miércoles, 21 de agosto de 2024

LUCHO ALBITRES : CAZADOR DE FIGURAS , Por ALBERTO ALARCÓN

 

LUCHO ALBITRES: CAZADOR DE FIGURAS


Por ALBERTO ALARCÓN

Como un homenaje al poeta peruano ALBERTO ALARCÓN,  escritor, editor, crítico literario y de arte, quien conjuga brillantemente la poesía con la prosa, es un honor sacar a luz un espléndido texto, fruto de su inventiva y creatividad.

Bastante transparente es la verdad, ante las obras de arte, como ante los libros, los espectadores, asimismo los lectores, asimilan, comentan o expresan, lo que ya ellos disponen en su interior. Desde luego bulle en su mente algo parecido o asociado, al contacto con lo nuevo.

Es decir, en esta interrelación coexiste una simbiosis intercultural altamente proteica e interactiva, desde el punto de vista artístico y estético.

La publicación de este ensayo, por su jerarquía estilística y penetración psicológica, amén de su linaje estético, va en honra y difusión de la trascendencia literaria de ese gran poeta y escritor peruano, ALBERTO ALARCÓN, nacido en la ciudad de Piura y afincado actualmente en la ciudad de Trujillo. 

En realidad, en este texto podemos admirar el vuelo creativo, aludiendo extasiado al Aleph de Borges, conun estilo fastuoso, la creación de un poema sinfónico, a partir de un alucinado vistazo a obras pictóricas que inspiran en este egregio poeta la escritura de una colorida y larga canción. Los vasos comunicantes entre Arte y Poesía, por este magnífico ensayo nos enteramos, que son múltiples y esplendorosos.                                                                                   Luis Albitres Mendo


                                                                       
                                                                          Yawar Fiesta 1


“A Lucho Albitres lo conocí en un sueño. Lo vi en un firmamento jubiloso y enmarañado, bajo flores que él había inventado y frutas combas y fulgurantes que emergían entre los cordones azules de una lluvia sin agua. No tenía rostro, era una mano con alas que pegaba trocitos de papel con la delicadeza y la maestría de los querubines ebrios. Era un duende de luz, un gnomo que sabía los secretos de las galaxias, una salamandra enamorada de su propio fuego, un niño sin razón, anudando sus delirios en las astas de toros encabritados o entre los trajes de diablos danzarines. No estaba en ningún lugar de ese sueño, o mejor dicho estaba en todos los puntos del mismo: inubícuo, omnipresente, repartido en los ritmos oscuros y las lácteas claridades de un universo que se movía según su voluntad.

Ese sueño ocurrió en 1992, en Trujillo, una noche que desde entonces se llama “Los Colores de la Euforia”. Pasó algún tiempo para que el duende bueno se volviera realidad. Una noche de poesía y vino a que nos convocó un poemario de Carlos Garrido Chalén, lo vi de lejos y nos acercamos a saludarnos sin palabras. No era necesaria ninguna; los dos sabíamos que, entre las tantas cosas que hemos venido a hacer en el mundo, estaba ésta, la de reconocernos como se reconocen los pájaros en la oscuridad, la de encontrarnos como se encuentran el río y el mar en ese abrazo sin nombre de las bocanas donde el rocío tiene la epicidad de las batallas y los peces se embriagan en los himnos de la vida.

Lucho Albitres no aprendió en la Academia los asuntos del arte. Se lo enseñaron las retamas, los cerros legendarios, el mojado pasto y los bueyes serenos de su Cajamarca natal. Algo del cauce de los perolitos, de los vientos que se agitan en la cima del Santa Apolonia, de la disparatada armonía de las cuevas de Otuzco, algo de todo eso está en sus tintas y en sus trabajos de collage. En cada uno de sus cuadros vibra el elán de un infante que juega, un elemental egureniano que hace que las líneas y los colores nos lleven a la irrepetible playa de la infancia, allí donde varan pequeños troncos oscuros que bien pudieran ser caballos, candelabros, seres humanos o insectos de otro mundo. Sus ojos encandilados no hallan en la realidad sino pretextos para encontrar en cada cosa el aroma de la arcadia perdida. Así, sus flores son motivos para poner al tope su hiperestésico sentido de la libertad; esas frutas prodigiosas lo son para jugar con todas las posibilidades del color, las cuatro estaciones para hacer con ellas lo que hizo Vivaldi, convertirse en un pastorcito que las mira sucederse entre la vigilia y el sueño; los carnavales cajamarquinos para ejecutar locuras a lo Miró o poner los colores en movimiento como en los cuadros de Boccioni.

Nada escapa al espíritu lúdrico de Lucho Albitres, ni siquiera la muerte;  ahí está si no su Yawar Fiesta, el de la tragedia arguediana, pues no le interesa la lucha existencial entre el bien y el mal; es el regusto de la pelea misma, el fárrago de los colores, el bullicio de la vida y la muerte vistos con ojos de inocencia, entre las aparatosas avellanas  de la fiesta popular.

¿A qué niño no le place llevarse a casa un poco de revistas que halló botadas en un papelero? Así nacieron los collages de Lucho Albitres. La mayoría de ellos recortados pacientemente de las revistas que obsequian los propagandistas médicos. De allí salen sus atmósferas barrocas, sus insinuaciones humanas, sus flores delirantes y sus frutas que trajinan por un cielo confuso de caminos. No obstante que la figura surge tácita o sugerida en sus cuadros, yo no diría que la pintura de Albitres es figurativa o semifigurativa. Siento que en ella predomina el furor del sueño, las quimeras de un peregrín  fabulador y, por lo tanto, su intención es surreal, onírica, de un lirismo que se agosta para sacar de la nada el movimiento y el color. Será por eso que Lucho Albitres quema incienso en los altares de los impresionistas franceses, de Picasso, Marc Chagall, Miró y entre los peruanos para Vinatea Reinoso y ese demonio con ojos de ángel que se llamaba Sérvulo Gutiérrez.

En esta rayuela pictórica de Albitres, el juego consiste otra vez en alcanzar el cielo, también con una piedrecilla en la mano y empezando por la tierra. No es una pintura de evasión, de torremarfilismo. Si miras bien, en estos cuadros está el hombre, pero no en su corporeidad, ni en su razón, pues al fin y al cabo, éstos son elementos prescindibles. Está el hombre en su orto, en su estación primigenia, allí donde la contemplación y el asombro son el único lenguaje que nos comunica con Dios”.

                                                                                                               Trujillo, invierno de 1993

                                                                             Yawar Fiesta 2


                                                                               Yawar Fiesta 3





domingo, 11 de agosto de 2024

FERVOR PATRIÓTICO EN HUARÁS: UN PUEBLO ORGULLOSO DE SUS ANCESTROS. Por Luis Albitres Mendo


FERVOR PATRIÓTICO EN HUARÁS (Cuarta Entrega)


Pobladores de Jancu ingresan a Huarás llevando su tesoro (Plazuela del Barrio de La Soledad



UN PUEBLO ORGULLOSO DE SUS ANCESTROS

Por LUIS ALBITRES MENDO

En este histórico desfile, justo de acuerdo a los lineamientos planteados por Javier Cotillo Caballero, joven estudiante universitario de Educación de aquel entonces, quien daba clases en Jancu, en forma completamente gratuita: Incentivar a la población huaracina fue el objetivo. Asistir a la primera muestra de este tipo, en la ciudad. Por lo tanto, no solamente era novedosa la exposición arqueológica y el modo de su difusión, sino también la típica manera de estimular su interés. El resultado salta a la vista. 

Una apoteósica presentación de los pobladores de JANCU, quienes de hecho lograron contagiar a los ciudadanos huaracinos, quienes hoy en día cuentan con un empuje emotivo y científico por avanzar cada vez más en el campo de la Arqueología, en la cual cuentan con una riqueza extraordinaria. Y la Universidad local y otras instituciones nacionales e internacionales suman sus esfuerzos por obtener mayor información y conocimientos.

Gracias a la férrea voluntad del Maestro JAVIER DÁMASO COTILLO CABALLERO, por cuyo esfuerzo personal y familiar se concretó la publicación del “Informe Testimonial”, hoy en nuestras manos, podemos disfrutar de estos magníficos diseños, que realizaron estos antiguos peruanos de Recuay, los cuales plasmaron, pensando trascender hasta el más allá, logrando así, arribar a nuestros predios mentales, plantados sus restos mortales en la Tumba de Jancu, habiendo signado sus mensajes en esplendorosas muestras de su visión artística, relatándonos , al mismo tiempo su particular cosmovisión. Importantes datos divisados, advertidos y estudiados con fervor científico por el investigador Javier Cotillo Caballero.

Pero, sin mayor dilación, informémonos de la algarabía que causó en la ciudad de Huarás la noticia del descubrimiento.

UNA ENTRADA TRIUNFAL

El Amauta Cotillo Caballero nos refiere en su testimonio: “El día 20 de febrero de 1969, tuvo lugar la sorprendente como inusitada presencia de los pobladores de Jancu, quienes entraban a la “Plazuela del barrio de La Soledad de Huarás”, exhibiendo una gran banderola cuyo texto invitaba a participar en la primera exposición arqueológica pública en Huarás, llevando orgullosamente la Bandera Nacional. Esta gran comitiva portaba sobre los hombros un andamio sobre el cual se habían atado cuidadosamente diecisiete primorosas cerámicas (nótese el jarrón), una lámina de oro y dos macanas.

Con el auspicio de la Casa de la Cultura de Ancash presidida por el director Dr. Hugo Pareja Meneses, tuvo lugar la inauguración de la mencionada exposición arqueológica pública en el salón principal de la Municipalidad Provincial de Huarás, con asistencia masiva de las principales autoridades, estudiosos de la especialidad de historia y arqueología, así como pobladores de Jancu, público en general y la prensa especializada”.

MANTENER INTANGIBLE LA TOTALIDAD DE DICHA HERENCIA

Transcribimos, en la pluma del Maestro Cotillo, el interesantísimo INVENTARIO GRÁFICO DE LOS ELEMENTOS HISTÓRICO-CULTURALES ENCONTRADOS EN LA TUMBA: “Las valiosas reliquias de la Tumba Lítico-subterránea de Jancu, nos comunican los conocimientos del hombre Recuay, como la arquitectura, astronomía, creencias culturales, cerámicas, orfebrería; por ello es tarea de cada peruano mantener intangible la totalidad de dicha herencia…”





HÁBILMENTE MODELADOS, COMUNICAN SU ARTE GUERRERO Y CREENCIAS

 “…para poder interpretar lo que nos quieren decir a través de los indicios en las cerámicas escultóricas, el perfil de los personajes así como los zoomorfos hábilmente modelados para mostrar su gran alarma (cerámica nº 14, la zarigüeya), su recogimiento arrepentido pidiendo clemencia a través de sacrificios ofrecidos (cerámica nº 15, felino que devora a una niña sacrificada como ofrenda a los dioses) y finalmente (cerámica nº 16, la actitud del zorro como quien dice “yo no fui”) la indiferencia y desapego a las responsabilidades del hombre en sociedad; igualmente nos comunican su arte guerrero y sus creencias sobre el macrocosmos (cerámica nº 11) y otros sorprendentes conocimientos que iremos deshojando más adelante”.



ENUMERADAS Y AGRUPADAS POR COLORES

“Por lo dicho y por otras razones, este conjunto debe mantenerse intangible. He clasificado de mi archivo personal las reliquias descritas en el primer inventario literal, teniendo cuidado de enumerarlas y agruparlas por colores para mejor interpretación. El rojo se refiere al Líder que exhibía la lámina de oro más cuatro cerámicas referentes. Blanco hueso que identifica a la cerámica escultórica de la Luna y a sus cuatro cerámicas referentes; el amarillo que identifica la cerámica escultórica del Sol y sus cuatro cerámicas referentes. Finalmente se incluyen las cerámicas 17 y 18, encontradas en la segunda grada de la escalinata y la base de la entrada cilíndrica respectivamente, así como también las piezas líticas de macana (19-A y 19-B), tal como se demuestra en el siguiente inventario gráfico:

 CERÁMICA Nº 11 (La ilustración es un estudio pictográfico pintado y donado por el autor al Museo Regional de Ancash)

 (Esta fascinante saga CONTINUARÁ, a fin de exhibir el fabuloso arte de la Cultura Recuay)


jueves, 18 de julio de 2024

ESTAMOS EN JULIO QUERIDO AMIGO, Y EL 7 FUE TU ONOMÁSTICO. FELIZ CUMPLEAÑOS ENTRAÑABLE RUBÉN IWAKI ORDOÑEZ: ALUCINANTE NARRACIÓN MITOLÓGICA: Por LUIS ALBITRES MENDO

CUSCO-PERÚ: RUBÉN IWAKI ORDÓÑEZ: ALUCINANTE NARRACIÓN MITOLÓGICA

CUSCO PERÚ 



RUBÉN IWAKI ORDÓÑEZ

ALUCINANTE NARRACIÓN MITOLÓGICA

Ideas y extractos captados en forma libre sobre una ficción basada en los mitos incaicos

Por Luis Albitres Mendo



EL MENSAJE DE LOS APUS ( Una perspectiva andina de los orígenes y destinos de la humanidad).

“Entrelaza la historia, la novela y el mito. (…) Nos serán develados sacratísimos rituales iniciáticos, usos de elíxeres que nos restituyen facultades ignotas, posibilidades físicas que la mente no alcanza a comprender, y sobre todo, enseñanzas místicas, caminos espirituales en el largo recorrido del mundo interior. (…) Y en este mundo mitológico no podía dejar de estar Cusco: El Ombligo del Mundo, el Nuevo Centro Cósmico. Ni podía no estar la genealogía de los Incas…(…) Y es en el Cusco, la inmortal ciudad, donde fulgura la llama “Maxn” frente al portentoso disco áureo, elementos de poder originarios del sumergido continente “Mu”. “Los Apus”; seres humanos con excepcional nivel de sabiduría que conservan incólume su raza desde los tiempos más remotos…(…) El encuentro con los hermanos mayores, seres de extraordinaria longevidad, descendientes directos de los más ancestrales moradores de este continente hoy llamado América. (…) Es desde ese momento que estaremos comprometidos como el autor en proclamar el verbo que nos dará la luz, nos brindará la paz y nos dejará el reino del Amor”  Carlos Candia Muriel


ENTRE LA HISTORIA, LA NOVELA Y EL MITO


Desde el inicio, en el primer capítulo El Príncipe del Sol, Rubén Iwaki Ordóñez , el autor, sugiere claramente que Manco Cápac y Mama Ollo provenían de Japón (el imperio del “Sol Naciente”), a juzgar por las explicaciones del visitante que apareció en el Lago Sagrado, en el Altiplano.

La procedencia de términos como Aramu, Lemuria, Maxn, Wanajccwaren, Ccosco, Sacsayhuma, Umay y otros, esparcidos a lo largo de la obra, tienen un sustento real de la nomenclatura geográfica local o pertenecen al imaginario creado por el autor.

En cuanto leemos “edificaciones líticas, de forma cilíndrica de doce metros de altura, como gigantescos vasos formados con enormes bloques de granito primorosamente tallados”, inmediatamente nos damos cuenta que se está refiriendo a las famosas chulpas cuyos restos aún se pueden ver a lo largo de las orillas del legendario lago Titikaka, en el departamento de Puno , tanto en Perú como en Bolivia, hermano país con quien compartimos el famoso lago.

El fulgor y la penetración de la mirada de los ancianos, influye mucho en la connotación narrativa específica del libro (Barbado anciano, cabellos blancos, cónclave de ancianos). De hecho tiene connotaciones en la propia vida del autor, acaso disfrutó de la presencia y cariño de abuelos o tíos, la notable influencia de maestros sabios o la sagaz compañía de personas adultas que lucían una perspicacia e inteligencia extraordinarias.

Aunque no es difícil tampoco imaginar el derrotero que le dio la importancia que concedían los incas a las personas mayores y cómo, en contraste con lo que sucede hoy en día,  aprovechaban al máximo la sabiduría y experiencia acumuladas con los años, el prestigio de los Amautas en pleno.


LA LUZ INFINITA A LA CUAL ASPIRAMOS


Brilla radiante y magnética , la magnífica Simbología de la Luz, la que mora en nosotros en diferente y variada oscilación y la Infinita, a la cual aspiramos en toda nuestra existencia.
Los rituales de iniciación, pueden tener sus raíces o inspiración  en las liturgias cristianas o en las experiencias sufíes, rosacruces o masónicas. No estamos lejos tampoco del influjo del ceremonial incaico tan andino y telúrico.

Retornamos a las aulas de nuestra niñez con la leyenda de Manco Ccápaj  (Honestidad, Trabajo y Verdad). La leyenda de los hermanos Ayar, el autor lo convierte en la Leyenda de los Hermanos Araj. Nos enteramos, de acuerdo a los textos del libro, que Lloque Yupanqui murió llevándose empuñado el símbolo de poder que legara Manco Ccäpaj.

Todo un mágico repaso por la historia de los Inkas: Ccosco y los 4 Suyos del Tawantinsuyu: Chinchaysuyu (Oeste), Cuntisuyu (Norte) con los quitus, Ccollasuyu (Sur) con los ccollas y Antisuyu (Este) con los yungas.

Inspirado en la isla Umay de Sillustani (cerca a Puno), inventa Lemuria y Mu. Nos ilustra que el Ccorik’anchaj, el Ccorisara y el cacto, les permitía “una altísima frecuencia en la vibración de su ser integral”.  Aparecen términos y nombres que nos son familiares por los estudios: YáwarWáccaj, el inca que lloró sangre; Wiraccocha, Pachacútij, Coya, Ajllahuasi, Willajhuma, Wajaypata, el maskaypacha, etc.

Apu-ecawaj ñawi ( El ojo que mira al Apu ), Intij Raymi, Aija, Aijanajcu ( Donde se bebe aija ).
Nótese una fascinante sensibilidad frente a la naturaleza, cultivada desde su niñez en la selva de Cusco, al lograr un fabuloso trozo literario en que narra la aparición del sol. Salta a la vista su experiencia personal. Necesariamente ha tenido que presenciar este espectáculo que caló tan hondo en su espíritu. Fascina su intrínseco amor al runa simi, el quechua entrañable.


ESPECTÁCULO SIDERAL MAGNÁNIMO


El final del capítulo El Último Emperador: Maxn de la luz blanca y el áureo disco del sol están bajo la custodia de los Apus en los interiores de la montaña-templo-morada y allí esperan los últimos tiempos del mundo.


Segundo Libro: LA MORADA DE LOS APUS


El misterioso estilo que empleó en los primeros capítulos, al referirse a los miembros más conspícuos, vuelve a imprimir su huella en este segundo libro y ya en primera persona, como relator.   La narración de una experiencia con ayawasca en Shepagua los años ochenta, a orillas del río Urubamba, podría ser verdad o ficción literaria, marca con fuego muchas de las experiencias alucinarias que va describiendo con sensaciones diversas y reveladoras.

Veamos: ”Cuando volví la cabeza para mirar a Crisólogo me encontré con dos ojos, de los que rebalsaba  serenamente un diáfano resplandor que entró en mí, produciéndome un estremecimiento en todo el cuerpo, que hizo entrar un flujo eléctrico por mis médulas”.

La narración, en la deslumbrante travesía, va reiterando  nombres de lugares que van visitando como Calca, Paucartambo, Quillabamba, Pongo de Mainique del río Urubamba , Ccaccamarca, Ccorik’anchay, K’osñipata, Yanatile, Piturisay, Tunupa, Umay (Sillustani).
Y términos como ayahuasca, lacco, pijcho, jallpa y q’intu.

Crisólogo, el providencial acompañante del narrador,  en realidad era Ccorik’anchaj: Resplandor de Oro, dentro de la sociedad o institución de los Apus. Tenía un cargo importante. No obstante, este personaje singularísimo, no solamente es producto de su invención. Parece que tuviera un par en la realidad. O por lo menos se asemeja en gran medida, con gran verosimilitud a alguien muy cercano al autor.

Llega a afirmar incluso, refiriéndose a nuestro planeta, “Si allá la vida fuera de paz, amor y sabiduría”, se quedaría a vivir el resto de su vida. Todo un esquema, todo un programa de vida evolucionada. Como esto aún no existe, vino solo a cumplir una misión.

    
FUERZA, LUZ Y ARMONÍA: TRES ESENCIAS UNIVERSALES


Tres esencias en el Universo: Fuego, Luz y Armonía (Amor), tales asertos son señalados por Crisólogo, quien los justifica aduciendo que son para equilibrar el proceso de la evolución de la vida“señalándonos modelos de vida en común unión”.

Los siguientes son puntos o lugares que van avizorando o arribando en esta alucinante travesía: “APU-KA-TIK (El Padre de los Apus). Junto al balcón de Tres Cruces en Paucartambo,

 Apuccañajway: “APU-CCAWAJ-ÑAWI” (El Ojo que mira al Apu),  Quebrada de Machacancha en Calca. Algunos nombres en runa simi de plantas, alimentos y otros: willoj (leche de la montaña, arbusto), p’ycho (jallpa), Sach’acuca (coca silvestre), Ayahuasca (soga de la muerte), Ñampaj (Para el camino), Wijusun (Comamos),  Ujiasunchis (Bebamos), chicway (pájaro cantor), jacho (algo chacchado), Hayk’awatayoj Kanqui (¿Cuántos años tienes?), Tawachunca iscaniyoj (42), Waynallan (joven aún).

Su condición de cusqueño, hace que el autor mencione con exactitud, nombres, gentilicios y algunas frases en quechua o runa simi que cree aportunas e indispensables.

Los ojos y el intercambio de miradas son de importancia crucial para el autor: “Cruzamos miradas y en ellas un saludo de alma entre alma, a través de los ojos brillantes que me miraban dulces, confundiéndose con los míos en un éxtasis de paz y armonía”. Este texto en particular delata la profunda importancia que le concede a los ojos y el poder penetrante de una mirada, como si en ella se concentrara el gran poder de la mente humana, “para mirarme con la sublime dulzura con que acostumbraba hacerlo”.

Su travesía hacia la Morada de los Apus tiene mucho de vasos comunicantes con lo que aconteció a Yawar Huacca cuando retornó de Sillustani trasladando el Disco de Oro y el Maxn.
Rubén Iwaki Ordóñez se luce, en cuanto a magnificencia literaria, cuando describe ya sean ocasos y amaneceres del sol o noches plateadas por una luna rielando en alguna laguna encantada.

La descripción de celajes, alboradas, atardeceres y auroras reticentes cobran en su pluma un especial acento. Cuán vigorosos y ascendentes son los sentimientos que le embargan ante la salida y ocultamiento del sol, la luna y las estrellas. Parece que estuviera en trance hacia el éxtasis no solo estético, también espiritual.

Cabe señalar que llegando a la morada de los Apus, uno se encuentra con un maravilloso entorno. Flora y fauna paradisíacos de un mundo primigenio e intocado donde reina el respeto mutuo y una armonía integral. El autor describe un gigantesco jardín de ensueños, donde crecen y perfuman el ambiente amapolas, tulipanes, orquídeas y flores silvestres.

Árboles de diferentes tamaños y distintos verdes comparten la vida y alojan aves multicolores como azulejos, petirrojos, colibríes, torcazas y alondras, gallitos de las rocas, etc.

Los habitantes de estos preciosos lugares, dedicados al cultivo de los valores más excelsos del espíritu tienen una alimentación eminentemente vegetariana.


OLEAJES DE SENTIMIENTOS: UN BAÑO DE PAZ Y ARMONÍA, UNA SOLA VIBRACIÓN


Señales vívidas de la existencia de la telepatía:  “…y acercándose sin hablar me transmitió su saludo de amor en su semblante, sobre todo en el cristalino brillo de sus ojos. (…)En mi frente, como en la de cualquier humano, existe una ventana hacia otra dimensión de vida. (…) también a través de su procesador, su mente, lo recibe y lo entiende. No se tiene que leer nada, porque no está escrito con letras ni símbolos, solamente está condensado en un oleaje de sentimiento, y su presencia es un baño de paz y armonía.”

“Una cálida fuerza extraña nos envolvió tras la mirada al saludarnos sin pronunciar palabra”
“Al centro de dos expertos en los misteriosos campos de la perfección humana, mi ser formaba parte del bloque de tres personas en una sola vibración”.


 LA ESPIRITUALIDAD, GENERADORA DE ASCENCIÓN EVOLUTIVA


Presencia inequívoca de la fuerza de la espiritualidad como generadora de ascensión evolutiva. Ascetismo y misticismo, influjos ascendentes,  motores potentísimos para logros portentosos y sobrecogedores en el campo de esta vida.

“Sentí la conocida fluidez con que se manifiestan las energías ultrasensoriales; logrando ver que todos y cada uno de los personajes allí presentes, se inundaban de una luz que les cubría por entero sus cuerpos, haciendo que se les pudiera ver claramente. Progresivamente esta luminiscencia fue encendiéndose en todos al contorno de cada quien, para luego iluminarse con mayor fulgor en aquel a quien no lo podía antes percibir por la penumbra”

“De pronto Crisólogo tomó la palabra usando el lenguaje del quechua, en cuya alocución informaba en detalles el discurrir de mi vida en esta última encarnación”

“Al momento, como si hubieran encendido luminarias, todos en el interior del recinto iluminábamos; sintiendo yo entonces ser invadido por un baño fresco de tranquilidad en su máxima expresión, paz”
“…entonces del conjunto de esas tres personas empezó a emanar una luz de color verde esmeralda. Una luminiscencia que parecía ser fosforescente, brillante. Recordé que era la luz de la humildad. Se me apoderó una sensación de regocijo, diría de gozo. Esta luz luego se diluyó dando paso a otra, esta vez violeta. En esos momentos sentí en mi ombligo un calor focalizado. Sabía que algo grandioso estaba ocurriendo, entonces me ofrecí íntegro a la circunstancia”

“Del centro de éstas vi nacer un finísimo rayo de luz plateada que fue proyectándose hacia mi, hasta posarse en el centro de mi triángulo frontal. En ese instante desapareció todo lo que me rodeaba, todo mi ser se encontraba viajando por dentro de un túnel iluminado de colores. Luces de diferentes y variados matices flameaban como tules al viento en torno de mi. Eran las luces que emanaban de los cuerpos de todos los asistentes en el recinto aquel”


VIAJE SIDERAL Y LA EVOLUCIÓN EN MARCHA


“Una vez también desaparecida el alma, evaporada, desintegrada, finalmente va quedando únicamente un punto de luz. El espíritu solo. Un brillante punto de luz. La chispa de la vida que somos todos los que  existimos en el universo. La chispa del hombre. La pequeña pero grandiosa parte del hombre universal”

“(…) Esta corrección tiene lugar en la siguiente y próxima encarnación. …el cuerpo que reúne las condiciones más convenientes para tan divino propósito, y que permitan buscar la compensación que equilibre el movimiento que genera la evolución”

“La expansión ostentaba una luz morado-lila, que de momentos se tornasolaba a un matiz morado-violeta. Unos cambios de tonalidad dentro de un solo color, el morado. Las tonalidades cada vez más nítidas, que iban irradiando progresiva y lentamente desde el centro para sus cantos, llegó a invadir por completo a la esfera azul y roja, donde mantenía mi atención, la tierra.”


BELLÍSIMA PLEGARIA A LA PACHAMAMA


Frente al desaliento y depresión que le causa la desidia, indiferencia y desdén de los seres humanos empujados por la codicia, que aún no toman consciencia de la trascendencia, responsabilidad y comprensión que significa cuidar a nuestro planeta.

El calentamiento global continúa, sigue la contaminación industrial y ¿quién detiene la ambición desmedida, la mezquindad y el egoísmo del hombre?

Frente a todo esto surge esta bellísima plegaria:

“Allí donde la quietud del infinito comienza a manifestarse. A poca distancia de nosotros un inmenso globo azul purpura, jaspeado de blanco, verde y marrón; brillando como una gema sobre el manto infinito del firmamento, ¡Oh grandiosa Madre Tierra! Pachamama, casa mía. Oh anciana moribunda en tu esplendor, fue mi pensamiento cargado de fervor”.   







viernes, 16 de febrero de 2024

CARNAVAL DE CAJAMARCA-PERÚ- ANDINOAMÉRICA: MI HOMENAJE

CARNAVAL DE CAJAMARCA-PERÚ

 
"Comparsa de Carnaval", Óleo sobre lienzo de Luis Albitres Mendo

SONES DE ESPERANZA Y ALEGRÍA


Por LUIS ALBITRES MENDO


Sí, porque en estos caóticos y terribles tiempos, de carnavales políticos y farsas permanentes, que no terminan, que se prolongan indefinidamente, solo nos queda apelar a la fantástica y empecinada vocación de esperanza e ilusión del pueblo peruano.

¡Ah!, pueblo peruano, éste, el de memoria frágil, ojalá hayas tomado lecciones del sufrimiento y de la miseria que nos trajeron determinados regímenes!


En Cajamarca se vivió el carnaval a quemarropa, a lo fin del mundo, como queriendo vengarse de la mala racha de los últimos tiemps, deseando con vehemencia y aprehensión absorber vida, alegría y felicidad.
Los rituales que cada año, jubilosa, puntual y celosamente celebramos, cumpliendo una liturgia largamente esperada nos impulsa a volver a la tierra, pues los carnavales son festejados en todo el mundo y el Perú no es una excepción. Incluso cada pueblo y cada región le confieren un rostro típico con festejos y celebraciones originarias del lugar.

UN BRINDIS ALREDEDOR DE LA DICHA 

UN RITUAL PARA ATRAER LA PROSPERIDAD


Pancho Deza nos contaba el otro día que hay pueblos en el Perú que cuando sienten los apremios de la alegría y desean expresarla acuden a plantar un tumbamonte en cualquier época del año.

Lo cual afianza nuestra idea, el baile alrededor de la unsha implica un acto de convocatoria, un brindis alrededor de la dicha, un ritual para atraer la prosperidad.
                          
Bailamos, cantamos y brindamos para que nos vaya bien, para atraer todos los bienes de la tierra. Jolgorio y admonición, placer e invocación, goces y esperanza.

El desfile de las comparsas y patrullas, el domingo 1° de marzo, fue un espectáculo de gran colorido, creatividad e ingenio. Nuevamente triunfó el Barrio San Sebastián. Enorme despliegue de fastuosas representaciones, disfraces y vestuario.

Las actividades previas fueron exitosas, por lo visto, pues otros barrios, San Pedro, San José, La Merced y otros, mostraron menos fastuosidad y menos lujo en vestimentas y atavíos.

Las comunidades circundantes, pallas y chunchos, fisonomía vernacular de la región, en su máximo esplendor, colorido y autenticidad, combinaron su alegría con el derroche de creatividad, color y talento de los barrios más populosos.

SE DILUYEN LAS BARRAS SOCIALES


Lo típico de este carnaval, aquí en Cajamarca, al menos en estas fiestas, la total integración de los barrios y de las clases sociales. Tan igual desfilan las campesinas de las comunidades periféricas como las diversas academias de folclor.

Igual se lucen las cholitas del campo y las señoritas de la ciudad. Belleza de la mujer cajamarquina. Todas acaparan los aplausos. Las reinas de los diversos barrios compiten en simpatía y garbo.

Espectáculo aparte constituye la espera de la aparición del corso. Lluvia de globos multicolores, intercambio de risas, picardías y humoradas. Propicio el ambiente para el goce y la sonrisa, cualquier movimiento en la pista de las avenidas o calles a lo largo del itinerario del corso, causa hilaridad y carcajadas en la numerosa concurrencia apostada en las veredas o en la Plaza de Armas.

PLENOS DE ALGARABÍA Y JOCUNDIA


El entusiasmo este año no ha disminuido, oyéndose en las noches, pese a la crisis o quizás debido a ella, los clásicos sones carnavalescos, plenos de algarabía y jocundia.

Durante toda la noche pasaron alegres comparsas espontáneas y populares al típico ritmo de un pequeño bombo o tambor, pitos, panderetas y las infaltables guitarras, violines o acordeones.

En los textos de los versos, ahí reside la catarsis. Dicen lo que quieren, se expresan sin ningún prejuicio o censura. Hay que ver la chispa que se manejan. En sus cantos y burlas caen políticos connotados, autoridades vigentes, personajes no gratos, etc.

Al final, los clásicos contrapuntos de última hora, entre mujeres y hombres, punzantes, maliciosos, humorísticos.

EXORCISAR LOS TERRIBLES MALES QUE AZOTAN AL PERÚ DE HOY


Los cantos y el baile, aparte de la vistosidad y el arte de los carros alegóricos, son expresiones que apuntan por la vida.

De este modo los alegres pobladores de Cajamarca exorcizan los terribles males que azotan al Perú de hoy.

Cantando, bailando y bebiendo, llaman a todos los espíritus positivos y optimistas para contrarrestar la miseria y los problemas reinantes como la nefasta corrupción.

CAJAMARCA, MARAVILLOSO MESTIZAJE ANDINO


Carnaval cajamarquino, maravilloso mestizaje andino, auténtico encuentro de dos mundos, el carro alegórico de Colón y sus carabelas lo proclamó ante el pueblo, con un personaje archiconocido en la ciudad y que caracterizó excelentemente al descubridor de América.

Lo que faltó: Se hubiera complementado lo ibérico con lo nativo, interpretando alguna alegoría indígena. Podrían haber representado a Atahualpa, con su séquito, sus mujeres y sus guerreros. Con ellos la raza andina hubiese sido magníficamente encarnada.

Una vez más la paloma de la paz fue tela de fondo de un carro alegórico. Paz tan requerida en estos tiempos para nuestra patria, otras naciones de la Patria Grande (América Andina) y en otras regiones álgidas del globo teráqueo. .

DESEO INTENSO DE VENTURA Y DE PROLONGAR LA ALEGRÍA


Cajamarca, Perú, su vocación pacífica, su opción por la vida fue reafirmada en la riqueza de colores, en la belleza de sus mujeres, en las rítmicas y apasionantes danzas, en el jocundo canto, en los versos pícaros, plenos en última instancia, de amor a la vida y deseo intenso de ventura.

La simpatía e ingenuidad del público se manifiestan en cómo insisten los espectadores en tomarse fotos con los personajes disfrazados y cómo ponen a sus hijos menores, a veces aún bebés, en manos o brazos de reinas y protagonistas de alegorías.

Muestra del hambre de calor humano y afecto, que todo el mundo siente. El deseo de prolongar la alegría a través de las fotografías, el recuerdo impreso, el color grabado.

El placer de cantar, de seguir el ritmo, de hacer música. Con palitos, con pequeños tambores, el ingenio sale a relucir y la alegría se reparte a sorbos. A punta de amicales estímulos, vacilándose en la calle, en las plazas, en las casas, entre fraternos amigos, compadres, vecinos, familiares.

EL SIGNO VITAL DE ESTOS CARNAVALES : DULCE LICOR DE LOS  AFECTOS MÁS CÁLIDOS


El signo vital de estos carnavales cajamarquinos, la alegría de vivir y el ansia de perdurar, sorbiendo, escanciando hasta el final, hasta la última gota, los goces terrenales que la vida ofrece.

Ir a tomar, a la tierra natal, la chicha añeja, amada por lo que significa, en el marco de las fiestas, dulce licor del amor, de la amistad, los afectos más cálidos, los sentimientos humanos más gratificantes, el reencuentro ansiado con los seres más queridos.

Luego vendrán las fiestas de las unshas, así con ese sabor entre quechua y mestizo, con ese acento netamente cajacho se le llama aquí al palo cilulo o tumbamonte.

UNSHA: ÁRBOL MÁGICO Y DE BONANZA:  FELICIDAD PARA TODOS


Las unshas irán permitiendo a las gentes, solazarse y al mismo tiempo, juntando manos, anhelos y deseos intensos de cambiar, de mejorar, danzando siempre alrededor de este mágico palo cilulo, invocando a la buena suerte, a la esquiva fortuna que escamotea nuestros mejores augurios y que pasa de largo.

Pero nosotros, árbol mágico y de bonanza, perseverantes, tensos y persistentes, seguimos bailando, machos y hembras, encandilados, enamorados de nuestro común derrotero, la paz, la vida y la felicidad para todos.

(Artículo publicado en el Diario La Industria de Trujillo-PERÚ, antes del Año 2,000)

jueves, 8 de febrero de 2024

JOSÉ ANTONIO BENITEZ BUAIS: POÉTICA CON SABOR Y DULZURA DE ETERNIDAD. Por Luis Albitres Mendo

 

JOSÉ ANTONIO BENÍTEZ BUAIS



POÉTICA CON SABOR Y DULZURA DE ETERNIDAD



Por LUIS ALBITRES MENDO

JOSÉ ANTONIO BENÍTEZ BUAIS (Tarija, BOLIVIA, 8 de febrero de 1940): Con la poesía clavada en el alma, maestro a carta cabal, sindicalista solidario y tantas otras cualidades que hacen de él un personaje único y original, su producción poética exhibe un inmenso, maravilloso arsenal de catárticos elementos líricos. Todos pugnan por elevar, evolucionar y enriquecer la conciencia humana. No solamente a nivel individual. También a dimensión planetaria.

La Humanidad es una y los poetas, junto a otros, como sacerdotes y auténticos líderes espirituales, artistas, filósofos, científicos, etc., son los verdaderos impulsores de su crecimiento solidario.

Esta reseña poética reúne breves comentarios sobre algunos de los fascinantes poemas que regularmente suele publicar en las redes sociales y otros, el magnífico poeta boliviano, quien con una sencillez inaudita, nos entrega constantemente, poemas, enriquecidos con una carga emocional de innegable belleza, los cuales llegan a gran jerarquía poética con suma facilidad. Con experimentaciones e intentos lógicos en este universo de la poesía, en su vertiginoso caso, con innumerables galardones, entre premios y diplomas virtuales de muchas instituciones poéticas internacionales, de diversas partes del mundo, ha inspirado expectativas y va consolidando su nombre.                                                                                                                           Su poética va incrementándose paulatinamente día a día y va arraigando su  madurez lírica con mayor fuerza y reflexión.                                                                                                                                  Alucinante enfrentamiento a textos poéticos, abordando temas cotidianos. Sin alambicadas técnicas literarias, su claridad y comprensión literaria son proverbiales. Realzan la riqueza y y profundidad filosófica, magisterial y humana de su mensaje poético. En realidad, inaugura un vínculo de la realidad con su pasado o una inspiración para el porvenir.                                              Y por supuesto, señala con gran donaire, muchísimo de la riqueza espiritual y cultural, la raíz y avances de la tradición de su tierra y la riquísima capacidad artística de su gente, que es comunitaria y exhibida en toda Andinoamérica.                                                                                      Todo esto lo manifiesta en sus poemas, que pronto integrarán sendos libros, junto a la importancia del amor en todas sus facetas, el valor de la solidaridad a todo nivel, y la compenetración con el diseño integral de la Patria Grande, que debe empezar con nosotros mismos, en la interrelación diaria.

LA MÁS REFINADA Y ENTRAÑABLE RECEPCIÓN DE AMOR

AMOR DE NAVIDAD. Breve poema de intensidad plena. Romántica plegaria, donde obtener como regalo de Navidad el ansiado beso en los labios rojos y sensuales de la amada, se convierte en la más refinada y entrañable recepción de amor : “El tiempo, un soplo divino,/ que disipa penas y alegrías,/ acorta distancias y olvidos/ entibia corazones en invierno.// Cómo olvidar nuestro momento. Conocerte a distancia, en Navidad, con trineos de amor y felicidad, con besos en alas del viento,/ sellarlos en tus labios escarlatas.// ¡Aunque lejos! Nuestra pasión,/ consumió el hielo de nuestra soledad,/ la blonda nieve, paciente, contuvo/ los corceles de nuestra ansiedad/ a pesar de no tenerte en mis ojos,/ tu perfume de pinos enamorados,/ penetró mis venas hasta mi alma.// Cómo poder expresar esta felicidad, / de sentirte llegar cuando arriba la Navidad./ Cómo poder tocar la estrella de Belén,/ Cómo, besar la estrella de mis sueños.// Mi carta se llevó la estrella fugaz,/ en ella pido con profunda devoción,/ pueda depositar  mi beso de amor,/ con sabor y dulzura de la eternidad,/ en tus labios sensuales carmesí,/ y así, amor mío, se cumpla nuestro sueño. ¡Pero por favor, que sea en Navidad!”

Ese eterno amor niño que pervive fragoroso, vivaz y travieso, cuya intensidad atraviesa el tiempo y las distancias que separan a esta emblemática pareja de amantes, que se remonta a esa iluminada etapa de la primera juventud: ESTA VIDA NO ALCANZA:  “….Es fácil decir adiós, como decir te quiero,/ difícil creer que no estás, como no está el día/ dónde estarás, mi primavera sin alegría,/ despreciado frío invierno, todavía la espero.// ………/ Ibas a dejarnos, a mi corazón y mi alma,/ estrella fugaz, viajas a gran velocidad,/ así te fuiste, de a luz a la oscuridad,/ no cantan ya, arroyo ni pájaros, todo es calma.// Fundirme en la tierra, soy semilla de esperanza, / otra alma, para olvidarte o quererte de nuevo,/ que para llegar a ti, el cielo o el averno muevo,/ ¡Proclamo!, que para amar, esta vida no alcanza.”

 

LA CANCIÓN DE LA UNIDAD. CUÁNTO ANSIAMOS MEJORAR

Uno se pregunta. Cómo andará el anecdotario de la vida de este poeta, aleccionado de fantásticas y simpáticas, pero inquietantes y maravillosas reacciones y actitudes ante las circunstancias que le deparan, a diario, el destino y la vida.                                                            Llama la atención esa larga historia de encuentros y desencuentros, propios del avatar personal de cada quien y que cada uno maneja de acuerdo a su capacidad intelectual y sensibilidad.         Y de esa maravillosa mente, nacen enternecedores versos que conminan a reflexionar, acerca de lo mal que estamos y cuánto ansiamos mejorar.

Apreciemos la excelencia y el resplandor del  poema “EL MUNDO AL 2024”, ansia de bien, candorosa implicancia en el progreso de su inquietud humanitaria, pregonando el desarrollo comunitario, adorable inspiración la suya, cuando menciona todo un ideario para crecer : “Ver a mi pueblo y al mundo feliz,/ hombres y mujeres cantan a la paz,/ niños, pintan sus sueños de felicidad,/ la Madre Tierra se viste de fiesta./ Cantan los mares, junto a sus peces,/ las nubes se visten de gala, a sus aves/ el cielo infinito le sonríe a la tierra,/ el viento, peina los trigales dorados,/ que mañana serán el pan de cada día,/ que nunca faltará en ninguna mesa./ Los pueblos elevan himnos de libertad,/ no hay más guerras, desarme total,/ el mundo, canta la canción de unidad,/ la guerra bacteriológica fue vencida,/ unidos, festejan los mandiles blancos. Se acabó el racismo, la marginación,/ la discriminación y la explotación,/ las armas se transformaron en oración,/ en herramientas de trabajo, de estudio./ La Madre Tierra, florece de nuevo,/ los seres de la tierra, el agua y  del aire,/ agradecen al cielo, el divino milagro,/ ¡Señor!, haz que todo esto, sea realidad,/ que solo despierte para verlo ¡el 2024!

Poesía redentora. En todo momento exhibe identificación, compasión, inmenso amor por los seres humanos, empezando por los niños y continuando con las mujeres y ancianos. Redobla su inspiración al ocuparse de las madres, padres y maestros. El amor, es su leit motiv y el lar natal y la Patria Grande ocupan un lugar preferencial.

AL POETA TODO LO HUMANO LE CONCIERNE

Y como para ponerse a tono con la vigencia de nuestra historia universal, toca ese álgido tema de la guerra en GAZA. Su inquietud planetaria se traslada. Todo lo humano le concierne. Esta vez, escrito con la integridad de un maestro, escribe un poema que tiene alcance universal, pues va hasta los confines de nuestra PATRIA GRANDE, hasta PALESTINA. Y escribe estremecido. Imbuído de conciencia planetaria, humanística, con palabras conjugadas a sangre y fuego.

Es la madurez del poeta la que prima, imponiéndose a pesar de la consternación e impotencia, el horror y el caos de esa terrible realidad. Decididamente, un combate desigual, con ventaja a ojos vista para Israel. Una hecatombe se cierne sobre un pueblo indefenso que paga culpas existenciales injustas e inclementes.

En sus versos emerge la piedad, la misericordia secular y profunda que vive en el interior de espíritus nobles. Esa proverbial carga energética proviene, de algún modo, también , del Cosmos Infinito de la Inteligencia Cósmica, cuya fecundidad y conciencia se reproduce en  ciertas almas privilegiadas, para hacer magisterio frente a los extraviados y despistados seres humanos.

Qué infamia, el grito de Palestina debería sobrecoger y el mundo rechazar esta desdicha, esta injusta guerra de lesa humanidad. Que este grito, cuasi desesperado, en que se constituye el poema no caiga en oídos sordos. Algo se ha hecho. Manifestar su malestar frente a la masacre. El poeta ha pronunciado un aullido estremecedor, como para ser oído. Ojalá sirva de émulo para esta desventurada Humanidad. Para alborear ha escrito el poeta. Para aclarar el panorama. Para alumbrar sobre tremenda injusticia en la contienda.

APOTEOSIS DEL BESO Y EL ABRAZO. LA DICHA DEL RETORNO

¡AÑO NUEVO! El poeta, sobrecargado de amor en el pecho, el leit motiv de toda su poética, se luce en este poema que expresa la dicha del retorno, el júbilo de la reconciliación del invierno y la primavera, el pasado y el presente , aprisionados y remanentes, sofisticados y antiguos. Versos que siendo clásicos, apuntan a la vanguardia del corazón. El autor, incendiado de euforia romántica, escribe obsesionado por la belleza de un romance que pudo ser pero será, en el infinito espacio de una voluntad y un deseo irrefrenable, ansioso, apasionado por un reencuentro y un renaciente y eterno amor. Renueva su oceánica entrega a un amor de adolescencia que no culminó, pero que permanece fresco y vigoroso. Late, como podemos corroborar, con una fuerza arrolladora. Una esperanza que no se diluye fácilmente. Por el contrario, surge abundante, triunfante y enaltecedora: “Otra vez llegamos ansiosos,/ al puerto fatal de nuestro tiempo,/ donde brillan felices y alegres,/ las estrellas de la esperanza. // Tus ojos, cristales de ilusión,/ iluminan lo oscuro del incierto,/ mi corazón, crece en lontananza,/ abriga la distancia, cruel y fría,/ que separa tus besos y los míos.// ¡No quiero otro amor!¡Jamás!,/ no quiero nada nuevo, ni mañana,/ ni hoy, que suplanten tus besos,/ que aún no llegaron a mis labios,/ que sin conocer su virginal frescura,/ mi boca se desnuda,, en su dulzura.// Se apaga la hoguera  de la edad,/ se enciende el nuevo ciclo,/ con el sol apasionado de tu mirada,/ mis brazos crecen a la distancia,/ tratando de aprisionar tu sombra,/ que se diluye en lluvia de mil besos.// ¡Oh, amada mía! Inmensa ternura,/ consuelas esta soledad en agonía,/ será una estrella fugaz, esta noche, / alegría, felicidad traerá el nuevo día/ ¡Tú y yo! Seremos nuevos amantes,/ renacerá nuestra estación del amor,/ los trigales cantarán nuestra canción,/ los arroyos embriagados de pasión,/ soltarán los vientos, ágiles heraldos,/ que dirán al mundo de nuestra unión .// Porque tú y yo, hemos decidido,/ la eternidad de nuestro intenso amor,/ así pasen  cada día los años eternos,/ siempre seremos tú y yo, ¡siempre!/ Con lluvia de lágrimas de dicha,/ abrazados al infinito, diremos/ ¡Felicidades amor, es Año Nuevo!

INMENSIDAD INCONMENSURABLE DE SU PERSISTENTE Y EXULTANTE AMOR

ELEGÍA AL AMOR PERDIDO. La noche cayó para el poeta y las estrellas negaron su hechizo, pero al poeta le llegó la luz. Cerró el telón sus cortinas dejando al amor ausente y vacío el corazón. Qué hacer ante tragedia tal. Distanciados por manos sin piedad. Miles de kilómetros separan nuestros sueños, pronuncia desquiciado y desvalido el autor. La inspiración en cambio, inundó su mente con abundante exultación, refugiándose en la calidez de sus versos y la inmensidad inconmensurable de su persistente amor.

AL AMOR DE UN POETA NO LO DERROTA NADIE. ES INDESTRUCTIBLE, PUES NACIÓ DIÁFAMO E INFINITO

MI ALMA SUSURRA AL CIELO. Se trata de un amor que nació cuando eran niños y luego adolescentes. Ellos eran tal para cual. Se amaron tanto que lo diseñaron eterno. Por eso pervive en el tiempo. Un primer amor cuando él y ella eran muchachitos. Pero el destino fatal, una sociedad ciega, cruel e intolerante, se la arrebató de una manera asaz dolorosa. La enviaron lejos, para que nunca más puedan comunicarse.

“Así ocurrió y quedó para siempre en mi corazón y en los amargos recuerdos. Nos conocimos, ella de 12 años y yo de 13 y nos separaron: ella de 18 y yo de 19. Primer amor con raíces muy profundas y regadas entre la adolescencia y la juventud. Ni modo. Así es la vida”

Pero al amor de un poeta no lo derrota nadie. Es indestructible. Imposible amedrentarlo o extirpar de su corazón lo que nació diáfano e infinito. He aquí el Soneto de Amor: “Mi alma susurra al cielo/ se queja el tiempo cuando te/ recuerdo,/ porque insisto en verte cada/ momento,/ en la distancia, más cerca te siento,/ nuestras almas ya tienen un acuerdo.// Ellas cantan cuando estamos/ dormidos,/ lloran dolientes, si no las sentimos,/ temen yacer sueños que/ concebimos./ Distancia y tiempo nos quieren,/ ¡hundidos!// ¡Nunca! Dejaré de amarte un instante,/ mi alma susurra al cielo,/ cuánto te/ amo,/ mi corazón siempre, será constante.// Porque en soledad como ésta, te/ llamo,/ en la noche, se convierte en mi / amante,/ y mi alma te susurra, ¡Cuánto te amo!”

Es la historia de siempre, los prejuicios y las vallas que interpone una sociedad pacata, cuya absurda intolerancia es notoria e inadmisible.  Pero el poeta vence, a través del tiempo, con su egregia poesía, de esencial entereza y alto valor humano. Con su poesía, realmente está salvando al mundo, por la pedagogía de su vida, el coraje y valentía ante las dificultades y escollos que nunca faltan y él las enfrentó con gran temple y firmeza.

OPTIMISMO CÓSMICO. TROCAR TRISTEZAS EN ALBRICIAS Y EXPLOSIONES DE FELICIDAD

¡ABRÁZAME FUERTE MI AMOR !!!: Al fragor de un amor infinito, impenetrable y absoluto, el poeta involucra, esperanzado e intenso, alberga y abarca al sol, al viento, al arroyo y a las doradas mieses. Tanta fuerza imprime en ese sentimiento amoroso, que pletórica su alma, la colma de un optimismo cósmico y se eleva por encima de valles y montañas y al mismo tiempo su voz, entrelazada a los labios de la amada, asciende, acuna y sella besos que arrullan y acarician, labios felices de trocar tristezas en albricias y explosiones de felicidad. Qué fácil es descubrir para el poeta el oasis de la felicidad, que en el poema estriba en la voz susurrante o cantarina al oído de su musa y beber el agua encantada de sus labios, instaurando besos que lo encaminan hacia el éxtasis. Con este asequible y placentero, diseñando un triunvirato del amor, el autor nos conduce gozoso hacia la luz y el deslumbramiento. Tal es el encanto de su magia poética.

EL ARTE QUE LO ARROBA, PRODUCE LA CATARSIS

FATAL ESPERA : Poema que rezuma un riguroso combate con la distancia y el tiempo. La soledad asoma sus tentáculos, pero se enfrenta a la obstinación del amor. No obstante, puede ser dulce el amor , pero también impone ciertas amarguras que a veces lo hacen distante, duro e indiferente, y el amante, entonces, acude al arte que lo arroba y, de inmediato, se produce la catarsis.

FATAL ESPERA rememora el Mito de Sísifo. El eterno ascender con la roca del amor y el eterno caer, por la indiferencia, desamparo y el desamor. La inútil espera ante la No Correspondencia.

REGISTRAN DIFERENTES TONALIDADES Y DECIBELES EMOCIONALES

GITANA: Sin llegar a ser lujurioso, con una despampanante sutileza, el poeta nos invita a un insinuante y pletórico baño de sensualidad oral, al abundar en la gozosa y placentera experiencia del beso, el amor sensual expresado en la experiencia de los labios.

Un romance, en suma, una historia de amor a primera vista, al primer instante de las miradas. Una explosión poética de atracción fatal por una fulgurante mujer apasionada y su exótica profesión, donde la tenue suavidad de manos y dedos, mirada penetrante y dulce timbre de voz, disponen de una predisposición tan delirante y emotiva, en los asuntos del ensueño y la ilusión, que capturan para siempre al autor del poema y sus lectores, catapultando automáticamente al poeta a la posteridad.

ILUMINAR LAS MENTES DE LOS DEMÁS

DÉJAME SOÑAR: Escuchando este poema, grabado en las redes sociales, uno llega a la conclusión, que es una pieza fantástica, plena de esperanzas, bendecida con lluvias, semillas y frutos. Llama la atención la embriagadora voz del poeta, la cual adquiere una dulzura inédita, al caudal de emoción poética. Versos exquisitos, ahítos de amor y abrumadoras ansias, envueltas en volutas de romance, explícito amor sensual y deseo.

Jamás alguien ha donado un beso, tan repleto de infinito calor, desbordando placer, al tener en sus brazos a su musa, la walkiria adorada. Pacífico remanso de dulzura. Canto rumoroso al Amor Soñado. Sutil ventura. De su añorado linaje se ha enamorado una doncella y feliz el veterano amante vela la belleza capturada y jubiloso asciende hasta cielos de infinito azul. Ante amor tan intenso surge perdurable estela que oscila, ya incandescente y tenso ante un posible e inminente abrazo primordial.

Ascender a los poemas de Benítez Buais, es ingresar a un mundo cálido, un universo donde las emociones de diversa índole, registran diferentes decibeles y tonalidades emocionales.

El poeta es tan sincero, franco u espontáneo que logra introducirse en mentes y corazones, afiatando sus mensajes y significantes. Revalidando sus sentimientos, a tono con los temas que toca. Al día, actualizado con lo que sucede en el mundo, para José Antonio, nada le es ajeno. Por eso escribe, fustigando todo tipo de injusticias y mezquindad de naciones y entidades poderosas, que insisten a toda costa, en soliviantar nuestras reacciones a favor de los desposeídos, los niños, mujeres y ancianos: ¡Bendita misión de los escritores y poetas de su estirpe!

TÚ ERES MI PRIMAVERA : Rebosante de elán vital, José Antonio,  ostenta iluminada inspiración solar. Poema que posee la misma jerarquía de GITANA. En sus versos brotan espontáneas las mismas ganas de vivir. El poema, de jubilosos espasmos vitales, finaliza el círculo de un romance, pletórico de pasión y euforia.

PONIENDO REGOCIJO EN SU CORAZÓN, REDOBLE DE UNA SINFÓNICA ALEGRÍA

NIRKHA: Apoteosis de amor paternal a una hija predilecta, cuyo nombre, NIRKHA, o sea LUZ en otro idioma, puesto con óptica de poesía, marca su destino: Alumbrar doblemente, la ya  luminosa vida, de un padre que ha hecho del Amor, su credo, su religión, su ruta y su emblema, el sendero por donde  marcha su generosa existencia.

Para ella, para Nirkha, un amor puro que brilla rutilante, con luz propia, teniendo en el pecho la insignia y el redoble de una sinfónica alegría, rebosante de felicidad. A su vida llegó la niña esperada con ansias, la estrella del contento, la dulzura hecha criatura, quien sería la que pondría regocijo en su corazón y en sus días para siempre.

SUBLIME ESENCIA DE LA UNIÓN QUE SOLIDARIZA: ANDINOAMÉRICA

CORAZÓN DE LA PATRIA GRANDE: Vibra en este poema intenso, ese corazón gigante, que alturado y esperanzador, canta alborozado lo que su mente profetiza, la concretización reveladora de una Patria Grande y poderosa, afincada en la resolución decidida de todos sus hijos. Tú, José Antonio, hijo predilecto de TARIJA-BOLIVIA, envalentonado y robustecido, por ese amor fortísimo que sientes por la tierra, adelantado en las artes que reverencian la sublime  esencia del amor, has entendido las urgencias de la unión que solidariza.

Solidaridad, unión y comprensión de nuestros pueblos, llamados a conformar la PATRIA GRANDE, afincada en la resolución decidida de todos sus hijos. Qué perspicacia e intuición. Qué palabras tan premonitorias de algo maravilloso que sucedió y volverá a suceder: La instauración de la Patria Grande, la Patria Morena, o mejor dicho la PATRIA ANDINA. Por eso algún día se llamará ANDINOAMÉRICA.

EL AMOR ALCANZA SU PLENITUD. INUNDA DE JÚBILO LA PRADERA

JUVENTUD: Casi una arenga a los jóvenes, los cuales se caracterizan, casi siempre por su generosidad. Ínclita proclama, lanzada a los cuatro vientos, de un estremecido y oceánico amor a sus semejantes y a la Patria.

JUVENTUD, ETERNA PRIMAVERA: En este poema el autor entroniza, su propia y restallante exaltación por todo lo noble y bello de la vida: Niñez, juventud y todo tipo de existencias que renacen cada ciclo. Y canta con jolgorio, insuflado de emoción y brío, a las flores, las plantas, la luna, el sol y las estrellas. La juventud, signo de energía, crecimiento y vigor, primavera en flor. Renace el verdor y el cielo se despeja. Renace la tierra y la vegetación inunda de júbilo la pradera. Festejos, celebración de la vida por el amor que se manifiesta en la naturaleza y en los seres humanos. El amor alcanza su plenitud.

UNA INFINITA PORCIÓN DE SU CORAZÓN

LA ÚLTIMA COPA: No es que huela a despedida. Es una licencia del autor para manifestar la enorme capacidad de poetizar un desprenderse.                                                                                 Un alarde de emancipación. Un deseo intenso de liberar esos profundos sentimientos de amor hacia todas las personas que transitan por la vida. Ya sea que se queden o desaparezcan, la sensibilidad del poeta las considera a todas, por las huellas emocionales impresas en el alma del poeta.                                                                                                                                                         Afán de trascender y entregar con magnanimidad, una infinita porción de su corazón.