miércoles, 25 de septiembre de 2019

JUAN OBLITAS CARRERO: RASTROS Y SONIDOS QUTEQ Por JACINTO LUIS CERNA CABRERA



JUAN OBLITAS CARRERO


PRESENTACIÓN DEL LIBRO RASTROS Y SONIDOS QUTEQ


Por Jacinto Luis Cerna Cabrera

(Profesor de Lengua y Literatura)


El autor de la obra Rastros y Sonidos Quteq, el profesor Juan Oblitas Carrero, es natural del sitio de Chigrip (Chota), pero luego se naturalizó cutervino, donde vive actualmente. Allí es docente del CEBA “Toribio Casanova”. Durante más de 32 años viene promoviendo el desarrollo de la identidad cutervina. Desde muy joven, estudiante de secundaria aún, formó parte del grupo folklórico “Kory”. Asimismo, al frente del grupo “Haravikus”, desarrolló una fecunda labor de difusión de la música cutervina, peruana, y latinoamericana en diferentes pueblos y medios de comunicación social.


Como comunicador social impulsó los programas radiales: La Revista Musical de los Pueblos “Canta, cholo, canta” (18 años) y “Perú profundo”, por Radio ilucán. Llegó a presidir la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, Filial Cutervo.


Se interesó por descubrir la riqueza cultural de los contenidos musicales de las pechadas (tristes) y la cajita cutervina. Los resultados fueron publicados en un fascículo titulado Los últimos vientos del Ilucán (1999).

El escritor que nos ocupa esta tarde, Juan Oblitas Carrero, ante el inminente proceso de extinción de la cajita cutervina, ha emprendido gestiones para salvaguardar esta expresión emblemática de Cutervo. En este afán, en 2013, presentó ante la Municipalidad Provincial de Cutervo una solicitud de reconocimiento de la cajita cutervina como patrimonio cultural de la provincia. Su petición se hizo realidad en 2017, durante la gestión del alcalde provincial, profesor Aníbal Pedraza Aguilar. Este hecho le sirvió para que elaborara un nuevo expediente para solicitar al Ministerio de Cultura que declarara a la cajita cutervina como Patrimonio Cultural de la Nación.


La labor de nuestro autor no solo se circunscribe a rescatar y preservar la cajita cutervina, sino otras expresiones artísticas ancestrales que aún perviven en los Andes. También vuelca su preocupación a la defensa de la música criolla y la música trova latinoamericana que se hallan muy desatendidas por falta de políticas culturales concretas de los diferentes gobiernos. Pues, estamos frente a un verdadero maestro líder que desarrolla su función docente más allá de las cuatro paredes del aula; es decir, no forma parte del común de los profesores. Se trata de un destacado maestro que despliega una inmensa labor social y cultural en pro del desarrollo de Cutervo, Cajamarca y el Perú.


Los testimonios más fehacientes de su calidad profesional salen a la vista cuando en 2017 obtiene el Primer Puesto en Poesía, en el Concurso Vanguardia
Literaria Cajamarquina, con su obra: Sueños Albos. Y, al año siguiente, 2018, ha obtiene el Primer Puesto en Narrativa, con su novela Ángeles de Otoño. Asimismo, tiene varias distinciones tanto en su tierra como en otros lugares, tales como: Laurel Trilce de Oro, y la Llave de la Ciudad que le ha otorgado la Municipalidad Distrital de Quiruvilca y Laurel Piedra Negra sobre Piedra Blanca que le ha otorgado la Municipalidad Provincial de Santiago de Chuco, entre otras distinciones.


Rastros y Sonidos Quteq es un trascendente ensayo que versa acerca del arte musical de Cutervo, Cajamarca y el Perú. Quteq es un vocablo que deviene del quechua kutiy que quiere decir “volver” y el sufijo –q es un agentivo que significa “el que”; es decir, “el que vuelve”. Todo el título, incluida la palabra quechua, se leería: “Los rastros y sonidos que vuelven”. Y en buena hora, pues, se trata de rescatar, preservar, revalorizar y difundir nuestra música y los instrumentos de viento ancestrales que, felizmente, aún quedan en esta parte de la región andina del Perú.


En la primera parte, el autor nos habla de la identidad (Del b. lat. identĭtas, -ātis). f. Cualidad de idéntico. ‖ 2. Conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás. ‖ 3. Conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás. ‖ 4. Hecho de ser alguien o algo el mismo que se supone o se busca. El autor en este punto nos habla de la identidad como problema. Esta que, muchas veces, el poblador común la pretende negar. Precisamente, porque, desde la escuela nos obligaron a despreciar nuestra forma de ser, nuestra cultura, nuestra música y, lo más doloroso, a negar y despreciar nuestra raza originaria, nuestros abuelos y hasta nuestros padres. Tal como dice Luis Guillermo Lumbreras: “Cuando se democratizó la educación pública y se extendió hacia el campo y los lugares más alejados del país, se hizo con textos y programas redactados por los criollos que viven en Lima y, desde luego, en castellano. Así se logró que los niños indígenas y mestizos quechuahablantes aprendieran a tener vergüenza de su lengua y por tanto de sus padres y, al final de cuentas, de todo lo que podría ser el patrimonio cultural asociado a eso. ¿Qué identidad podría, pues, tener quien aprendía que para ser peruano debía parecerse a los otros y no ser como era él mismo?”


Esta realidad no se condice, en absoluto, con la escuela actual, cuyas políticas curriculares no concurren jamás al fortalecimiento de nuestra identidad; pues, no existe ninguna área (asignatura) que promueva el aprendizaje y sostenimiento de nuestras lenguas originarias, tales como el quechua, aimara, awajún, kawki, haqaru y las más de 40 familias de lenguas nativas de la Región Amazónica. Contrariamente, las políticas educativas están orientadas hacia la extinción de estas lenguas y, por ende, de sus sendas y fecundas culturas. Una prueba fehaciente reside en la enseñanza de tres (3) horas de Inglés en la escuela primaria, cinco (5) horas de Inglés en los colegios JEC y diez (10) horas de Inglés en los COAR del Perú. Con ello se busca, lógicamente, anglicanizar nuestra patria. Con mucha razón, la Dra. María Rostorowsky ha dicho que el Perú es una nación acomplejada. Por este
motivo, creo yo, surge el trabajo tesonero, objetivo y oportuno de Juan Oblitas Carrero en nuestra región Cajamarca.


Asimismo, al abrir las páginas de tan valioso libro, el autor nos habla de Cultura, y, de hecho, nos obliga a hablar de infracultura (que se refiere a los comportamientos, y que tiene sus raíces en el pasado biológico del hombre. Por tanto no puede ser cambiada jamás), la precultura (que hace referencia a los aspectos fisiológicos y está orientada hacia el presente aquella que sí puede ser cambiada al influjo de una nueva sociedad), y la microcultura (cuyos aspectos son los rasgos físicos, semifijos e informales; es decir, que tiene que ver con las distancias que observan lo individuos en sus procesos comunicativos: sociópetas y sociófugos); pero también estamos obligados a hablar de contracultura, es decir, de una actitud revolucionaria de la actual estructura social injusta entre los seres humanos. En esta parte hace puntuales distinciones entre interculturalidad (comunicación que experimentan dos o más culturas en igualdad de condiciones, es decir, con mutuo respeto), multiculturalidad (referida a la multiplicidad de culturas que existen dentro de un determinado espacio) y pluriculturalidad (que sugiere una pluralidad histórica y actual, en la que varias culturas conviven en un espacio territorial y juntas hacen una totalidad nacional).


De otro lado, nos habla del patrimonio que es la expresión del origen del grupo social, de su estilo de vida, desarrollo transformación e incluso decadencia. El patrimonio ‒dice el autor‒ es la identidad cultural de una comunidad y es uno de los elementos que pueden generar desarrollo en un territorio mediante el equilibrio y la cohesión social. Nos habla del patrimonio material y patrimonio oral o inmaterial. Hasta que nos habla de la identidad cultural (conjunto de rasgos culturales, costumbres, valores y creencias de las personas que las hacen parecerse a sí mismas y no a las demás). En este mismo sentido, nos habla de la lengua y los localismos, de ese buen acervo lingüístico propio de la comunidad; nos habla de la espiritualidad, las fiestas, creencias, gastronomía, la música y la etnomusicología. En esta parte nos habla de la música y la escuela; la enseñanza y el canto y la danza; las estrategias de los procesos de enseñanza–aprendizaje. Por supuesto, se da el lujo de explicarnos las características de un currículo por competencias y de las teorías psicológicas del aprendizaje. Se detiene explicándonos la teoría de Ausubel y su aprendizaje significativo; la teoría de Paulo Freyre y la educación como práctica de la libertad y, por cierto, la negación del analfabetismo y el análisis de la educación bancaria. Hasta que llega a las inteligencias múltiples de Howard Garner (inteligencia lingüística, musical, lógico-matemática, espacial, corporal-kinestésica, intrapersonal, interpersonal, físico-cinestésica, naturalista-pictórica. Posteriormente nos habla de Daniel Goleman y la tan necesaria inteligencia emocional.


En el Capítulo III no habla de la vuelta a las raíces, es decir a nuestros artistas originarios y nuestra música ancestral. Acá desfilan varios artistas de las quenas y la flauta y la caja. El paso del yaraví al huaino festivo. También nos habla de la antara o andara, de la flauta doble o melliza y sus principales ejecutantes.

Merecen mención especial aquellos músicos tradicionales, como “Los Pachachacas de Cutervo”, el “Trío Ilucán”, el “Dúo Blancos Arenales”, el “Dúo Los Claveles de Conday”, “Dúo Yacante”, entre otros. Y, en seguida, nos presenta una lista larga de ejecutantes de la cajita cutervina: Juan Flores, Nativo Ramírez, Gilberto Lozada Sánchez, Miguel Quispe, Miguel Montenegro, Rómulo Martínez, Octavio Salazár, Pedro Nauca, Arcadio Rivera, Serapio Flores, Lutgardo Alarcón, Emigdio Quispe, Julio Flores, Lucio Quispe, Ricardo Rodríguez, Manuel Hurtado Gálvez, Aurelio Pérez, Víctor Pérez, Simeón Flores, Alfredo Zúñiga, Rosas Flores, Guzmán Flores, Domingo Cubas, Segundo Quintos, Buenaventura Flores, Luis Rodríguez Coronel, Natalio Vásquez, Julio Medina, Rosario Medina, Santos Medina, Julio Barturén, Santiago Espinoza, Julio Castro, Andrés Delgado, Rogelio Sánchez, Gabriel Guevara, Rudórico Guevara, Francisco Chilcón, Manuel Lozada, Segundo Lozada, Sixto Horna, Juan Tello, Humberto Muñoz, Humberto Flores, Segundo Heredia, Luis Ramírez, Víctor Uriarte, Máximo Barón, Manuel Martínez, Félix Coronado Flores, Félix Carranza, Navarro, Victoriano Díaz, Gilberto Díaz, Gabriel Sánchez, Mariano Bazán, Gerardo Delgado, Amado Collazos, Teodoro Flores, Aurelio Rodríguez, Marcial Segura Muñoz, Abelardo Niño Ladrón de Guevara, Juan de Dios Heredia, benjamín Vílchez Muñoz, etcétera.


En el Capítulo IV nos da a conocer el proceso de la aculturación. Cómo es que algunos instrumentos musicales llegaron a nuestra patria; a pesar de que en nuestra región teníamos los propios instrumentos de viento. Nuestros antepasados fueron muy buenos en este arte musical. Así lo dice Garcilaso de la Vega en sus Cometarios Reales. El autor de Rastros y Sonidos Quteq nos hace una lista larga de cultores de los instrumentos musicales de Cutervo y sus respectivas canciones, y de Cajamarca y el Perú. Considera como grandes propulsores al musicólogo español Juanma Sánchez, al argentino Carlos Vega y a nuestros compatriotas José María Arguedas y Josafat Roel Pineda. Del mismo modo evoca la presencia de varios conjuntos de música criolla, con el agregado del uso de instrumentos de cuerda, como la guitarra, el violín, el banjo, estos últimos confeccionados por Sergio olivera Chávez. Por ello nos habla del banjo en las sonatas de Cutervo. También menciona la sonora mandolina, desde Carlos Tello hasta nuestros días. Así, desfilan varios ejecutantes de estos instrumentos de cuerda asentados en Cutervo, tales como: Sergio Olivera Chávez, Germano Ríos Delgado (Gima), Romel Martínez Díaz, Roberto Alfredo Alarcón Quispe, Felipe Villacorta Vílchez, Ricardo Camacho Collazos, Hermógenes Olano Guevara, entre otros. De otra parte, nos informa de los poetas de la canción criolla, como Arístides Monsalve Vargas (Añoranza cutervina), Erasmo Flores Monsalve (Paisana mía), Ricardo Camacho Collazos (Mi cutervina), Olinda Berríos Altamirano (Cutervo), Nórvil Rojas Delgado (¡Qué cutervina!, Perla de los Andes, etc.), Néstor Román Collazos Olivera (A Castilla), y otros más.


Finalmente, en el Capítulo V nos habal de la introducción de los instrumentos de cuerda occidentales y el cultivo de la música criolla, es decir, como expresa el autor, de la copla al criollismo cutervino. Hasta fecha tenemos en la provincia de Cutervo algunos conjuntos de música criolla; pero son dejar de lado la cajita y el triángulo de la tierra. Por todo ello, la publicación de este libro, Rastros y sonidos quteq se constituye en un valiosísimo documento para futuras investigaciones por la preservación de nuestra música ancestral cutervina, cajamarquina y peruana.


Cajamarca, 28 de agosto de 2019.



domingo, 11 de agosto de 2019

WÁLTER ARSENIO VIDAL TARAZONA: FRUCTÍFERA Y PRODUCTIVA EXISTENCIA. Por LUIS ALBITRES MENDO

29 DE JULIO: ONOMÁSTICO DEL POETA, ESCRITOR Y PROFESOR UNIVERSITARIO WÁLTER VIDAL TARAZONA: ALBRICIAS Y PARABIENES!!!

Wálter Arsenio Vidal Tarazona

 

FRUCTÍFERA Y PRODUCTIVA EXISTENCIA


Por Luis Albitres Mendo



Wálter Arsenio Vidal Tarazona (Llamellín, Ancash, 1937), escritor ancashino ya presentado en anterior reseña. Sumamente jovial no obstante los males que padece, se violenta a sí mismo y reinventa su salud a cada instante.

Y eso tiene su causa y razón: A punta de creación tras creación e investigación constante en su biblioteca personal, dedicando todas sus energías a la escritura.

Actualmente está finalizando una voluminosa novela con grandes rasgos autobiográficos, tal como es su característica principal en poemas, narraciones y ensayos.

Siempre salen a luz resquicios de su fructífera y productiva existencia. Por ellos nos enteramos de sus momentos felices y tristes, en suma, el transitar por la vida de un hombre sensible e inteligente.

Como todo auténtico maestro, de inclinación política progresista y eminente atención por la problemática de su pueblo. Siente verdadera pasión por los asuntos históricos y educativos de Llamellín, con visión cuasi perfeccionista por abarcar y captarlo todo, sin que se le escape detalle alguno, preocupándose especialmente por el agro y la educación de Ancash, su entrañable región.

Después de publicar muchas obras de texto, orientadas a los estudiantes de la Universidad Nacional del Callao, donde era un destacado profesor universitario, sorprende con obras experimentales en poesía y narración, sobresaliendo su libro “MI PUEBLO QUERIDO, en prosa y en verso” (ya reseñado), célebre por su proclividad a investigar a fondo la historia completa de Llamellín, una de las claves de su producción literaria.

También fue relevante un libro colectivo de poesía, narraciones y ensayo publicado por Wálter Vidal Tarazona y cuatro amigos codepartamentanos más, todos escritores muy conocidos: Antonino Vidal, Elmer Neira, Juan Rodríguez Jara y Carlos Garay Veramendi. La presentación de este libro se realizó en el ilustre Club Ancash.

EL DERECHO DE INDIGNARNOS

He aquí sus propias palabras, en las concisas, sabias, proteicas y  sagaces respuestas a la siguiente entrevista:  

- Tu espíritu jovial, con un estupendo humor, te salva por suerte, de las melancolías y depresión que podrían traerte las limitaciones del cuerpo, pero exactamente, Walter, ¿Cuál es tu secreto para mantener ese espíritu jubiloso y a la vez crítico, que te caracteriza, ya en las redes sociales, en revistas culturales, en tus libros o en reunión de amigos?

- Hemos nacido no para sufrir siempre, ni estar deprimidos toda la vida. Estamos en este mundo para estar alegres de lo que somos y tenemos. Sin embargo, el cotidiano vivir no es fácil, más cuando quieres vivir en paz sin molestar, ni sin que te molesten, o cuando no puedes evitar que los encargados de cumplir y hacer cumplir las normas de convivencia social son los primeros en infringirlas. Es que el(los) otro(s) no piensan como uno; es cuando te nace la indignación. Así como se nos ha dado el derecho/obligación de vivir en paz y feliz, también tenemos la obligación/derecho de indignarnos: la indignación es pues un arma que se nos ha dado en forma natural y tenemos que usarla para exigir el respeto mutuo para la buena convivencia social y humana.

La indignación tiende a desbordarse cuando se echa de cabeza todo valor humano. Nos indignamos también porque no está a nuestro alcance superar las limitaciones personales físicas, mentales como espirituales.

Es en este contexto socio psíquico que tengo que equilibrar, buscando el justo medio aristotélico: mi preocupación, a veces melancólica y hasta depresiva, con mi necesidad de rabia (resultado de mi espíritu crítico- reflexivo y atento a la indignación); o sea, equilibrar la alegría de vivir y la indignación natural. Pienso que no necesariamente tenemos que estar acompañados de la melancolía por nuestras limitaciones y otros motivos; aunque necesitamos  una pizca de melancolía para  hacer que nuestra indignación no se violente tanto, o sencillamente para seguir produciendo.

EL DESARRAIGO PARA EL SER HUMANO, UNA FRUSTRACIÓN
RETORNAMOS SIEMPRE ASÍ SEA SOLO PARA CONTEMPLARLA Y ENCENDER  CON ELLO LA  EUFORIA
                                                                                                                

-Esa actitud festiva que seguramente te viene de tu linda tierra, de tus ancestros andinos... ¿No crees que también ayuda para mantener a raya las limitaciones corporales que podrían aquejarte?

- Creo que tiene razón Neruda cuando dice: “[...] el desarraigo es para el ser humano una frustración que, de una u otra manera, atrofia la claridad de su espíritu.” Así como los tallos maduros alimentan de su sabia las ramas, flores y frutos, también la  tierra alimenta nuestra mente con su espacio físico, su aire, sus seres en sus tres reinos, incluyendo al hombre: nuestros ancestros que nacieron, vivieron y murieron allí. Por eso nunca nos olvidamos de nuestra tierra, retornamos siempre así sea para contemplarla.


CONTRA EL OLVIDO: RECONOCER Y ENSALZAR A LOS QUE AMARON A LA PATRIA CHICA

- Se nota, con albricias, al leer tus brillantes reseñas,  que en ti bulle el amor a la tierra y por ello elogias con muchísima razón a los pioneros de tu ubérrima tierra que la han exaltado o brillan con luz propia en los diferentes campos, como educación, política, economía, cultura, arte, etc.

- Una forma de amarla, seguramente, es reconociendo y ensalzando a los que entregaron su vida al servicio de su patria chica. Por eso abrigo el deseo de que las autoridades locales perennicen sus nombres dándoles a las calles y sitios del lugar donde  nacieron. Antes de que el pueblo se olvide de ellos.

MIENTRAS SIGAS CREANDO JAMÁS ESPERES LANGUIDECER
POR SUPUESTO EL SISTEMA DEBE CAMBIAR


-Leyendo algunos de tus sesudos comentarios en las redes sociales se nota a las claras las reflexiones del catedrático universitario que nunca dejas de ser. ¿Esperas algo bueno de la sociedad y de este sistema que nos oprime?

-La docencia como medio de vida –desde primaria a niveles de postgrado- y las ciencias económicas como conocimiento, son aspectos a los cuales tengo que agradecer. Mis lecturas, mis reflexiones críticas sobre ellas, y mis aprendizajes que recibo en las reuniones con amigos, a quienes sé escucharlos felizmente, han sido y son muy útiles en las aulas y hoy fuera de ellas para expresarme y seguir reflexionando hasta que se apaguen   mis facultades mentales.

Como no hay nada que no cambie, y esta sociedad y este sistema que, en teoría, se basa en la democracia, pretende no evolucionar o mejorar continuamente, como parece suceder por temporadas, entonces yo no espero nada bueno, al contrario me pongo en determinadas circunstancias al lado de los que están con el antisistema.

LA EDUCACIÓN, ÚNICA TABLA SALVADORA


-Siendo un maestro como tú, en breves palabras, ¿Cuál es el planteamiento para mejorar la educación en el Perú, rubro tan venido a menos últimamente por causas políticas que no tienen nombre, siendo la educación tan esencial para el desarrollo y prosperidad de un país?

-No me canso en afirmar que la educación es la única tabla salvadora que le queda al hombre para supervivir, si así quiere hacerlo. La educación implica mejorar integralmente al hombre, y se deberá empezar por el docente,  de todos los niveles. La calidad total u óptima calidad  de la educación va a depender básicamente del maestro.  Hagamos primero del docente un líder de primera calidad. (No “profesor de calidad”: término ambiguo que está de moda en la boca hasta del ministro de educación). Después diseñemos los currículos para todos los niveles y regiones  con contenidos sabios, finalmente dotemos de la infraestructura física como se merecen los docentes, loa alumnos y padres de familia.

ÉTICA Y LIDERAZGO, AUSENTES EN LA POLÍTICA PERUANA

-Me parece que uno de los puntos débiles de la izquierda peruana es el hecho que viene repitiéndose a través de los años: la auto división, los infinitos liderazgos autoproclamados. ¿Por qué están ausentes la unión y la disciplina, factores de tanta trascendencia en la construcción de la democracia y el cambio social?

Lo que hay es la ausencia de la moral y la ética. En este sentido no hay mucha diferencia, salvo en grado de culpabilidad, con otras agrupaciones de derecha. Jamás habrá unión mientras prevalezcan los apetitos de poder personal, y para que haya disciplina se necesita un liderazgo (no en la cabeza del grupo político sino al medio) y normas de cumplimiento obligatorio.


BUSCAR LA EXCELENCIA EN UNO MISMO, ES LO PRIMERO

-Para ti, Walter, a tus ochenta y tantos, ¿Ya has descubierto el verdadero sentido de la existencia?

-Creo que el verdadero sentido de la vida nos dan: la educación, la filosofía, las ciencias, pero básicamente la fe; pues pedir estos conocimientos sistematizados, para el 90% de la población humana en el mundo, es utópico; pero sí se puede pedir la fe, tal vez también, los valores axiológicos, estéticos, sociales. Entonces: El desarrollo  y la formación, al buscar esa calidad de excelencia en uno mismo, primero,  son elementos que te ayudan a hacerte feliz y hacer feliz a los demás. Creo que allí está el verdadero sentido de la vida.













martes, 30 de julio de 2019

2a. Parte de CAPULÍ 2019: TRANSITANDO POR CAMINOS DEL SOL. Por LUIS ALBITRES MENDO


CAPULÍ 2019 (SEGUNDA PARTE)

Auditorio del Palacio de Osambela: Aquí se inició el CAPULÍ 2019

TRANSITANDO POR CAMINOS DEL SOL




Intensidad poética durante la inauguración:SEGUNDO VARA en acción



Por LUIS ALBITRES MENDO

                                                                                                                                                             

PROLEGÓMENOS EN LA CAPITAL


Diálogos previos a la inauguración



Este Capulí 2019, primero en Lima, siguiendo su tradicional organización, dedicó un día entero al aspecto académico y análisis pormenorizado de la poética vallejiana.

Convocó a expertos en las lides vallejianas y desfilaron, tanto en el Palacio de Osambela, como en la Casa de la Literatura Peruana: Ricardo González Vigil, Marco Martos Carrera, Manuel Velásquez Rojas, Jorge Kishimoto, Antonio González Montes y Francisco Távara, entre otros destacados cultores de la obra de Vallejo.

A lo largo del día 10 de marzo, tocaron diversos puntos en torno a Vallejo, los cien años de la publicación de Los Heraldos Negros y otras temáticas, desplegando reflexiones, ideas, textos, lenguajes, lecturas y miradas inéditas de asuntos vallejianos.

En el Palacio Osambela, el suntuoso auditorio, por lo antiguo y solemne, sirvió de magnífico marco a la exitosa escenificación teatralizada de selectos poemas de Vallejo.

Antalogados con precisión estética y mensajes sumamente oportunos por el actor, declamador y profesor peruano Segundo Elías Vara Balcázar, galardonado a nivel internacional. Actuaron junto a él, varios miembros, entre damas y varones, del elenco juvenil liderado por su talentoso nieto Sebastián Manicucci Vara. Impactaron favorablemente por lo novedoso y original.

La noche anterior, o sea el jueves 09 de mayo, Samuel Cavero Galimidi (AEADO), tuvo la feliz iniciativa de invitar y promover una Cena Pre-Capulí.

Tan auspiciosa fue esta invitación que convocó a diversos grupos culturales y allí se les pudo observar, junto a varios participantes que arribaron a Lima desde el extranjero, a Colectivos Culturales tan prestigiosos como UHE (Unión Hispano-mundial de Escritores), con el poeta de fama internacional Carlos Hugo Garrido Chalén; NOKANCHIS KANCHU (Nosotros Somos) con sus dos carismáticos promotores Claver Narro Colque y Betty Ramos Aquino; CAPULÍ, capitaneado por los hermanos Sánchez Lihón, Danilo y Juvenal y varios grupos juveniles más.

EXPECTATIVAS DE HUARÁZ, LA CIUDAD DEL PUMAKAYÁN


Este año, Capulí 2019, en un recorrido por el Callejón de Huaylas, iniciado en Huaráz, la expectativa que despertó la Ciudad de los Nevados, fue grande.

Olimpio Cotillo Caballero, egregio maestro, periodista connotado y patriarca de las letras ancashinas, enarboló la organización del paso de Capulí por esta bella ciudad. 

Huaráz fue el punto de partida de un Capulí singular. Olimpio Cotillo Caballero, legendario maestro en todos los sentidos, de esta privilegiada región de la patria que, a juzgar por sus valientes escritos en diferentes medios incluyendo su blog “Tiro al Bull”, ama, entrega su vida y todo su ser por ver a su tierra con bienestar y progreso, libre de injusticias y corrupción.

Olimpio, con el coraje que le transmite el poderío de su nombre e inteligencia, arremetió contra las dificultades que a veces atascan la buena voluntad.

Si una puerta se le cerró, eso no fue óbice para continuar. Si no consiguió banda de músicos pues su magisterio creativo le dictó enseguida otra solución, confirmando con ello sus apreciables dotes de promotor cultural de polendas, mostrando un carácter fuera de serie y un sentido de organización que no tiene límites.

Con la entereza de una impresionante juventud creativa, sin arredrarse para nada porque una banda de músicos le falló, Olimpio contrató una camioneta con todos los aditamentos musicales necesarios, autoparlantes y equipo. Y problema solucionado.

El resultado no pudo ser mejor. Animaron un pasacalle pleno de alegría, colorido y entusiasmo.
Con un par de altavoces potentes y la contagiante algarabía de nuestra rítmica música vernacular, el pasacalle huaracino lanzó a los cuatro vientos, por la avenida principal, un júbilo sin igual.

Pese a todos los inconvenientes llevó a cabo un pasacalle en Huaráz que ya pasó a la historia de los Capulíes Vallejianos, por original e incontrovertible.

LOS ESCRITORES MARCHARON ENJUNDIOSOS Y REBOSANTES


Los escritores visitantes, liderados por Olimpio y los hermanos Sánchez Lihón como abanderados, lucieron vistosas y polícromas banderas de los distintos países participantes, acompañados de pancartas alusivas.

Poetas y escritores, en una original comparsa celebratoria, marcharon enjundiosos y rebosantes. El público viandante huaracino prendado observaba absorto al admirar el inusitado batir de banderas multicolores en manos de personas extrañas al medio y escuchar algarabías lanzadas con voces sorprendentes y bailando al son de huaynos y siguiendo el ritmo de halagüeñas músicas nativas.

Alentados por la jovialidad de Olimpio gritaron a voz en cuello los wífalas entrecortados de sus lemas, rubricados de vez en cuando por los hayllis de inquietas banderas, que rondaban enhiestas, y exultantes, ondeaban sus regocijos y fraseos.

En original comparsa celebratoria, la caminata jubilar por la principal arteria de la bulliciosa Huaráz, finalizó con baile alborozado y compacto de los recién llegados, mostrando al mundo su paso por esta ubérrima región.

Este fue el inicio de la deleitable bienvenida a CAPULÍ en su primera visita a Huaráz, bella Ciudad de los Nevados.

LA HORA DE LAS SORPRESAS


Mientras esperábamos el inicio del acto académico programado en el local de la Cámara de Comercio de Huaráz, a media cuadra de la plaza de armas y mientras todos llegaban agotados y sudorosos de tanto baile a más de 3,000 msnm., los visitantes quedaron admirados de la fortaleza y vitalidad de Olimpio, quien con gran frescura y generosidad, se puso a obsequiarnos su ya famoso libro Plumas Maestras de Ancash: Escritores y Aedos”(Killa Editorial) y sendas colecciones de escritos aleccionadores del peregrinaje vallejiano.

La actuación cultural en el auditorio de la CC cumplió cabalmente su cometido. Brillaron los discursos literarios de los profesores universitarios Nelly Villanueva y Macedonio Villafán. De parte de los nuestros hubo respuestas, agradecimientos, un par de ponencias y recital de poemas.

Mi entrañable amigo Olimpio se propuso concederme una grata sorpresa y lo consiguió ampliamente. Recibe mi gratitud querido amigo.

De igual modo mis agradecimientos, en la ciudad de Huaráz, a mi hermano en el arte, el dilecto intelectual peruano Wáshington Gonzáles Moreno, quien regenta una céntrica librería en Huaráz (Yachaywasi), por sus atenciones y su fraterna amistad.

El agradable city tour en la ciudad se inició visitando la simpática placita de La Soledad, donde estaban celebrando la fiesta del Cristo de la Soledad. Y lo festejaban precisamente con una mágica caravana de danzantes que, con su música y bailes, hacían la delicia de los observadores.

El gozo se entristeció de repente al observar in situ, nuevamente, los restos extrañamente olvidados del PUMAKAYÁN (emblemático Centro Ceremonial, con miles de años de antigüedad y situado en el corazón de Huaráz) que pacientemente espera le restituyan todo lo que le han despojado.

Hace falta que Huaráz tome conciencia para custodiar mejor su legado histórico, en este caso los restos arqueológicos de Pumakayán, que están agonizando, abandonados a su suerte.

¿Por qué solo luchan a favor de este sitio histórico escasos intelectuales. ¿Dónde está el compromiso presencial de la sociedad civil de la ciudad?

José Antonio Benito Rodríguez nos recuerda que “la cultura y el patrimonio son aspectos irrenunciables de toda agenda de desarrollo integral solidario. Solo cuando se afianza la identidad -lo más propio- de un pueblo, éste puede abrirse a la globalidad, de lo contrario o queda abortado o naufraga en servil mimetismo.
“conviene recordar que el mismo vocablo “patrimonio” tiene que ver con “patria”, y ésta con “padres”, para destacar que es lo más valioso de nuestra herencia paterna.

“En efecto, el patrimonio es la herencia de bienes materiales e inmateriales que nuestros padres y antepasados nos han dejado a lo largo de la historia. Este tesoro recibido nos ayuda a forjarnos una identidad como nación y nos permiten saber quiénes somos y de dónde venimos, logrando así un desarrollo como personas dentro de la sociedad”

Yo me pregunto ¿Ha sido Pumakayán declarado Patrimonio Histórico Cultural Prehispánico de la Nación por el Ministerio de Cultura y estará en el listado oficial o quizás ni eso?

Constituye, como diría Inés del Águila (arqueóloga y educadora) “la suma de la historia de estas huacas en el pasado, y en el presente, es el legado profundo de la peruanidad, derecho al que debemos aspirar para fortalecer nuestras identidades culturales, la memoria colectiva, la conciencia histórica y ejercer la vida cívica”.

PUMAKAYÁN AÚN ESPERA


“El Papa Francisco, en su reciente Encíclica, usa un término desafiante: ”ecología cultural”: junto al patrimonio natural hay un patrimonio histórico, artístico y cultural, igualmente amenazado (…) Hace falta incorporar la historia, la cultura y la arquitectura de un lugar, manteniendo su identidad original. Por eso, la ecología también supone el cuidado de las riquezas culturales de la Humanidad en su sentido más amplio” (Laudato Si, 143) Revista Cultural de la U.C.S.S.

 “El patrimonio cultural es fuente inmarcesible e inagotable de nuestra identidad y de nuevos conocimientos históricos y recursos del presente. Estudiar el patrimonio, conservarlo y difundirlo permite un sentido de continuidad cultural entre el pasado, el presente y el futuro.                        Por esta razón, es siempre un recurso de desarrollo, muestra y fuente de inspiración de valores, contribuyendo a la contemplación de la belleza natural, artística y por ende a la construcción de un mundo de verdad y de fraternidad”  José Antonio Benito Rodríguez (Director del Centro de Estudios y Patrimonio Cultural de la Universidad Católica Sedes Sapientiae).

Durante el pasacalle a lo largo de la Av. Luzuriaga, valientemente mostraron una apreciable y gallarda  pancarta a favor de Pumakayán, ya no tan solitario reclamo que hace años viene liderando el poeta y escritor huaracino Yehude Collas Berrú, y al cual secundan valiosos literatos e intelectuales como Olimpio Cotillo Caballero, Wáshington Gonzales Moreno, Carlos Garay Veramendi y otros. Las autoridades huaracinas tienen el compromiso y la responsabilidad ante la Cultura y la Historia.

 

SOL BENÉFICO ACOMPAÑÓ NUESTRO CAMINO


Nuestro viaje conlleva vivir una experiencia solar y transformar esa vivencia en un tránsito hacia la evolución personal y colectiva.

Conmovidos por sentimientos inéditos, captando maravillosas amistades nuevas o asimilando decepcionantes gestos, los cantos y bailes a lo largo del peregrinaje expresaron a cabalidad lo que las palabras salidas de los labios manifiestan en poemas y narraciones.

Bailando y cantando estrenamos fantasías hechas realidad, fraternidades y reconciliaciones inspiradas en el entorno, magnífico maestro, arrobados y arrebatados por colosales montañas, orladas por las nubes, pinceladas verdes y cielo azul.

La naturaleza circundante nos enseña siempre: Cautivadoras melodías del Ande, silbido de vientos, lluvias torrenciales o suaves nubes peregrinas, soleadas mañanas, incandescentes atardeceres…aún perduran en nuestros oídos, retinas y almas estremecidas.

Y en el Ande visitado, sus júbilos colectivos, alegorías múltiples o esperanzas recíprocas se expanden a través de límpido cielo hacia donde apuntan inmarcesibles nevados.

Imponentes y majestuosas Cordilleras Blanca y Negra, impactantes y sobrecogedoras, siendo el marco de nuestros entusiasmos e inquietudes por pueblos y ciudades del Callejón de Huaylas, atestiguan de algún modo el paso de fervientes vallejianos por estas tierras milenarias.

Trayecto pleno de adrenalina, por las escarpadas cordilleras ancashinas, con caminos tan angostos que causaban sensaciones encontradas al observar los abismos laterales.

El río corre raudo muy abajo, y los cambiantes paisajes, diseñados por el sol y las nubes, mostraban  colores fastuosos de verdes y gualdas, matizados de grises y marrones terrosos que les conferían profundidad y lejanía.

En cada uno de los lugares visitados nos acogieron niños con rostros exquisitamente inocentes, adecuando al candor de sus deliciosas vocecitas las glorias señeras de Vallejo u otros romanceros peruanos.

Estos descubrimientos son parte de las múltiples gratificaciones, en pleno frenesí lírico/épico del accidentado peregrinaje hacia Vallejo desde el Sur.

EMBRUJO DE LOS PAISAJES NATURALES

   
Poderosos atractivos fueron, entre otros, el admirable Cañón del Pato, con su retahíla de túneles y el ingreso a las dos lagunas de LLanganuco, macho y hembra, auténticos espejos de agua cristalina que reflejan un azul turquesa un tanto verdoso, a causa de las algas interiores.

A mi particularmente, mientras ingresábamos al famoso Parque Nacional de las lagunas, me llamó la atención el inmenso desfiladero. Como enormes tapices que lucían fantásticos cuadros abstractos en sienas, lilas, ocres claros y oscuros, confirman la fastuosa mano artística del agua, el viento y el sol.

Acantilados que parecen cortados a plomo, gigantescos farallones. Escarpados paredones que lejos de producir pavor, son dignos de admiración al reconocer cómo el sol, la lluvia y el viento han tallado, en sus milenarias superficies, apreciables obras de arte abstracto, con extraordinarios matices diseñados por la naturaleza. Es fantástico cómo intercambian cromatismos, los cuales se advierten conforme vamos avanzando en el vehículo.

Convertido en un viaje paradigmático, realmente fue iluminador e inspirador. Por nuestras retinas desfilaron punas agrestes y cumbres que apuntan al cielo. Con razón nuestros ancestros los convirtieron en Apus protectores.

Era una manera de auto protegerse, acumulando, acudiendo a energías interiores de la Pachamama insurrecta en estas moles gigantescas y premonitorias.

Mientras ascendíamos a mayores alturas, el río serpenteaba cada vez más lejos, perdiéndose a la vista tras riscos y peñascos.

ADRENALINA Y OTRAS SENSACIONES


Cruzar estos arriesgados parajes inyectó adrenalina a nuestra experiencia, a causa de carreteras estrechas y espectaculares abismos bajo nuestros pies.

Los picos nevados, otrora poblados de nieves perpetuas, algunos sostienen que antaño éstas llegaban hasta sus bases. Hoy en día cada vez pierden cantidad de nieve, van quedando pelados, con la roca viva a la vista y transmiten sentimientos encontrados ya que esto está sucediendo debido a errores del ser humano.

El cambio climático, a causa de la avaricia de algunos por acumular dinero, industrias destructivas y otras estulticias humanas de algunos irresponsables, va ostensiblemente en detrimento del planeta.

Transitando sobre recónditas carreteras que habiendo descendido primero luego ascienden, previos breves detenimientos cada cierto tiempo para tomar fotos u otros menesteres, los viajeros aprovechan la ocasión para contemplar pintorescas estampas ya sean de índole geológica o simplemente agrarias.

Hasta que por fin aparecen pequeños vergeles, vallecitos que verdaderamente regocijan los corazones por ser accesibles y atractivos.

ARTE CINÉTICO GRATUITO PERO FUGAZ


Lo que alegraba el alma en estas fugaces visiones mientras llegábamos a lugares más seguros, contemplar la acción del sol sobre cerros y sembríos plantados al frente, en la banda dirían en el pueblo, y que íbamos dejando atrás, pero que avanzaba como un cinema.

Por la ventanilla del bus, como frenéticas diapositivas, aparecían y desaparecían fugazmente centelleantes imágenes paisajísticas.

De haberlo grabado, ahora que está en moda el arte visual de videos y computarizados, se habría convertido en un atractivo novedoso e impactante en algún festival de arte citadino.

El sol, indomable artista cósmico, en complicidad con otros elementos, iba planteando diferentes matices sobre los trozos verdes que ofrecían las chacras, que se avistaban divididas en curiosas geometrías agrícolas.

El sol jugueteando con el vaivén de las nubes, agrisaban los magníficos paisajes resultantes, expuestos graciosamente a nuestra vista.

PUEBLOS REBOSANTES DE HUMANIDAD


En esos instantes y al calor de la tarde soleada que aún acompañaba, retornan enternecidas a nuestra memoria, la alegría de los pueblos visitados, la esperanza reflejada en ojos y sonrisas de niños, jóvenes y adultos de pueblos rebosantes de humanidad, generosas expresiones hoy extinguidas en las fogosas metrópolis de la sociedad contemporánea.

Mientras en las grandes ciudades hay que huir de los carros, automóviles y buses, por la contaminación, aquí, en estos lares, por la naturaleza y los árboles, se respira aire puro.

En las abarrotadas megápolis modernas la gente adolece de indiferencia, despotismo y apatía. En estos apacibles pueblos las personas son amables, generosas y empáticas.

LA MEMORIA PERENNE


En Carhuáz nos agradó sobremanera su hermosa plaza de armas. Aquí el sol lucía esplendoroso de modo que la mayoría se animó a disfrutar saboreando los típicos helados artesanales de diferentes sabores.

A Yungay la recordaremos por la emotiva visita al Parque del Recuerdo. Cientos de metros cuadrados encima de lo que fue la plaza principal de la ciudad sepultada en la tragedia del 70, convertidos hoy en día, junto al antiguo cementerio, en un centro de retorno y reflexión.

Enormes rocas nos recuerdan la hecatombe. Pero alrededor crecen, como oraciones vivientes, cual plegarias elevadas al cielo, árboles y flores que embellecen el ambiente y simbolizan el inmenso amor de los deudos y la memoria perenne.

DESCOLLANTES  PERFORMANCES


El significativo programa cultural elaborado con gran entusiasmo por la profesora y poeta Úrsula Mendoza León y sus colaboradores Cathy Sam, Luz Mendoza y Liberto Milla, se llevó a cabo en el Teatro Municipal en plena plaza de armas de Caráz.

Con la importante presencia del alcalde Esteban Florentino T. y numeroso público asistimos encantados primero al estreno oficial del Himno al Capulí 2019 cuyo autor de música y letra es Lucho Barrios Jr., quien viajaba con nosotros como participante de la caravana.

El público le rindió una ovación al escuchar el flamante himno en la voz del autor, con acompañamiento de orquesta y coros, en disco editado nada menos que en Nueva York , Estados Unidos.

En segunda instancia contemplamos admirados la espléndida performance del grupo folclórico “Cordillera Blanca”, afiatado elenco de artistas caracinos, con fondo musical apropiado. Damas y varones se desplazaron rítmicamente entregándonos unas danzas inolvidables.

Igualmente fueron muy aplaudidos. Gracias Caráz por todas las cordiales atenciones.

CORONGO, ENCANTO DE UN PUEBLO INTELIGENTE Y EMPRENDEDOR


Corongo, pueblo lleno de simpatías, nos introdujo, de la mano de su flamante coordinadora, natural de esta hermosa ciudad, Florencia Jesús Roldán Minchán, profesora universitaria con Doctorado en Literatura, en un universo inédito, humanísimo y relevante.

Imperecedera la cálida recepción por Florencio Pinedo Cerna, representante del alcalde y demás autoridades en el Auditorio de la Municipalidad.

La hospitalidad de la que gozamos durante el día y la noche fue muy agradable ya que nos brindaron un desfile de sus tradicionales fiestas en las presentaciones juveniles de alumnos. Jóvenes como las bellas Pallas Coronguinas que admiramos dieron realce a los festejos de la excepcional recepción, terminada la cual nos obsequiaron con un riquísimo postre típico de la región.

El almuerzo además de sabroso y en un local campestre sumamente bello nos dio oportunidad de gozar de unos cuantos bailes que dieron sabor especial a este encuentro con la ciudad de Corongo, ya famosa por sus hermosas mujeres, como las célebres Pallas, exponentes de  belleza, gracia y arte; también por sus Jueces de Agua, supérstite de los ancestros, herederos de los laboriosos y valientes Conchucos, continuando las tradiciones del antiguo Perú.

Éstos representan la fuerza de un pueblo que se esfuerza y lucha por salir adelante por sus propios medios. Los Jueces de Agua, reconocidos mundialmente por la UNESCO a causa de la singularidad de su conformación, sin honorarios, con justicia y equidad y una probidad a prueba de fuego, como Patrimonio de la Humanidad.

 A pesar de la indiferencia del gobierno central y regional, con sus talentos e inteligencia, se resisten al olvido. Nosotros hemos sido testigos de sus riquezas arqueológicas y humanas. Podrían muy bien participar con mucha justicia en un circuito turístico de mayor volumen para ser reconocida en toda su grandeza esta maravillosa ciudad norteña de la Región Ancash.

Como reitero, para muestra, baste nombrar dos preseas valiosas para aquilatar su importancia y nobleza. Han ganado, a puro punche de sus autoridades locales, el ser galardonados a nivel planetario, por sus afamados Jueces de Agua, de ancestrales costumbres que norman con equidad el reparto del preciado líquido elemento.

Y las exquisitas Pallas de Corongo, de inigualables vestimentas, tocados, talle y derroche de arrogancia de la mujer coronguina que se luce en su tierra y en pasarelas del mundo, representando a la mujer peruana, por su belleza, elegancia, vistosidad y originalidad.

Estupendos el programa y bienvenida en el auditorio municipal, el espectacular pasacalle en la plaza principal, ese carnaval que escenificaron los jóvenes estudiantes del Colegio San Pedro con su contagiante alegría y desborde de vitalidad, no solo me hizo rememorar el de Cajamarca, corroboró lo que ya sabemos, el carnaval se disfruta en todos los pueblos andinos del Perú, América Andina y en todo lugar donde se ha entronizado el cristianismo, pero no hay duda, los peruanos le conferimos un sabor especial.

La finísima atención en hoteles y el espléndido almuerzo del que salimos ahítos de sabrosos potajes en base al cuy. Con broche de oro, a todo esto sobrevino galano baile pleno de jolgorio sano y noble alegría.

Corongo constituyó para nosotros un hálito de fresca indagación amistosa, un oasis de humanidad. Florencia Roldán, con su sencillez, ternura y cariño habituales nos entregó una experiencia inhallable en otros sitios. Complacidos con tanta benevolencia, a ella, a su hija Grimia y esposo, a todos sus colaboradores, algunos de ellos sus antiguos alumnos, a las autoridades y a la ciudad entera con todos sus pobladores, que hicieron tan grata nuestra estancia, nuestra gratitud.

Corongo fue un descubrimiento. Es una ciudad de grandes merecimientos que es digna de mayores atenciones. Dispone de todo lo que hacen las delicias de los turistas, gente simpatiquísima y sagaz, paisajes paradisíacos, historia, restos arqueológicos, aguas termales, etc.

Los pobladores de Corongo deberían, como afirma alguien refiriéndose a otros espacios “revalorar sus atractivos y sus rutas a fin de recuperar posiciones en el mercado del turismo interno y receptivo”, ya que Ancash es un rubro importante para el turismo nacional e iberoamericano,

Ya mostraron al mundo su valía, ahora toca que los peruanos conozcan la asombrosa personalidad de estas entrañables comarcas de nuestra patria.

  BAMBAS, PUEBLO QUE SE AGIGANTA


Quiso el destino que conociéramos Bambas, gracias al empeño de Elías Rodríguez, compañero de viaje junto a su familia, quien es oriundo de este atractivo pueblo donde también nació el celebérrimo Jilguero del Huascarán ( Ernesto Samuel Sánchez Fajardo. Nacido en Bambas el 7 de noviembre de 1928, fallecido en Lima el 23 de diciembre de 1988), muy conocido por ser un gran cantante y compositor de música andina peruana, amigo y contemporáneo de Elías.

Apenas llegamos a este pueblo un grupo de damas nos obsequiaron limas, fruta fresca de estas tierras, que ante el sol radiante de la hora, calmaron nuestra sed, para luego ser invitados por un funcionario municipal a pasar al Auditorio, en donde llegué a leer asombrado el siguiente texto colgado de una pared en un lugar prominente, letras resaltantes y convenientemente enmarcado: “En la ruta de los grandes, un pequeño pueblo que se agiganta: Bambas. En el agreste mundo del Tawantinsuyo hay muchas pampas, tan pequeñas pero con su quehacer gigante”, escrito tal vez por algún hijo del pueblo o un anterior alcalde. No habían consignado al autor. De todos modos es un magnífico ejemplo de una autoestima impulsora y promotora de crecimiento y progreso.

Eliana Soto Paz, gentil alcaldesa de Bambas se expresó en obsequioso discurso, dándonos la bienvenida. Realmente nos hizo sentir en casa, a tal punto fue el impacto positivo que hasta han prometido componer un himno para el carismático pueblo de Bambas.

Una vez fuera contemplamos el monumento al Jilguero del Huascarán y la casa donde nació, que actualmente está en plena faena de ser restaurada, ya que está tan céntrica, en una esquina de la plaza.  En un futuro próximo será un atractivo turístico importante para la población.

Los colores de su simpática plaza y la calidez de su gente quedaron grabados en nuestros corazones.

HUANDOVAL, EL PUEBLO QUE NOS ACOGIÓ


 Llapo, fue el soleado pueblo que visitamos fugazmente, estacionándonos en su plaza exclusivamente para abastecernos de alimentos pues ya era el mediodía.

Los ánimos estaban caldeados por la prisa de llegar a Pallasca. No obstante, el momento culminante y decisivo llegó de sopetón, después de haber reiniciado la travesía, cuando un alud inesperado impidió el paso del bus en el viaje hacia Pallasca.

¿Qué hacer? Retrocedimos al pueblo más cercano, donde antes no nos habíamos detenido para nada. Huandoval fue el apacible lugar donde pernoctamos, algunos en hoteles locales, otros incluso en el bus.

Nuestra obligada estancia coincidió con el aniversario del colegio local. Eso no impidió una cordial recepción de un selecto grupo de alumnos, quienes acudieron ante la invitación de Capulí, liderado por el atento director quien a su vez era el alcalde (o lo remplazaba por ser el teniente alcalde, no recuerdo bien). Debido a ello nos proporcionó al guía municipal a fin de acompañar nuestra ascensión hacia el mirador.

Desde aquí divisamos verdes paisajes. El guía señaló lugares donde se podían divisar restos arqueológicos (El Castillo, así lo denominan aquí). Habló de lagunas cercanas y de la constante visita de turistas que acuden en motos, especialmente promociones de colegios de localidades aledañas.

Capulí, fiel a su costumbre, propició el diálogo con los alumnos de este empático pueblo que habían acudido a saludarnos. El encuentro en la pérgola del parque principal dio lugar a un recital bilateral donde intervinieron poetas y estudiantes. Algo remarcable: Un estudiante muy joven concitó la atención al narrar la fábula de las semillas.

Después del almuerzo, durante la tarde, se tuvo que tomar una decisión ya que algunos operarios habían confirmado que el derrumbe era de tal magnitud, a tal punto que demoraría un par de días normalizar la carretera.

Tal dato apresuró nuestra decisión. Retornar, ir hacia la autopista Panamericana hasta llegar a la población de Santa, alcanzar Trujillo para de inmediato, habiendo realizado un trasbordo pactado de emergencia por celular, embarcarnos hacia Santiago de Chuco, adonde llegamos a la madrugada.     (continuará en una última 3ª. Parte)

Foto para el recuerdo

Elenco teatral del Taller de SEGUNDO VARA, declamador internacional

Tensión, vivencia y jerarquía poéticas

OLIMPIO COTILLO CABALLERO dando pautas antes del inicio del
 histórico Pasacalle en Huaráz

Afiatando el éxito del Pasacalle

Entusiasmo y gallardía

Sonrisas a pleno sol

CAJAMARCA y TAIWÁN en Paso de Vencedoras


Florencia Jesús Roldán, junto al retrato de César Vallejo y al lado de la Plana Mayor de CAPULÍ



Bellas Pallas de Corongo en vistoso Pasacalle en la Plaza de Armas de Corongo


Jóvenes estudiantes del Colegio San Pedro de Corongo, en pleno Pasacalle

Estampa del Pasacalle en Corongo

Detrás de nosotros la famosa pérgola de HUANDOVAL, que sirvió de auditorio.

Detrás de nosotros se ve la casa donde nació el Jilguero del Huascarán


Delante del monumento al Jilguero del Huascarán en un aparte en la inovidable plaza principal de Bambas

En un restaurante Campestre de Corongo

En la fachada de la Municipalidad de CORONGO