumi Tiana, arriaron los leños. El adelantado de Castilla cubierto de armadura, todopoderoso, gritó en la Plaza Mayor: ¡Soy el conquistador, oh señor del imperio! Obsedida la muerte, se despeña por la oscuridad del instante con retumbo de corceles, mosquetes, despojos, y detrás la Hidra como ofrenda al Dios emplumado. Así empezó el holocausto, el día sin nacer. El oro y la plata en el Cuarto del Rescate, no saciaron la ambición ambicionada del barbado. En los fuegos rituales callaron las quenas y a su vez la chicha, las danzas. La noche fue larga en Cajamarca. Silencio en los templos, dolor en los Andes, y la luna en la oquedad del crepúsculo, saliendo de vasijas como un rayo flamígero. El buitre ensangrentado en la plaza, el verdugo impávido a los pies de Atahualpa Señor del Tahuantinsuyo, y la muerte con relámpago de cordel y espada trasegando el alma del Imperio a otro cielo. Fuego en el oro, sangre de lluvia y el cóndor furibundo en el cuenco de arcilla de los dioses decapitados. Reinos muertos, ¿dónde hallar la fuente sagrada que purifique los ojos que no ven al Hijo del Sol? Entre tanto la sangre de los muertos insepultos, la sangre cordillera empapada en las piedras, espera a la sombra de los dioses decapitados.

…Y después de la noche, un poco antes de la aurora, los muertos que acunan a los vivos, piensan en dibujos de cerámica y sueñan con nacer de nuevo. El cóndor, heraldo del Ande, hace arder un fuego de certezas en lo alto del nido, y sobre él se tiende y espera…¡más de cinco siglos! Los pájaros en el umbral de la mañana, como rapsodas de otro amanecer, cantan elegías en la memoria viva del fuego. Oh seguidores de huellas, buscadores de semillas, arrieros de agua en la corteza del desierto. En un presagio de Reinos Muertos, Amerindia despierta en la sombra del ocaso con la furia ancestral en cada hueso, para trazar sueños imaginarios sobre los Andes”.             Ciudad de Cajamarca, febrero del 2004.



Este magnífico poema se ha transcrito completo por su medular trascendencia. Retomando la memoria hacia fechas nefastas para los auténticos dueños de estas inmensas tierras, el inicio de la rapiña con los invasores. 

Escrito seguramente después que el poeta visitara el célebre Cuarto del Rescate, el autor se ha inspirado con tal potencia creadora, en este choque de dos mundos, arremolinando furias ancestrales, entonando, desde estos cuerpos desparramados y cenizas, fruto de la pólvora desconocida para los nuestros, el grito más humano y desgarrador, anunciando el Ave Fénix de esta raza bravía, de este pueblo fuera de serie de la AMÉRICA ANDINA.

CUSCO…EN SOLEDAD DE DIOSES



E
n la senda del que busca entre sus sueños, realidades idas, Priotti indaga entre las callejuelas desiertas o pobladas de la ciudad imperial, para impregnar su poema de rabias inconclusas y ansias no satisfechas:

Y este es el Cusco…/-claridad del ocaso sobre la piedra-/ de los siglos oscuros de la cruz y la espada,/ de la memoria ancestral en los altos muros/…/ como escuchando las sombras correr/ detrás de una herida que aumenta.// Mas unos ojos estirados y no tan negros/ anclados en la piedad de la chicha,/ no se dejan seducir por la mirada/ de llegar hasta mi piel y preguntarme:/ ¿Importa tanto esa luz en la memoria/ que alumbra el orgullo de los vencidos?// (…) Porque hay ruinas en soledad de dioses/ a los que el tiempo devora…/ más allá del grito germinal de los muertos,/ recién resurrectos a la verdad del canto.// Ante todo el olvido…¿serán solo palabras?/ el mea culpa que ronda en la conciencia/ esperando, como el Hijo del Sol,/ que el silencio nunca se vuelva vacío./  Hoy, por caminar sus calles, ¡me desvivo!/ Por su eternidad tiene nombre mi poema. Ciudad del Cusco, febrero del 2004.


La inspiración de un poeta, embargado por sentimientos encontrados y presionado por la impotencia ante el desastre y la injusticia, trae a colación versos memorables, sin dejar de sellar sus sentimientos más prístinos a favor de los nativos, los genuinos propietarios de estas feraces tierras, que nunca debieron dejar de ser dueños de sus propios destinos.
El poeta recorre, ahíto de sombras y visiones, alucinado, absorto ante sus calles de piedra en subibajas; perplejo ante contradicciones e injusticias, cóleras contenidas con resignación por los que antaño fueron señores de estos reinos. Reconociendo deslumbrado la importancia sustantiva de una ciudad de contundente prestigio planetario, Cusco, al igual que Atenas, Alejandría, Roma, etc.

PÉTREA BELLEZA, ALBA INVENCIBLE

ELEGÍA A MACHU PICCHU

“Entre el sol y el dulce don de la lluvia,/ tus alas de niebla y de verde musgo/ emergen con la eterna majestad del cóndor,/ y también tu azul mitología de silencio.// (…) Qué solsticio de lo efímero duermes,/ ahora lejos, en tus ruinas, / más allá de los siglos donde el sol iluminaba/ tu pétrea belleza como un alba invencible.// (…) Y en tu eternidad de santuario crece el vacío/ como la memoria en tus piedras,/ recordándote paternal de mi canto.” Alturas de Machu Picchu, febrero del 2004



E
ncontramos tanta sensibilidad poética frente a la grandiosidad de Machu Picchu como la del célebre Premio Nóbel Pablo Neruda, nacido en Chile. Otro gran poeta que enorgullece a la privilegiada AMÉRICA ANDINA, por eso en sus Alturas de Machu Picchu, sintiéndose americano y andino se inspiró tan conmovido.

AMERINDIA: Un neologismo como título o lo que nosotros llamaríamos AMÉRICA ANDINA, un puñado de poemas inscritos con fuerza implacable y a la vez convincente, zamaquea la obsesión de invasores y sus instituciones, que se hicieron de la vista gorda por siglos, con pocas excepciones como las de Bartolomé de las Casas y unos cuantos más, dando pie a que la infamia y la inclemencia crecieran abyectas, inhumanas y crueles, contra los genuinos dueños de estas tierras.

Según nos enteramos por un artículo de Rodrigo Montoya Rojas, citando a otro autor, de doce millones de habitantes, en aquel entonces, se redujeron a unos 200,000. Es decir sobrevivieron solamente un 6 por ciento. Qué tal barbarie ¡ Nefando crimen que la Historia no ha castigado!
De la eclosión del furor y la rabia contenida, insurgen furibundos poemas de rechazo, resistencia, reclamo y condena.


EL PARAÍSO DESCONTINUADO


I
dílico y al mismo tiempo trágico. Poema donde se agitan amarguras, dolor y un llanto contenido. Magnetismos del sol, imán de los rayos de la luna y todas las instancias emocionales de recuerdos dolorosos. La verdad de toda invasión. Y la terrible sensación de las pérdidas de preciosas sabidurías. Tener consciencia del paraíso descontinuado.

LLORA EL HIJO DEL SOL

“Conozco un rincón en el Valle Sagrado,/ donde se ve la sombra de la luna/ y las lágrimas del sol/ (…) Edifica Pachacútec en piedra dura/ la ciudad que aflora grietas de sol/ y siglos de amargura.// Renacida en bellas catedrales,/ el Evangelio contempla en sosiego/ el frenesí de la espada/ que abre las heridas, como si fueran ojos que despiertan./ Nadie ni nada puede comprender/ la gran tristeza del silencio/ que merodea entre los altos muros." Ciudad del Cusco, octubre del 2010 


El GRITO DE LA SANGRE: COMÚN ORIGEN Y FRATERNIDAD HUMANA


 TIAHUANACO, La Babel Americana

El horizonte aún llena el espacio vacío/ abismal y distante,/ Capital del Imperio Megalítico,/ laberinto mitológico de Tapires Gigantes/ vidriando un crepúsculo de piedra./ Toco pedazos de gloria con mis manos/ y siento cómo todo cambia…/ hasta la noche en su inmensidad,/ cuando la luna se enreda al ocaso,/ sola, asomada, moribunda./ Y en el reflejo infinito del Titicaca/ reposan tantas, tan diversas historias/ escritas a espaldas de los dioses./ Aquellos que fueron divinidades/ y se volvieron esclavos,/ tallaron a sangre la Puerta del Sol,/ pirámides, templos…/ donde mil años son como un día./ Transformado el discurso del tiempo/ y el mundo olvide cómo fue el origen,/ quién recordará la mentira/ que por venir de otra tierra/ no nos une el grito de la sangre,/ hermano mío, lejano,/ fundando mi esencia americana.     Tiwanaku (Bolivia), febrero del 2013  


E
s el poema cumbre de una emoción espiritual empecinada en reafirmar la esencia prístina del ser humano, que habiendo nacido aquí o allá, es la misma sangre la que nos identifica doquiera veamos la luz, dando como resultado un resquicio alucinante para asomarnos hacia horizontes inimaginables pero ciertos, de reinos antiguos y felices.

AMERINDIA: Saga de memorables poemas con temas históricos y asuntos medulares de nuestro pasado esencial que inspiran a Juan Carlos Priotti con un ardor inmarcesible.    Querencias febriles abrazadas a la Historia con pavor y justificada ira estremecen a los atónitos lectores quienes no salen de su asombro, cómo un argentino, de raíces italianas, puede identificarse tanto con el ancestro sudamericano. ¡Grandeza del espíritu humano de este genial poeta!

La influencia de los Inkas y de la Cultura Andina tocó Argentina Norteña, que es la zona de donde procede el poeta y donde, según señala él mismo en luminosos poemas, existieron Comunidades Autóctonas tan dignas que defendieron con valentía indomable su libertad.

HOLOCAUSTO DE LOS QUILMES (Quinientos Años Atrás)


A
 modo de explicación, ya que es totalmente nuevo para algunos de nosotros. Es la primera vez que tenemos noticia de esta aguerrida y valerosa comunidad.

“Los Quilmes fueron una de las más célebres parcialidades de la etnia Diaguita, que habitaron el Oeste de la actual provincia de Tucumán. Por más de una centuria opusieron una tenaz resistencia a los colonizadores españoles durante los siglos XVI y XVII”.


Ante la derrota, fueron desterrados.

“Las mujeres, desde un peñasco en lo alto de la ciudadela, eligieron arrojarse al vacío con sus hijos en brazos antes de verse sometidas. En el largo camino de mil doscientos kilómetros, de los dos mil solo llegaron doscientos hasta la Reducción de Santa Cruz de los Quilmes, en la cercanía del Río de la Plata, que devino en la actual ciudad de Quilmes en el gran Buenos Aires”.


FINAL PARA UNA TRAGEDIA: EL DESTIERRO DE LOS QUILMES:

 ABRAZADOS AL RESPLANDOR DE UNA LÁGRIMA…SE VOLVIERON UN RELÁMPAGO


Dantesco el panorama del destierro.

“Los muertos que caminan por Yokawil,/ son solo eso,/ espectros sin rostro ni sueños./ Y lo que dolor fue, vuelve a ser dolor/ a la hora de evocar el destierro,/ abrazado al resplandor de una lágrima.//


El dolor centenario por estos terribles sucesos inflaman de un modo singular la sensibilidad del poeta.

“Al pie del vasto manto de montañas,/ los pasos del tiempo penden exhaustos/ con la bárbara sentencia en la agonía,/ de los que resistieron acosados por años/ y se volvieron un relámpago de piedra./ Solo los dioses reclaman por ellos/ con sed y pesadillas./ ¿Qué hacer, si ya no están?/ Un vórtice de viento atiza las cenizas/ del pasado distante,  cegado de oscuridad.//


Realmente impregnado de esa mirada propiciatoria a los vencidos, el autor lanza su imprecación:

“Despojados del ritual junto a la hoguera,/ el ocaso desciende con ojos turbios/ que miran hacia dentro,/ arrancando la epidermis de los gritos/ sobre un peñasco en la Cumbre del Alto,/ pucará guardián de la indeleble Gesta/ y sepulcro en que reposa el recuerdo.// Cómo despertar la memoria del cóndor/ en ese abismo paraíso de osamentas./ Cómo.//


Y llega el momento de la inspirada reflexión andina. Y también cómo la historia oficial, la que nos enseñan en escuelas y colegios, no siempre está ajustada a la verdad. Más bien es la versión de los vencedores. Y ellos se encargan de eliminar y ocultar la verdad de los vencidos.
Por ello, nos da ejemplo el poeta, qué importante es hurgar e investigar,  a fin de encontrarnos cara a cara con la verdad de los acontecimientos. Aquí entran a tallar historiadores, arqueólogos, antropólogos, sociólogos, y con la intuición del genio, poetas y escritores.

“Y el Amauta me recitó el Intihuatana,/ y todo parecía tanto…/ que no supe si sentir rabia o tristeza,/ por esa herida abierta y sangrante/ como un mal sueño que no despierta.// Lejos,/ las raíces perduran tras la distancia/ con el olor a tiempo de los libros,/ y el sol golpeando en la ventana/ de los vastos letargos de la historia./ La que yo recibí,/ la que dejé hacer,/ la que yo hice,/ ya que son muchas las páginas en blanco,/ y demasiado el olvido y la mentira,/ y las sombras muchas/ en las que solo puedo escuchar…/¡el envolvente sonido del silencio!            Tucumán, enero del 2000. 

 

EL FUEGO Y LA CENIZA. A Inkill, el rostro de Yokawil

 

L
eyendo este poema fuera de serie, imbuído de magia y misterio; la magia de travesías etéreas y el misterio de estar ante un dios ancestral, nos traslada a un universo particular cuya singularidad estriba en el doble juego de los dos nombres (Inkill y Yokawil) y el imposible diálogo y transmutación ansiados a porfía por el poeta.
Bellísimo poema que trasunta la identidad absoluta con su medio, la integración con la patria chica que lo vio nacer y el ensueño personalizado de un espíritu que ansía cierto infinito, concretizado en un mito antiguo de su tierra, atisbado apenas por los lectores, en versos engalanados de ese halo neblinoso que le confiere un matiz existencialista y surreal.

“No sé para qué desdoblar mi desvelo/ siendo simplemente yo,/ un sueño atemporal que dibujo/ por un instante/ con el lábil párpado de tu sombra./ Todo vuelve un día,/ despierta las lágrimas/ y mi corazón comienza a ahogarse/ en esa lejanía,/ en la que tú no estás presente./ Aquí estoy,/ aunque no me veas/ me perderé en la pátina de tu vientre./ Pero me doy cuenta/ de que solo eres un retrato,/ de que tú ya no me escuchas/ para seguir ardiendo./ Tu fuego allá,/ el mío acá,/y entre los dos un abismo de ceniza/ que llena no solo tus días,/ sino también tus noches.                  Tucumán, enero del 2000


A
LEGORÍAS DE LA NOCHE Y OTROS POEMAS, poemario de Juan Carlos Priotti (Argentina), finaliza magistralmente con un capitulo especial titulado FLORILEGIOS de doble inspiración, a dúo con la poeta Carmen Amaralis Vega Olivencia (Puerto Rico).
He aquí una muestra transparente de integración y altruismo. Por ello, el análisis y la reseña de este breve pero riquísimo e intenso intercambio merece artículo aparte.


      


        

  



martes, 27 de marzo de 2018

CAJAMARCA-PERÚ: EFLUVIOS ESPIRITUALES ANTES DE LA SEMANA SANTA 2018: Por LUIS ALBITRES MENDO


CAJAMARCA-PERÚ: EFLUVIOS ESPIRITUALES ANTES DE LA SEMANA SANTA 2018


Detalle de la Imagen de la SANTÌSIMA VIRGEN DE LOS DOLORES: Iglesia San Francisco-Cajamarca


IRRADIACIÓN ESPIRITUAL DURANTE LA SETENA


Por LUIS ALBITRES MENDO


“Hoy quiero cantarte Señora de los Ángeles

Reina Soberana y Madre Celestial

Soy como una alondra que ha puesto en Ti su nido

y lleno de hermosura te reza su cantar

Luz de la Mañana María Templo y Cuna

Mar de toda Gracia, Fuego, Nieve y Flor”

San Francisco de Asís, “Himno a Nuestra Señora de los Ángeles”


Como un bálsamo espiritual previo a la Semana Santa 2018, podríamos catalogar a la celebración de la SETENA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LOS DOLORES en  estos días antes del Domingo de Ramos.
En Cajamarca es emblemática esta celebración ya que la VIRGEN DE LOS DOLORES, por varias razones y hechos históricos ha sido consagrada PATRONA Y REINA DE CAJAMARCA.

La Setena, lluvia emotiva y reflexiva, justo una semana antes de que se inicie la gran jornada  recordatoria del sacrificio cruento y definitivo de JESÚS, CRISTO REDENTOR.

Cada Semana Santa está orientada, gracias a rememorar y meditar, a lograr la conversión de los fieles. “Tanto nos amó el Padre que envió a su Hijo”.

Aquí en Cajamarca, desde niños amamos a la VIRGEN. Sabemos y tenemos la seguridad que Ella nos conducirá a JESÚS.

Los hombres, pese al mensaje evangélico de paz y amor, responden con guerras, odio, corrupción, deshonestidad, mentiras y crímenes de toda laya.

Después de dos mil años de haber sido evangelizados, los seres humanos aún no tienden hacia una evolución integral.

Algo que actualmente, con tanto “progreso”, parecería elemental y sin embargo, en pleno Siglo XXI, ¡Cuán lejos estamos de ello!


LA FE DEL PUEBLO ANDINO



No obstante, la celebración de la Setena antes de Semana Santa, igual, me imagino, será en todo el mundo católico. Del mismo modo en ciudades peruanas como Ayacucho, Cusco, Huaraz, Huancayo, Puno y Arequipa, por nombrar algunas, pues esta liturgia y ritual pertenecen a la Iglesia Católica Universal.

Para muestras basta recordar el palpitante ejemplo de Chiquián, capital de Bolognesi en Ancash, donde a juzgar por lo que cuenta Nalo Alvarado y/o Anatolia Aldave, la fe religiosa y la grandeza de su Semana Santa tenía y tiene aún visos de una devoción especial que eleva los quilates espirituales de sus pobladores.

Y de buena mano, sabemos por los escritos de Danilo Sánchez Lihón y Olimpio Cotillo Caballero, que en Santiago de Chuco y en Huaráz, respectivamente, la Semana Santa es celebrada con gran unción y convoca a multitudes.

Y cómo olvidar Contumazá, esa bella provincia de Cajamarca, donde año tras año replican una Semana Santa única en Perú. Al estilo de Sevilla, España, donde reina la Virgen de la Macarena, son los únicos que aún lucen penitentes con los mismos atuendos de los españoles, los clásicos cucuruchos blancos y negros, con sus propias simbologías. Señal que esta tradición religiosa viene desde épocas pretéritas.

Y así podríamos ir describiendo la celebración de la Semana Santa en cada pueblo de PERÚ. En estos lugares, en un mundo que quiere jactarse de ateo, agnóstico y otras denominaciones, aún se guardan con unción, con respeto sacrosanto, los rituales sagrados propios de la SEMANA SANTA, la cual abarca una síntesis del mensaje evangélico.

El ingreso triunfal de Jesús aclamado por el pueblo en Jerusalén en Domingo de Ramos, el auténtico Día del Amor el Jueves Santo, con la creación de la Eucaristía por parte de Jesús, su Pasión y Muerte el Viernes Santo, para finalizar victoriosamente con el Sábado de Gloria y su resplandeciente Resurrección.

 Aquí en PERÚ parece que los farallones de la Cordillera de los Andes han fortalecido la permanencia y vigorización de una fe admirable e inconmovible hacia valores espirituales en contraste con la costa o la selva peruanas, donde se han dejado influenciar por devaneos, permisiones y liviandades de índole extranjerizante, que inhiben y relativizan, si es que no menosprecian, principios y valores espirituales tan importantes.

Podemos comprobarlos en la actualidad palpitante que estamos viviendo, necesitamos con urgencia adquirir y respetar esos principios cristianos para enfrentar lacras y vicios que hoy en día azotan con fuerza a nuestra patria y al mundo entero.

A todas luces, la fe manifiesta y el fervor evidente en estas ciudades andinas se conserva, a pesar de nefastas influencias foráneas que minimizan sus benéficos influjos e intentan banalizar su fe y tradicionales costumbres.

Según cuentan los mismos ayacuchanos, en Huamanga, para Semana Santa, llegan oleadas de turistas, provenientes de Lima y otros lugares, e intentan hacer de esta festividad religiosa un punto de festejos nada sacrosantos, con orgías y embriaguez, con todo lo que eso significa.

 Sus autoridades deberían tomar cartas en este peliagudo asunto, ya que está bien el turismo pero no el mal ejemplo para la niñez y juventud con calles abarrotadas de beodos y juerguistas en plena vía pública.

Se ha pretendido sacar a Dios de la vida de los hombres, y las llamadas sociedades laicas no encuentran modo de higienizar, reorganizar y enrumbar adecuadamente a una Humanidad autosuficiente pero bamboleante y perpleja ante su propio fracaso.

Y en Lima, la capital peruana, la de la abrumadora devoción al SEÑOR DE LOS MILAGROS, da gusto observar que los hijos de pueblos andinos reflejan costumbres y tradiciones de sus tierras de origen y de algún modo las conservan y reiteran, en sus respectivos barrios, año tras año.

MAYORDOMÍAS Y CELEBRANTES DE ESTE 2018


En nuestro caso, el Club Departamental de Cajamarca, sito en la Plaza Bolognesi del Centro de Lima, organiza todos los años, con especial deferencia, gran entusiasmo, cariño y amor a la VIRGEN MARÍA, MADRE DE JESÚS, celebrando la SETENA (7 días) de la SANTÍSIMA VIRGEN DE LOS DOLORES, al mismo estilo como si estuviéramos en la propia ciudad de Cajamarca, en su preciosa Capilla de la Iglesia San Francisco, de cielo raso afiligranado en piedra.
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 En el Programa leemos la invitación a cargo de Fidel Ramírez Prado, Presidente del Club Departamental de Cajamarca y de Mercedes Manrique de Cárdenas, Presidenta de la Guardia de Honor de la Virgen Dolorosa.

La Mayordomía 2018, a cargo de los siguientes Celebrantes de acuerdo al Programa.
Viernes 16: ”María presenta a Jesús en el Templo”:  Marina Chang, hermanos y familiares.
Sábado 17: “Jesús perdido y hallado en el Templo”: Club Social Provincial de Cajamarca, Asociación Cultural San Ignacio y Club Provincial San Marcos.

Domingo 18: “Jesús perdido y hallado en el Templo”: Club Social Celendín y Hermandad de la Virgen del Carmen, Centro Provincial San Pablo, Centro Social Hualgayoc y Centro Provincial Santa Cruz.

Lunes 19: “Jesús cargando la cruz hacia el Calvario”: Asociación de Exalumnas “Santa Teresita”, Asociación de Exalumnas “Indoamericano” y Asociación de Damas Cajamarquinas ADAC.

Martes 20: “María ve la crucifixión de Jesús”: Directiva del Club Departamental Cajamarca, Asociación de Exalumnos “San Ramón” y Club Social Cajabamba.

Miércoles 21: “María recibe el Cuerpo de Jesús”: Centro Social Bambamarca, Club Provincial San Miguel y Centro Provincial Contumazá.

Jueves 22: “Sepultura de Jesús y Soledad de María”: Guardia de Honor de la Virgen Dolorosa.

Viernes 23: Día Central: VIERNES DE DOLORES: Mayordomía a cargo de la Guardia de Honor y la Junta Directiva del Club Cajamarca. Hora : 6:00 p.m. Misa y Comunión Palabras de Agradecimiento por la Presidenta de la Guardia de Honor. Presentación del Mayordomía 2019. Vino de Honor.

¡OH MADRE DOLOROSA!

Derrama sobre nosotros las bendiciones que reservas para tus hijos, pues aquí en este lugar todos somos hijos tuyos.

¡Oh, Madre Dolorosa, bendice y custodia nuestro hogar, presérvanos del fuego, de las enfermedades, de los hombres impíos y de cualquier calamidad.

Toma parte en nuestras alegrías y endulza nuestras amarguras y, cuando venga la muerte, sé Tú misma quien llene el vacío que sienta nuestra familia.

Fue la bella oración que se lee en el apéndice del elegante programa editado para la ocasión.

Cada día fue original, tratando cada responsable en ser único. Todos y cada uno de los setenantes se esfuerzan en presentar lo mejor la noche que les toca, en cuanto a flores, velas, luces y arreglos en el altar. De igual modo en cuanto a la música y el compartir.

Llamó la atención el jueves la presentación del joven cantante Gian Carlo Vargas. Egresado de la Escuela de Música Scholla Cantorum, impactó agradablemente a los asistentes al interpretar con afiatada voz el Ave María de Schubert.

Gian Carlo también interpretó el Himno a Nuestra Señora de los Ángeles, Junto a Ti María, Cantemos al Amor de los Amores, finalizando su serenata a la Virgen María con la espléndida canción Cómo no creer en Dios.

Mientras afuera, en plena Plaza Bolognesi, el ruido y los bocinazos de micros y buses desentonaban, se sintió en el ambiente, a continuación de los rezos, una melodía celeste tocando corazones y elevándonos a un mundo diferente donde armonías impalpables tocaban las fibras más reacias.

El “Himno a Nuestra Señora de los Ángeles” inspiración de San Francisco de Asís, quien señalaba“Una canción vale más que cien oraciones” , escuchado por primera vez, fue para nosotros el descubrimiento y conmoción de sentimientos y emociones pues corroboramos que San Francisco se adelantó tanto a su tiempo. Amó tanto a la creación entera, “Hermano Sol, Hermana Luna”, además de santo, asceta y místico fue poeta y músico y se antecedió a la Ecología actual.

Quién no recuerda el bello poema, si mal no recuerdo de Rubén Darío ¿O de Santos Chocano? Del lobo que amansó pero igual el pobre lobo al poco tiempo tuvo que huir de los hombres? También son memorables sus fraternales prédicas a peces y avecillas, considerándolos compañeros de viaje en la Creación y  fundando con ello la Ecología?
Aquí nos viene a la memoria Santa Rosa de Lima quien hablaba y amaba a los mosquitos y a las aves. También San Martín de Porres ya unía a perro, ratón y gato en el mismo plato. Es decir, ejemplos no faltaban para amar a la Naturaleza y sus criaturas. Y por ende, al Creador.

DISCERNIMIENTO Y SERENIDAD PARA LOS PADRES DE LA PATRIA Y EL NUEVO PRESIDENTE


Creo que el sentido colectivo de nuestras oraciones, no puede ser otro que el destino de nuestro PERÚ, en este momento de crisis, desilusión, dudas e incertidumbre.

Que nuestra amantísima MADRE abogue ante su HIJO JESUCRISTO, a fin de atraer múltiples bendiciones a nuestro pueblo, discernimiento y serenidad a los Padres de la Patria. Concede cierto resquemor concederles este título a estos señores que no piensan en el país sino en sus intereses partidarios y su egoísmo.

Que Dios ilumine al nuevo Presidente de Perú y bendiga todo lo que se proponga en bien del país.
Que el SEÑOR ilumine a nuestros compatriotas a la hora de elegir pues en estos últimos lustros los errores han sido garrafales.

Que la educación integral crezca incesantemente en nuestro querido PERÚ, a fin de no equivocarnos tantas veces y que aprendamos, de una vez por todas, a seleccionar eficazmente a nuestros gobernantes y autoridades.

Por la realidad en vigencia y la historia, corroboramos que el problema de PERÚ siempre ha sido, con muy pocas excepciones, la falta de honestidad de sus falsos líderes y la traición y desidia de las clases dirigentes.

Nuestras preces y plegarias continúan: Que surjan líderes que sean desprendidos, honestos y altruistas, que trabajen pensando en nuestro Perú. Esto se convertirá en un magnífico ejemplo para nuestros jóvenes, para quienes los paradigmas, en estos tiempos, o han estado ausentes o han sido sumamente escasos.

LA FUERZA DEL CARIÑO POR LA TIERRA


Estas celebraciones poseen muchos beneficios, además de unir, en torno a un elemento eminentemente espiritual, propician reencuentros valiosos de amigos o paisanos, reuniones amicales de pobladores del mismo departamento o provincia y simpatizantes, razones decididamente positivas para cultivar estos eventos de retorno y memoria, alrededor de costumbres, tradiciones y celebraciones que simbolizan factores que integran, identifican y cohesionan a hombres y mujeres atraídos por una devoción común.

En Lima, síntesis del Perú, crisol de personas venidas de todos los rincones de la Patria, de pueblos cercanos o lejanos, existe una singular manifestación de tradiciones que, en buena hora, nos hermanan: la cooperación, la solidaridad, la camaradería, los afectos y tantas emociones y sentimientos positivos, dignos de cultivar en pro del crecimiento integral de personas e instituciones con miras a conseguir y afianzar la tan ansiada identidad nacional.

Que por supuesto tendrá que abarcar las muchas identidades que nos corresponden en nuestro país compuesto por varias naciones culturales, lingüísticas, étnicas, geográficas, etc.  Perú, país riquísimo en muchos aspectos y perfiles.

Gracias a Alejandro Cortéz, por la invitación, lo mismo a Betty de Castillo y Lucio Pando Alvitres. Gracias a ellos estuve presente.
Ahí pude saludar a muchos paisanos y amigos. Entre muchos otros, a Hildebrando Gallardo y esposa, a Pablo Mejía Sifuentes y esposa, a César Aníbal Imaña Barrantes y esposa, a Esteban Ramírez Barrantes, a Carlos Enrique Becerra y su hermano Lucho, Coco Salazar,  Miguel Polo Alvarado, Antonio Correa, Carrión y esposa, José Urbina y su prima Hormecinda,  a Marco Antonio Quispe Zaldívar, a Mario Muñoz Tejada y esposa. A Mario no lo veía desde que éramos niños, pues actualmente reside en USA. Y qué gusto fue charlar con él después de tanto tiempo ¡





lunes, 19 de febrero de 2018

CARAZ-ANCASH-PERÚ: ROBERTO ROSARIO EN SHICA SHICA DE LIMÓN


CARAZ-ANCASH-PERÚ: ROBERTO ROSARIO EN SHICA SHICA DE LIMÓN


El narrador Roberto Rosario y el dramaturgo Áureo Sotelo

ASOMBRO Y PLACER EN EL ANDE


Por LUIS ALBITRES MENDO


“SHICA SHICA DE LIMÓN, de Roberto Rosario, es un libro de antología para lectores de cualquier edad.

Los puntos fuertes de este texto son sus agudas observaciones de la naturaleza y la humanización de la fauna regional, todo ello aunado a una prosa de gran calidad y belleza. Las vivencias de Roberto Rosario están impregnadas de sierra, de Ande; se originan particularmente en su niñez, la cual transcurrió en la bella, cálida y dulce ciudad de Caraz.

El autor ha filtrado en este libro todas sus emociones y sentimientos, disponiéndolos a manera de estampas, concatenadas con relatos breves de gran factura. El conjunto resulta así unitario, con las características de una nouvelle.

Cabe mencionar que el lenguaje de esta obra es altamente poético. Hay frescura y candor en sus símiles y metáforas, que brillan como destellantes perlas.

Leer este libro ha sido muy placentero para mí, y sé que lo será para ti también, querido lector. Cuando ingreses a este maravilloso mundo, descubrirás que en él celebra su magia la palabra”

OSCAR COLCHADO LUCIO
( escritor peruano de renombre, ha señalado en la Contracarátula)



CONTEMPORÁNEA, ANDINA Y PERUANÍSIMA



Efectivamente, SHICA SHICA DE LIMÓN, congrega relatos que nos conducen a desbordar nuestra información acerca de la vida cotidiana de un niño en una ciudad andina.

Lo sorprendente de su actitud, que en realidad es algo natural en todo niño, su constante asombro frente a todo lo que le acontece. Ello permite adentrarnos en una serie de rituales, costumbres y tradiciones que, innegablemente, pertenecen a pueblos del Ande.

Aparentemente autobiográfica, la cotidianidad de la vida de un niño, vista y transcrita a la escritura, explorando un lenguaje adecuado a cualesquier lector: niños de 5 a 100 años.

Por contemporánea, andina y peruanísima, una prosa, una vida infantil que despierta el interés de plurales lectores.

DETALLES INESPERADOS, SORPRENDENTES Y DELICIOSOS


Con un estilo llano pero repleto de detalles inesperados, sorprendentes y deliciosos para la mente, la memoria y la fantasía. Roberto Rosario, famoso por su conocimiento del universo infantil, 
corroborado en estas narraciones cortas que juntas, conforman una novela breve.

El estilo pintoresco y colorista, contagiado de la naturaleza, descrita con ojos de asombro y curiosidad. Relatos que poseen un vínculo transparente con el espíritu niño que late en el corazón del poeta Roberto Rosario.

Sus recursos literarios, su experiencia cultural y el bagaje de sus lecturas, son aplicadas en esta producción, entregándonos un libro de cuentos cortos que evocan la vida de un niño en familia, signo de unión, concordancia y cercanía; de amigos y compañeritos, compartiendo alegrías, travesuras y esperanzas. Sencillamente hermoso.

INICIALES GOCES DEL CAMPO: MARAVILLAS EN LA MEMORIA DE UN NIÑO


Libro dedicado “A Caraz Dulzura, maravilloso escenario de mi infancia”.

LA CARTA DE PAPÁ, nos pone al tanto de las albricias de un niño cuya felicidad estribaba en conocer a su padre a quien aún no había visto nunca. También es el inicio de una mudanza. Lima con sus tímidas garúas quedando atrás, para arribar a una sierra verde donde sí llueve de verdad.

EL VIAJE, crónica breve pero detallada de su travesía hacia Caraz, donde es recibido por su padre con mucho cariño. La ansiedad por llegar a Caraz emerge en este relato. Antes ha descrito en forma sucinta: Conococha, Cruz Jirca, Huaraz, el Huascarán, Yungay y la hacienda San miguel.

LA VILLA CARMELA: Un conciso recuento de lo que ve en la casa que había rentado su padre para la familia. Los asombros no se hacen esperar y el chiquillo recién llegado repite para sí: “No sabría decir qué es lo que me causaba más placer en las mañanas: el trino juguetón de las aves, el aroma de jazmines en la huerta o el olor a leche fresca de la cocina de mamá”.

AMIGOS NOCTURNOS, un concierto muy simpático, propio de una ronda infantil pero con instrumentos y conductas de adultos. Ranas, grillos y luciérnagas concuerdan en los cantos y hasta el adusto búho se une junto a su vástago pequeño. Los peces en el agua curiosean. La luna y las estrellas son las agasajadas.

EL NÍSPERO cuenta la tierna historia del autor-protagonista, quien por alcanzar sus frutos tuvo su primera caída,  tuvo que acudir al hospital por comer nísperos verdes y sin lavar. Su venganza y perdón sobrevienen como en un juego de niños.

REVELADORAS ESTANCIAS DE UNA NIÑEZ FELIZ


En El VIOLINISTA leemos con fruición respecto al violín: “El instrumento trina como picaflor herido, maúlla como gato hambriento, pía como polluelo abandonado; pero también sabe imitar el sonido del viento, del agua, de la lluvia, el aletear de las mariposas, livianas y casi imperceptibles como el vuelo de los ángeles”.

Como leemos, Roberto dispone de una narrativa que atrapa al lector, por fluída y bella.

Ishico, el joven campa que a su vez es un eximio violinista se explaya en “Cuenta el violinista”, narrando la rara y apasionante historia del eucalipto que no quiere morir. Este robusto árbol que se divisa desde lejos, era el orgullo de la Plaza de Caraz:

“Esa noche ocurrió algo muy extraño. Los perros aullaron lastimeramente sin cesar. Los gatos, los búhos, los grillos y los sapos, venidos de sabe Dios dónde, protestaron con furia. Nadie pudo dormir con tan inexplicable bullicio”.

Roberto Rosario continúa contando la historia de su niñez, los estudios iniciales de su infancia (El JARDÍN), la turbulenta historia del arco iris (EL TURMANYUY), la desaparición de “LA GALLINA CHACHANA”, que le proporcionaba un huevo cada día, en “EL IDIOMA DE LOS ANIMALES” se nota claramente sus creaciones en la onomatopeya. 

Cuento de ánimas ( LA CASA DEL CURA AGUILAR ), en LAS CALABAZAS la narración asume una amenaza terrorífica casi cinematográfica:

Ya no eran solo las hojas verdes, sino también las flores amarillas las que habían comenzado a brotar, enormes, melosas. Lo que en un principio fue aceptado con resignación, se fue convirtiendo en motivo de preocupación.

El lenguaje es sencillo, pero la riqueza lingüística cubre la narrativa, convirtiendo el relato en un precioso hilvanar de una novela corta donde el tierno narrador se despacha con espontaneidad, candor y cierta experiencia, que le concede el provenir de la Capital.

El encanto de esta obra radica en la mirada infantil a todo lo que le rodea, pero con un toque poético que atrae y atrapa por su aparente simplicidad.

Hay un constante esfuerzo por imitar los diversos sonidos, otros tantos lenguajes, de insectos, instrumentos, y en general todo elemento natural o artificial que produce sonidos, estruendos o ruidos.

La onomatopeya, imitación de los ruidos singulares o guturales, es la delicia de los niños en la escuela de cualquier lugar del mundo. Lo repiten e imitan hasta el cansancio, con placer, pues luego sobreviene la risa interminable.

ENCANDILADO CON DETALLES QUE SOLO UN NIÑO


Encandilado con detalles que solo un niño curioso y juguetón descubre, el autor describe las casas donde residió en su niñez, informándonos al mínimo de sus diferentes y ricas experiencias, de tal modo que nos enteramos de las vicisitudes que vivió en su infancia, que en su caso, fue feliz, a juzgar por los magníficos resultados de sus remembranzas, que asombran por ser sumamente creativas y deslumbrantes.

LAS CALABAZAS, cuento que tiene visos de surrealismo y que me hace recordar las hipérboles del famoso libro LOS CUENTOS DEL TÍO LINO, abordado por dos grandes escritores cajamarquinos, nacidos en la bella provincia de CONTUMAZÁ. Me estoy refiriendo a MARIO FLORIÁN y ANDRÉS ZEVALLOS.

Continúa el sentido aterrador y apabullante de LAS CALABAZAS: Cientos de guías emergían haciéndose más y más densa la masa verde. Crecían tan rápido que casi había que correr para no quedar atrapados entre sus hojas rugosas. (…)
Tanto verde, tanto amarillo, tanta luz, hacía doler los ojos. Parecía un alud vegetal inundando la huerta. (…)
El primero de noviembre, cuando el Padre Cornejo levantaba el cáliz en la misa, divisó desde el altar mayor los zarcillos de calabazas; parecían serpientes inquietas pugnando por ingresar a través de las ventanas del templo. (…)
La gente cosechaba calabazas como si fueran uvas de un parral. Los camiones se estacionaban en las calles y los choferes arrancaban las calabazas que colgaban como gigantescos focos de navidad. (…)
El sorprendente final, la solución que acabó con esta plaga, después de muchas oraciones de los pobladores de esas tierras, una alucinante tempestad:

El granizo caía sobre los techos produciendo un ruido aterrador. Como si fueran rocas, trozos de hielo del tamaño de limones rompían las tejas y abollaban las calaminas. (…)
El sol refulgía sobre los cerros, el techo de las casas, las calles, los patios y los jardines, completamente blancos. Un metro de nieve sepultaba el valle, donde jamás había nevado. 

EL CIRCO, LA TRILLA y SAN LORENZO, PATRÓN DE LOS VIENTOS, consignan el paso de los artistas en el pueblo y el trajinar de los caballos sobre haces de espigas para separar la paja del trigo.

Un ritual campesino en el Ande, narrado con suma naturalidad.

SER ANDINO EN EL PERÚ: LA FUERZA DE NUESTRA IDENTIDAD


En INDIO DE PARÓN leemos los iniciales aprestos de un niño para identificarse como auténtico andino.

Algo del acoso violento, el infaltable y nefasto bulling desafortunadamente presente en escuelas y colegios y  y otras travesuras, sirven de tema en LAS ABEJAS. Con la aparición del compañero abusivo que recibió un castigo que pudo ser fatal para castigado y castigador.

En PASTO PARA LOS CUYES, nuevamente el abultamiento de los detalles, la exageración ( una mariposa enorme, tan grande que parecía una paloma), (Era un sapo enorme, tan grande que parecía un perro. Croaba fuerte, como si estuviera ladrando.), (“Cómo se te ocurre amarrar el pasto dede que la pita verde era una culebra.)

Narraciones de terror como GUEGUE, el famoso cuento que, con algunas pequeñas variantes, pero con muchas similitudes, esencia similar, se ha propagado por todo el ANDE PERUANO: la cabeza rodante que se pega al cuello de alguien que se acuesta con sed.

En CLASE DE HISTORIA rescata el derecho del niño a disfrutar de su fantasía e imaginación. En LOS PRACTICANTES se confirma cuán importantes son los detalles en la memoria de los niños y su inflamable observación.

Y recalcando lo que significa la Navidad para los niños, REGALO DE NAVIDAD, es la crónica no solo de las ansias y deseos de un niño, sino de las expectativas de los menores frente a una fiesta ya clásica en la memoria colectiva: “¿qué le has pedido al Niño Dios?”

Nuevamente la fantasía del niño-narrador ha surgido en SOY CONSTRUCTOR, informándonos de la idiosincrasia de sus desvelos y esperanzas.

Pormenorizada narración en primera persona de la enfermedad que sufrió un niño y cómo tomó consciencia de la causa de ello para que no vuelva a suceder.

MI BARRIO: detallada descripción de Sacramento, barrio del narrador, frente a la plazuela de Chiquinquirá en Caraz. Crónica de amigos, vecinos importantes, sueños agoreros estando enfermo, enumeración y casi casi una mini monografía, pues Flashito ( por Foto FLASH del padre) nos confiesa que era la tarea que había recomendado el profesor. Magnífica técnica para que los niños aprendan a expresar sus propias circunstancias y vivencias.

En EL ICHIC OLLJO se ocupa del “extraño personaje, el tan mentado diablillo del que me han hablado” y que se aparece sobre la piedra del molino, realizando actos portentosos y todo ello sucede durante un sueño.

Como colofón de la fiesta de PRIMERA COMUNIÓN, cuenta el recojo de avellanas que no reventaron durante la misa, y fragorosa cabalgata a campo abierto, haciendo del terno nuevo un estropajo que irá a parar al guardarropa para que mamá no se entere…

En PACAYADA, la cosecha de pacaes, deliciosos frutos, como obsequio de todo un árbol, es el pretexto, para narrarnos cómo se celebra una pachamanca con piedras calientes. Salen a relucir ingredientes de lo que constituye un banquete andino: carne, papas, choclos, humitas, habas y ocas. No falta la canchita de maíz, trocitos de queso y el brindis con la clásica chicha de jora.

Y la música no podía estar ausente. En el repertorio del guitarrista invitado surgen canciones de la Pastorita Huaracina y del Jilguero del Huascarán.

(El delicioso postre de pacaes, dulce terciopelo rosado, es la cereza sobre el banquete de la pacayada en LLullán. Callejón de Haylas, tierra prodigiosa…)

REPARTIENDO TROZOS DE CORDILLERA, DURÍSIMO TRAJINAR

 

El autor ha hecho de este cuento SHICA SHICA DE LIMÓN, el emblema de su libro, el escaparate y el título. Y en realidad posee ese encanto infantil que proviene de la orientación onomatopéyica, la ilusión dominguera de los niños, quienes desde la misa ya no piensan sino en el placer que les espera en la puerta de la catedral: la raspadilla.

Ya sea con jarabe verde de menta, rojo de fresa, amarillo de tuna. Las raspadillas más solicitadas: de leche, naranja o limón. (El Huandoy refulge con el sol, empinado sobre la manta verde de los cerros, que riega con sus deshielos cristalinos.)

Los niños no se imaginaban que tras del dulzor de esas suaves golosinas estaba el durísimo trajinar de un campesino que traía el hielo desde el nevado: ¿Protegería eficazmente su espalda el simple pellejo que interponía?

COMO UN LLANO ENCENDIDO EN EL CREPÚSCULO


RECUERDOS DEL ABUELO refulge con remembranzas felices del abuelo sabio (Sabía tanto de cosas sencillas como nadie puede imaginar. ¿Sabes por qué canta el gallo?  ¿Por qué algunas flores duermen de noche? ¿Por qué las ranas viven en el agua? ¿Cómo se forman los lagos? ¿Cómo nace una mariposa?

(…) El abuelo Abel jamás llegó a la costa; en cambio, conocía cada rincón de la provincia como la palma de su mano.)

Un rápido recuento, en pocas líneas, del abuelo Abel y del padre, quien contó brevemente su prematura partida (Todavía no llegaba la carretera al pueblo. Se viajaba a pie o en lomo de bestia. Una semana de viaje tomaba llegar a la cumbre de Pumacallán, que era la mitad del camino. Desde allí se percibía la costa distante (donde se perdía la vista), como un llano encendido en el crepúsculo. Desde la punta de Pumacallán comenzaba el descenso lento y tedioso.)

Aquí empieza la fantasía del niño: (“Lo imaginaba peleando con pumas, arrojando rocas a los bandoleros, jugando con osos tiernos. A veces lo ayudaba proporcionándole piedras para luchar con sus atacantes. De pronto, el niño aventurero era yo, que, montado sobre potros veloces como el relámpago, aparecía en los montes y en los llanos, disparando balas de plata como Roy Rogers en las películas que pasaban en el cine Véliz los domingos.”)


LA VOZ DEL ABRUPTO DESARRAIGO


La voz del abrupto desarraigo y reflexión. Los encontrados sentimientos que emergen por los contrastes y desencuentros tanto físicos, geográficos, como emocionales, afectivos y espirituales.

(“Lo mejor para mi era estar con mis padres. Qué emociones tan contradictorias sentía ahora que volvía al lugar donde había nacido. Mi tierra no era Lima, sino ésta que había aprendido a querer; donde había abierto los ojos a la vida, a la naturaleza, a papá (que había dejado de ser un extraño). Para el común de la gente, ir a Lima significaba un avance, un salto significativo; para mí era un retroceso.”)

La versión del viaje: cinematográfico, sintético, asequible: (“El carro avanzaba entre roquedales, bordeando el río cristalino que bajaba de la cordillera. Ronroneando remolón como gato engreído, rugía su motor. Trepaba cerros escarpados cubiertos por escasa vegetación. Era la puna solitaria. La paja jugando con el viento, los patos silvestres flotando en los espejos de agua congelada.”)

El colofón, un sueño paradigmático que refleja de un modo rasante, la frágil y fugaz estadía en un mundo donde indefectiblemente llegamos y partimos solos.

(“Un niño descalzo miraba la arena blanca, interminable, desierta. Arena, mar y cielo se unían a lo lejos y, como si fueran una cortina de tul, levantaban vuelo. El niño descalzo se quedaba solo, flotando en la inmensidad del universo.”)