viernes, 21 de agosto de 2015

ESPLÉNDIDA JOVIALIDAD

OLIMPIO COTILLO CABALLERO

ESPLÉNDIDA JOVIALIDAD
Por Luis Albitres Mendo

Olimpio Cotillo Caballero es un gran amigo, con una sabiduría que le confiere su larga experiencia en educación, periodismo, literatura y los gajes de la vida. Por él no pasan los años, dueño de una jovialidad exuberante, a prueba de dificultades, vicisitudes y obstáculos. A Olimpio, tanto como a su hermano Javier (JACO), les sobra el humor y la cundería, por eso paran sonrientes y son tan joviales.

PROLEGÓMENOS DE LA VERDAD. UN PERIODISTA CABAL.

Auscultador de su realidad circundante, hoy en día, uno de los raros ejemplos de periodismo objetivo, crítico, didáctico y magistral.

Conocido por su apasionante e incansable labor periodística, la perpetúa a través de la radio y en forma virtual, a través de su ya famoso blog digital "TIRO AL BULL", reeditado también por Nalo Alvarado en el conocido blog "CHIQUIÁN Y SUS AMIGOS".

Periodista de un contundente historial, tan transparente como las aguas cristalinas que bajan presurosas de los nevados de la Cordillera Blanca. Mientras otros usan guantes de seda en los crispantes temas políticos de su tierra, Olimpio manifiesta los auténticos vericuetos de los espinosos asuntos políticos de Ancash y sostiene valientemente los correctos prolegómenos de la verdad.

Es el cronista de todo lo concerniente a Huaraz como ombligo de la Región Ancash y todos los aconteceres en torno.

Su pluma abarca la pluralidad de eventos, noticias, informaciones e incluso se da el lujo de incorporar en su blog, artículos breves, frases y comentarios que le son afines desde el punto de vista cultural, educativo o intelectual.

Con una visión ágil, de periodista omnisciente, por la complejidad de los asuntos que trata y corrobora en su impactante y agudo blog virtual "TIRO AL BULL", Olimpio posee un criterio bien cimentado y sus comentarios no solo son leídos y respetados, se tienen en cuenta.

Olimpio Cotillo Caballero es uno de los periodistas más influyentes en la ciudad de Huaraz. Prueba de ello: Ha sido Presidente y Decano del Colegio de Periodistas en más de una oportunidad. Cosecha a diario admiración y respeto de parte de colegas, paisanos y la colectividad en general.

APUNTALANDO LA IDENTIDAD ANDINA

"EL COFRE DE CUENTOS ANDINOS". Sé que viene escribiendo varios libros de narraciones, pero éste es el primer libro de cuentos que leo de este autor. Pienso que podría ser el inicio de un proyecto literario que bien podría convertirse en un pilar de la rica temática andina.

Una especie de compendio vivencial y creativo, a partir de nuestras particulares idiosincrasias, expectativas y formas de nuestra visión del mundo. En esta veta están escritores cajamarquinos, ancashinos, liberteños y peruanos en general.

IDENTIDAD LITERARIA ANDINA

De hecho, la identidad literaria andina se viene forjando hace rato, iniciándose desde Ollantay, Inca Garcilaso de la Vega, Poma de Ayala, etc, hasta la actualidad con José María Arguedas, Ciro Alegría, César Vallejo, los hermanos Peralta, Carlos Eduardo Zavaleta, Eleodoro Vargas Vicuña, etc. para no mencionar sino a los más conocidos.

Olimpio Cotillo Caballero, junto a otros autores ancashinos como Javier Cotillo Caballero (JACO) ,Nalo Alvarado Balarezo, Marcos Yauri Montero, Oscar Colchado, Macedonio Villafán Broncano, Edgar Norabuena Figueroa, Roberto Rosario; cajamarquinos, liberteños, arequipeños, huancaínos, ayacuchanos, cuzqueños y puneños, entre otros, están construyendo una literatura de gran valía, diseñando con ella una identidad eminentemente andina.

SOBERANÍA DEL HUMOR

Dueño de un estilo personalísimo, su narrativa conlleva agilidad en las ideas, frescura y sencillez en los argumentos. Se afianza en sus propias vivencias y conocimientos del entorno y las experiencias vividas en su larga trayectoria.

De este modo, ambienta sus cuentos en escenarios aledaños que nutren su memoria. Las secuencias formales no necesitan de mayores esfuerzos para captar inmediatamente hacia dónde apuntan.

Cuentos alentados por un humor campechano. Al desgaire, el autor incauta todos los dichos, endechas y bromas que discurren por estas tierras privilegiadas de Ancash, donde al parecer, por todo lo que he oído en Caraz, Chiquián y Huaráz, todo lo resuelven con un magnífico sentido del humor.

REVERDECEN LA FABULACIÓN ANDINA

Los cuentos de Olimpio Cotillo, al igual que los de JACO, y Nalo Alvarado, reverdecen la fabulación andina, con picardía, ingenio y sabrosa animación. Todos basados en el entorno educativo o comunal ya que, historias, leyendas, consejas y narraciones varias, pululan en nuestras poblaciones, especialmente en la sierra andina, costa y amazonía. Ellas han servido de acicate, estímulo y motivación para que emerja el literato que lleva dentro, con enorme talento para atiborrar de jolgorio sus fascinantes textos.

El mérito de Olimpio, en sus creaciones, consiste en aglutinar estos cuentos esgrimiendo una retahila de chascarros y bromas que tienen mucho de creatividad y sagacidad populares.

La chispa del pueblo, que con seguridad brota entre amigos, en los corrillos de los trabajos, en las camarillas de tabernas, velorios, festejos, en agrupaciones celebratorias y colectivas de toda índole.

Victorino Elorz Goicochea, Hermano Marista español, Director de la Normal Superior de Cajamarca, entre los años 60 y 70, muy animado, con gran perspicacia, sin ningún complejo y con mucha seguridad afirmaba que el día que se escribiera sobre la sabiduría que alienta el ambiente de los pueblos andinos, ese día el Premio Nóbel de Literatura llegaría al PERÚ.

Ahora que Vargas Llosa, por sus propios méritos, ha logrado el primer Nóbel para PERÚ, bien pueden aspirar nuestros escritores a ganar tan ansiada y consagratoria presea literaria. Y justo con la temática que, con cierta timidez...Olimpio se ha animado a publicar.

NOMENCLATURA POPULAR : MIRADA FESTIVA Y JOCOSA

"El Cofre de Cuentos Andinos", manojo de narraciones cortas donde la mordacidad ejemplizadora y educativa se desliza en forma espontánea. Un costumbrismo a la peruana, o el triunfo de la vida en un ambiente serrano del Ande Peruano.

En la línea de Ravelais (Francia del Siglo XVI, 5 novelas) y Bocaccio (Italia). Es la misma y humanísima nomenclatura popular: picardía, sarcasmo, sentido falaz y sonriente de todo lo que sucede en una comunidad; que también se refleja, aislado y en forma bipersonal, en "El Lazarillo de Tormes" de autor anónimo español.

Con las diferencias del caso, de algún modo, Olimpio Cotillo Caballero, debería emular a Ravelais (Siglo XVI, 5 novelas) y Bocaccio, con un proyecto más ambicioso, mejor elaborado y minuciosamente presentado, sin fallas en las que repara poco: los errores ortográficos, supongo de imprenta, son horrorosos e imperdonables en un autor que apunta para mucho más.

Los gazapos siempre se delizan y desdicen de una buena presentación.

Hay que prestar atención a las bondades de "Gargantúa y Pantagruel" (Ravelais) y los excesos de "El Satyricon" o "El Decamerón" de Bocaccio, donde abunda esa mirada festiva y jocosa que Olimpio tanto domina y tiene a flor de labios. Passolini y Fellini se regodearían con las ocurrencias literarias de este Satyricon criollo.

Olimpio ha optado por una corriente satírico costumbrista que capta la idiosincrasia de un pueblo, en este caso: Huaráz y pueblos aledaños, pertenecientes a Ancash; pero que, definitivamente, contiene elementos facsímiles, no ajenos a los ajetreos humanos de cualesquier rincón del Ande.

Y tal vez por esa particular característica, Olimpio, JACO, Nalo y todos los escritores peruanos que quieren a su tierra, tienen en sus manos y en su talento, la gran ocasión, el privilegio y la responsabilidad de ampliar, con un registro mucho más ambicioso, las riquezas medulares de esta visión cósmica y utópica del mundo andino y su ingente trascendencia al difundirlo a escala universal.

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