sábado, 5 de marzo de 2022

EL BRILLO DE LA VERDAD TRASCIENDE LOS SIGLOS Y SALE A LUZ LA RESISTENCIA: Por ABUNDA LAGULA, Premio Nóbel de Literatura 2022.

 

EL BRILLO DE LA VERDAD TRASCIENDE LOS SIGLOS Y SALE A LUZ LA RESISTENCIA DE LAS MENTES PRECLARAS: RESARCIR LA JUSTICIA

Por ABUNDA LAGULA  (TANZANIA, ÁFRICA)

Impactante Discurso al recibir el Premio Nóbel de Literatura 2022 en Suecia (20 del 02 del 2022) (Traducción y Difusión: Marcelo Colussi)

Recreación de lo que podría haber sido un discurso que evoca a los pronunciados por los grandes revolucionarios africanos del siglo XX.

 

“Acepto su blanco premio sólo a condición que ustedes reconozcan en público que con un Premio Nobel dado a un negrito no se está resarciendo la infamia histórica.

Como no sé mucho de formalidades –ni pretendo saberlo– saludo y agradezco por igual a todas y todos los presentes. Es para mí un honor estar hoy aquí, delante de tanta gente distinguida, sabiendo que el mundo entero está viendo esta ceremonia. Espero, por tanto, no defraudar a nadie con estas humildes y breves palabras que, por fuerza, debo pronunciar. Si defraudo, espero que no sea demasiado. Y en el peor de los casos, si defraudo demasiado, espero sepan perdonarme. Por último, el Premio está ya otorgado, y eso demostraría que fue un error concedérmelo, como yo efectivamente pienso.

No sé si en verdad me merezco tan alto galardón. En lo personal, creo que no. Me atrevo a pensar, incluso, que efectivamente fue una equivocación. Yo, como tantas veces lo he dicho, no soy un escritor; muchos menos, un escritor genial que se merezca esta distinción.

Quiero empezar mi discurso excusándome si no puedo expresarme con toda la soltura y belleza que se esperaría lo haga un Premio Nobel de Literatura. Sucede que mi lengua materna no es el inglés, sino el suahili, idioma que hablé toda mi vida con mucha mayor propiedad, desde mi aldea natal en la selva hasta el día de hoy. Si he escrito en la lengua de Shakespeare –con todo el perdón de los clásicos puristas británicos– eso se debe a la herencia que la Reina de los Mares nos legara, a partir de la intromisión que tuvo en nuestro continente.

¿Ustedes se imaginan a la Reina de Inglaterra o al Presidente de la Cámara de los Lores hablando suahili? Yo, realmente, no. ¿Y por qué yo tengo que hablar en inglés? ¿Por qué hoy tengo que llevar este –perdónenme por el epíteto– estúpido traje negro y este –para mi gusto al menos– ridículo moño? ¿Usaría el Primer Ministro británico nuestros trajes típicos para alguna de nuestras ceremonias?

De todos modos, no quiero insistir con esta cuestión de las presentaciones: hablo en inglés, pobremente quizá, y uso un traje que me resulta incómodo. Pero no deseo extenderme en este aspecto sino excusarme, en segundo término, por mi falta de información. No podría, ni remotamente, lucirme con una parafernalia de datos sobre la historia y la situación actual de mi país: Jamhuri ya Muungano wa Tanzania –mi raza, mi continente– como lo hiciera en una ceremonia similar mi –me provoca cierto nerviosismo pronunciar la palabra– “colega”, el también galardonado con este premio, el latinoamericano García Márquez.

En ocasión de recibir su premio, aquí mismo, hace ya años, asombró a todos con una pieza oratoria tan llena de datos, tan rica en información, que creo le podría valer, ella misma, otro premio. No, yo no dispongo de todo ese saber. Sé que vengo de un lugar pobre, uno de los lugares más pobres del planeta, con más hambre que otra cosa, pero no podría abundar en precisiones al respecto. Ahí están los informes de Naciones Unidas para eso.

Créanme: no soy escritor, no me tengo por tal. Fui en mis años juveniles, igual que otro colega, también ganador del Nobel –Saramago, el vate portugués– cerrajero. Si fuera un lírico, un exquisito maestro de las letras como lo es él, podría decir que ese juvenil oficio me permitió, años después, abrir los cerrojos del espíritu humano. Pero no, los defraudo. Creo que sigo siendo, de alma, más cerrajero –y mecánico de automóviles, y maestro rural, como también lo he sido– que escritor.

Llegué a la literatura casi fortuitamente, nunca me preparé para eso. No estudié formalmente nunca nada ligado a las bellas artes, no asistí a taller literario alguno. Lamento decepcionarlos si esperaban otra cosa. Empecé a escribir casi como una necesidad visceral: no podía quedarme callado ante las calamidades que a diario veía en mi país, la miseria, la injusticia. Era tan horripilante todo eso –y sigue siéndolo, sin dudas– que me pareció necesario dejar constancia ante la historia de tanta monstruosidad. ¿Por qué los negros sufrimos tanto? Como no tenía cámara fotográfica ni teléfono celular para tomar fotos, y mucho menos como no podía plasmarlo en una película, pensé que tenía que escribir sobre esa realidad. De haber tenido habilidades plásticas, se los aseguro, hubiera pintado; de más está decir que no las tengo.

Como ven, entonces, no soy un inspirado por las Musas. ¿Los sigo defraudando? Simplemente me limité a poner en un papel –les aclaro que jamás he usado una computadora para escribir– lo que sentía sobre lo que veía a diario. ¿Ustedes saben lo que es comer cada dos días… con buena suerte, claro? No pretendo en absoluto ser melodramático y contarles las infamias más grandes que se puedan imaginar buscando conmoverlos y hacerles derramar una lágrima. Creo que eso es una inmoral pornografía de la miseria. Si quieren conmoverse, visiten los lugares de donde yo vengo, y que me inspiraron a escribir aquello por lo que hoy me premian.

Insisto: no sé si soy merecedor de esta tan distinguida presea. No soy un escritor bello –no estoy hablando de “mi” belleza; me considero más bien feo, de verdad. No soy un estilista, un sutil y delicado rapsoda, un mago de las palabras. Hay muchísimos que así han entendido la literatura– y yo también, en definitiva, creo que eso es el arte literario. Pero yo no soy de esos. Soy más bien rústico, torpe incluso. No pinto bellezas; hablo, simplemente, de la sufrida vida de mi gente, de mi sufrida vida.

Intuyo que se me confiere ahora este premio con un valor simbólico: un negro –¡un negro!– de uno de los países más pobres que hay. ¿No se trata de una compensación, una forma de resarcimiento? Los que han leído mi obra –que por cierto no son muchos– saben que no soy un elegante maestro del lenguaje. ¿Por qué, entonces, este galardón? Lo agradezco, claro, no dejo de estar contento; creo que es importante aceptarlo, justamente porque soy un negro de un país extremadamente pobre. ¿Pero no es un poco tardío el reconocimiento?

Les aseguro que no soy un resentido contra los blancos. Aunque no les interese saberlo –nadie me lo está preguntando– uno de mis mejores amigos en mi país es un blanco. Ustedes, los aquí presentes, la reina de Suecia, toda esta gente importante y acostumbrada a llevar estos trajes que a mí me parecen camisas de fuerza pero que, para ustedes, son algo de lo más cotidiano, todos ustedes no son los responsables directos de nuestras infinitas penurias, como negros y como pobres. ¿O si?

¿Quién es el culpable, entonces? En lo que hoy día es Tanzania se sabe que apareció el primer ser humano de la historia, hace varios millones de años, y de allí se desplazó por todo el planeta. Por lo que, permítaseme decirlo así, los blancos, rubios y de ojos celestes actuales son negros desteñidos. ¿Por qué quedamos tan atrasados? ¿Por qué hemos debido sufrir tantas tropelías? ¿Ustedes se imaginan Europa repartida desde un escritorio, o debajo de un árbol, en una reunión de los jefes africanos? La Conferencia de Berlín no fue un chiste, un invento, una quimera. Ahí repartieron mi continente, mi gente, mis recursos, como niños que reparten un pastel. ¿Lo sabían, verdad? El 26 de febrero de 1885, en Berlín, Alemania, 14 varones representantes de otros tantos países –ninguno africano, valga aclarar–, y presididos por el canciller teutón von Bismarck, sentados frente a un mapa del África jugaron a repartirse el continente.

Ustedes, se los digo con todo corazón, ustedes no son los responsables. Ustedes heredaron esa historia. Ustedes son blancos, ricos, que no saben nada de lo que es el hambre, y que hoy –¡qué bueno que así sea!– pueden tener un poco de conciencia, de vergüenza mejor dicho, y pensar en promover un símbolo como lo que en estos momentos se está consumando en esta sala: reconocer la monstruosidad que sus antepasados cometieron premiando, quizá inmerecidamente, a un negro, con un preciado trofeo internacional.

Yo se los agradezco, muy hondamente, con toda mi alma. Pero vuelvo a decirles lo mismo: quizá no soy merecedor a esto en tanto escritor. Quizá, sí, en tanto negro, en tanto pobre. Hasta ahora he sobrevivido muy magramente, con trabajitos informales o con sueldos del Estado. Ya se imaginan entonces cómo puedo haber sobrevivido. Nunca viví como escritor. Quizá ahora, devenido Premio Nobel, mi suerte cambie. No me atrevería a decir: mi próxima “buena suerte”; simplemente una suerte distinta.

Quizá, como dijo otro colega –ya le perdí el miedo a esta palabra, ya empezó a gustarme–, el igualmente laureado con el Nobel, sobreviviente a los campos de concentración, y símbolo también, el húngaro Kertész, una vez obtenido ese galardón conoció la tercera dictadura, luego de la nazi y la bolchevique: la dictadura del dinero –la menos incómoda, se apresuró a aclarar. Tal vez eso me suceda: ahora llegarán los laureles, los reflectores de la prensa, los amigos que son como sombras: aquellos que lo siguen a uno solamente porque hay sol. Tal vez –yo diría que casi con seguridad así sucederá– me atosiguen con conferencias y presentaciones públicas. ¡Yo, un modesto cerrajero y maestro de escuela! ¿No es un poco desproporcionado todo esto? ¿Qué podría transmitirles yo?

Probablemente ustedes esperaban un brillante intelectual, un experto en cuestiones literarias, un profundo pensador. Pues no. Déjenme decirles que no soy eso; aunque quisiera, no podría serlo –y sigo decepcionándolos. Por otro lado –aclaración importante– no quiero serlo tampoco. Ahora ocupo un cargo medio en el Ministerio de Educación de Tanzania. No sé si realmente hago bien lo que hago, pero al menos creo mucho en lo que llevo a cabo. En mi país alrededor del 30 por ciento de la población no sabe leer ni escribir –eso se ve mucho más aún en las mujeres. Por eso, les decía, desde el Ministerio tenemos tanto que hacer por delante.

Imagínense: en un país de analfabetos, donde llegar a la escuela secundaria ya es muy difícil, y la Universidad es casi un lujo inaudito, ¿a quién le pueden importar unos cuantos cuentos sobre la miseria diaria? Allí la miseria se vive día a día, hora a hora, no es necesario leerla en un libro.

Por todo eso creo que es algo desmedido estar recibiendo el Premio Nobel hoy aquí. Podría no aceptarlo, como en su momento hizo Jean-Paul Sartre. Pero, en realidad, no me parece lo mejor proceder así. Lo acepto, siempre con la idea que no lo merezco, que hay mejores escritores que yo –y lo digo muy sinceramente; yo soy un simple juglar popular que habla de las cosas cotidianas, de la miseria cotidiana. Pero lo acepto justamente por el valor de símbolo que entiendo conlleva. Lo acepto, con una condición: que los aquí presentes tomen todos –yo ya lo tomé– el genuino compromiso de revertir la situación que vive el África.

Sí, así como oyen. ¿Los decepciono? ¿No se esperaban esto? Bueno, perdonen, pero creo que no estoy pidiendo nada fuera de lugar. ¿En nombre de qué derecho mi población, mis hermanos, fueron convertidos en esclavos? ¿Con qué derecho nos han saqueado históricamente como lo han hecho las potencias occidentales? ¿Por qué estamos condenados a ser los vencidos, los olvidados, los marginales, los miserables? ¿Por qué tenemos que vivir de las infames limosnas de la caridad internacional, siempre deficientes, siempre a destiempo? ¿Con qué derecho se nos quiere hacer pagar una inmoral, insoportable y nefasta deuda externa que ningún habitante del África ha contraído directamente? ¿Cómo olvidar los siglos de explotación, de ignominia, de degradación que nos tocó soportar, solo por ser negros? ¿Por qué estamos condenados a soportar una enfermedad como el VIH-SIDA, guerras fratricidas que nos inventan desde fuera de nuestras fronteras, saqueo inmisericorde de nuestros recursos?

¿Y si fuera cierto que pedimos que, a partir de ahora, la monarca del Reino Unido de Gran Bretaña y la Irlanda del Norte –y por qué no también sus súbditos– hablen idioma suahili? ¿Y por qué tenemos que aceptar tomar Coca Cola y comer Mc Donald’s? ¿Acaso no tenemos comidas decentes en nuestros pueblos? ¿Con qué derecho se considera que “la cultura” debe tener por símbolo un Partenón griego –como es la representación de la UNESCO– y no, por ejemplo, uno de nuestros bohíos? ¿Quién nos ha hecho creer que los blancos son más “cultos” que los negros? ¿Por qué los negros estamos condenados, si bien nos va, a ser deportistas profesionales? –los gladiadores modernos para el circo contemporáneo. ¿Acaso los negros no podemos ser más que delincuentes cuando habitamos en el mundo de los blancos? ¿Es ese nuestro destino? ¿Inmigrantes ilegales, ladrones, barrios marginales?

Acepto su blanco premio, señoras y señores, sólo a condición que ustedes reconozcan en público, aquí, delante de todas estas cámaras de televisión, que con un Premio Nobel dado a un negrito no se está resarciendo una mierda la infamia histórica, el despojo descomunal y la injusticia infinita que se ha cometido en contra de nuestros pueblos.

Acepto este blanco premio, no diré manchado de sangre, pero sí condicionado por sus asquerosos billetes de bancos occidentales, sólo a condición que quede claro que esto es un inicio –algo payasesco por cierto– de un proceso de reparación que debe llevar años, siglos quizá. ¿Quién nos va a devolver los bosques desaparecidos? ¿Quién, cómo y cuándo va a pedirnos perdón por la esclavitud a que nos forzaron? ¿Creen ustedes, por casualidad, que este premio remedia algo? ¡Ni mierda! Pero lo acepto de todos modos. Muchas gracias”.

mcolussi.blogspot.com

                  

martes, 1 de marzo de 2022

CHICLAYO Y BARRANCO- PERÚ, ANDINOAMÉRICA: FELIPE RIVAS MENDO: ORFEBRE DE UNA PERSONALIDAD MAGNÉTICA. Por Luis Albitres Mendo

 

FELIPE RIVAS MENDO (Primera Parte)

 


ORFEBRE DE UNA PERSONALIDAD MAGNÉTICA

Por LUIS ALBITRES MENDO

 Icónico titiritero, FELIPE RIVAS MENDO, único en su género. Fue el primero en Perú y Andinoamérica, en hacerse de una profesión artística y vivir de ella. En base a estudios y mucho esfuerzo, constante información al respecto. Por eso hizo estudios generales de teatro, que lo convirtieron en actor y le concedieron la base para ser autor y diseñador de sus muñecos y marionetas. Y además, director de obras originales que concebía y producía sus propias y personales creaciones.

Cuando actúa, ataviadas sus manos con muñecos o hilos de marionetas, con increíble facilidad acapara la atención de niños, adultos y ancianos, convocando, tanto la reflexión, como la hilaridad. Por eso, no tardan las risas y las carcajadas, a tal punto, que dispone de una anécdota, protagonizada por una dama, quien rió y rió tanto, pero tanto, que al final fue a parar a un hospital. Afortunadamente después del susto y la preocupación no pasó a mayores.

 

UNIVERSO AUREOLADO DE CANDOR

 Contemplando las consecuencias de su arte podemos calibrar el universo aureolado de candor y fantasía que Felipe ha creado, no exento de gracia y reflexión, asimilados a la pedagogía de los niños.

Indescriptibles las gamas de alegría que perduran por muchas horas y días, tal vez años, en mentes y memorias de todos los asistentes a sus auspiciosas presentaciones. Felipe logra realmente penetrar en los corazones de niños de 3 a 100 años.

Tal vez esa sea la razón de cuantiosos éxitos a lo largo de su carrera, las invitaciones, los viajes y la bonhomía de este artista.

El color de las algarabías se remonta hasta los días de su infancia, que, para Felipe, fueron un derroche de éxitos, pues su audacia, autosuficiencia y afán de triunfar, coadyuvaron en gran forma a conseguir el éxito esperado, para llegar a ser un artista consumado y sobresaliente.

 

DE PROFESIÓN, TITIRITERO

 Es el sugestivo título del libro sobre FELIPE RIVAS MENDO. Un libro cautivador desde que uno posa los ojos en él. De tapa dura y paradigmática fotografía en blanco y negro que simboliza toda una valiente opción, pues no le fue fácil imponerse. El caudaloso número de fotografías atrae la atención desde un comienzo, hojeando y avanzando en sus páginas. Tan grande es la curiosidad por ver más y más, tal como una película da inicio a su hechizo.



BERTHA DE LEÓN es la autora de este singular libro. Nacida en Barranco, Lima, Perú. Se graduó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y ejerció el periodismo en la revista cultural CONTACTO y en los diarios LA TRIBUNA Y EL COMERCIO.

De profesión, titiritera, es la quinta publicación de la autora, en la que reúne las vivencias de este distinguido hombre de teatro. Sus anteriores: La paz esquiva, Los mejores 30 años de mi vida, Mirando el semáforo y Así era Elsa. A Bertha de León la han reconocido como la “escritora de vena humorística y pluma sutil”.

En este libro, sin embargo, aborda con seriedad la vida del protagonista, llevando al lector a comprender y seguir la ruta de este original personaje.

Me encantó la original dedicatoria de la autora: “A mis hijos cuando eran niños. A los titiriteros del mundo cuando eran niños (y estoy segura que lo siguen siendo)”.

 

DIVERSOS Y VARIADOS AVATARES DE SU AZAROSO CICLO VITAL

 El libro, escrito por Bertha de León, matizado de importante material fotográfico, breves crónicas y anécdotas biográficas, narradas con prosa ágil, amena y periodística.

Serie biográfica, estrictamente cronológica, consistente en retratos narrativos sobre Felipe Rivas Mendo, el mítico titiritero del Perú. La autora le ha conferido un tono confesional, ya que se ha basado en los recuerdos del artista, a tal punto que le ha dado un matiz cuasi autobiográfico, pues en breves brochazos cuenta las principales y sucesivas circunstancias vitales de Felipe.

Diversas historias de los variados avatares del azaroso ciclo vital de Felipe Rivas Mendo, quien ha paseado su arte por pueblos del vasto territorio peruano y también por el extranjero.

En suma, un estupendo libro que es una larga crónica de su rica trayectoria artística, talentos, viajes y amistades. La cosecha del magnífico carácter de Felipe, a tal punto que, además de su acendrado talento para los títeres, lo que lo ha convertido en afortunado, es su oceánico magnetismo para captar y cosechar amistad.

Felipe, detenta un singular don de gentes, dotando a sus palabras de proverbial carisma, durante todos los actos de su vida.




  

 

 

martes, 8 de febrero de 2022

ANDINOAMÉRICA: ANCASH-PERÚ: Informe Testimonial JANCU de JAVIER DÁMASO COTILLO CABALLERO (Nº 7). Por Luis Albitres Mendo

 

INFORME TESTIMONIAL JANCU de JAVIER DÁMASO COTILLO CABALLERO (Nº 7)

 


EL CALENDARIO DEL SOL AL DESCUBIERTO



Por LUIS ALBITRES MENDO

 

PICTOGRAFÍA SOBRE LA ESPALDA DE LA CERÁMICA ESCULTÓRICA: En este acápite, el maestro Cotillo Caballero hace un aporte memorable: el descubrimiento palpable que la Cultura Recuay ya conocía y usufructuaba el “Calendario del Sol”. Veamos cómo lo sustenta, con sus propias palabras y argumentos a partir de su observación y enjundiosas reflexiones:

Descripción refiriéndose a la Cerámica Escultórica (3):

“Tiene pintado sobre la espalda una circunferencia mediana representando un rostro con dos ojos circulares divididos por el perfil de una nariz que descansa sobre una boca mediana “rectangular”. En la parte periférica tiene dibujado cuatro triángulos distribuidos simétricamente opuestos como señalando los cuatro puntos cardinales y entre triángulos tiene las cuatro cabezas de culebra que lo separan como dividiendo al círculo en cuatro partes iguales, (dos culebras arriba y dos culebras abajo orientadas las cuatro de Norte a Sur). Pregunta: ¿Qué nos quieren comunicar los hombres Recuay asentados en Jancu? Igual que hicimos en la interpretación de la Luna, invito utilizar los elementos no limguísticos de la pictografía que acabamos de describir y cuyo gráfico exponemos para que nuestro lector proponga su posible interpretación”.

“PRIMER INDICIO: Del tamaño del círculo: El círculo solar desde la sierra, se “ve” más pequeño que la circunferencia de la Luna (análisis impresionista). Esta característica se reproduce fielmente en nuestra interpretación de la Luna, que tiene la circunferencia más grande, comparada con la circunferencia mediana, que exhibe, en su espalda, la cerámica (3).

SEGUNDO INDICIO: Posición de las cuatro culebras: Dividen a la circunferencia en cuatro partes iguales; es decir, como separando el año solar entre mucho “frío” a “mucho calor”.

TERCER INDICIO: Entre los cuatro triángulos circundantes, se distinguen dos triángulos ligeramente mayores ubicados simétricamente opuestos entre la izquierda y derecha del lector, como señalando el frío del invierno y el calor del verano (los solsticios). Estos triángulos, para nuestra interpretación, se complementan con dos triángulos menores simétricamente opuestos ubicados “arriba” y “abajo” del lector, como señalando las estaciones intermedias (otoño y primavera) respectivamente (equinoccios).

CUARTO INDICIO: La cerámica escultórica tres (3) fue encontrada en la tercera hornacina de un total de siete hornacinas (tres al Este y cuatro al Sur).

QUINTO INDICIO: Las cuatro cabezas de culebra ¿Acaso simbolizan las cuatro estaciones del año y éstas las cuatro hornacinas ubicadas al Sur de la Tumba? Si esto es así, ¿Acaso las tres hornacinas sobrantes del lado Este de la tumba significan los Tres meses de duración de cada estación del año?”

Qué tal capacidad de observación del Maestro. La perspicacia, sagacidad y lucidez, a lo largo de todos los capítulos, saltan a la vista. Son de una notable clarividencia. Y se iluminan aún más en las conclusiones a las que arriba. Veamos.

CONCLUSIONES:

“Los cinco indicios de la pictografía que acabamos de analizar, me hacen concluir que los elementos analizados forman parte de la estructura pictográfica del “CALENDARIO DEL SOL” hábilmente expresado en su menor circunferencia, igualmente por el uso de las cuatro cabezas de culebras referidas a las estaciones del año correlacionados con las cuatro hornacinas Sur de la Tumba y la duración de tres meses de cada estación, ingeniosamente relacionadas con las tres hornacinas Este de la Tumba.

Los indicios gráficos ubicados sobre la espalda de la cerámica escultórica (3), me hace concluir que esta pictografía es la representación del CALENDARIO DEL SOL. En consecuencia, el guerrero de la cerámica escultórica tres (3) debe ser conocido como el “GUERRERO DEL SOL”, denominación que utilizaremos en adelante.

Un dato adicional sobre el Sol: en el jardín lítico del Museo Regional de Ancash he ubicado el “Calendario del Sol” tallado en piedra, lito que he registrado por pertenecer a la cultura Recuay y cuya fotografía expongo a continuación para efectos de comparar sus características litográficas con las manifestaciones pictográficas del Sol en las cerámicas de Jancu”.




 

domingo, 30 de enero de 2022

ANDINOAMÉRICA, LIMA-PERÚ: ALFREDO ORMEÑO FELICE, "Del Mar y Otros Sueños". Por LUIS ALBITRES MENDO

 

ALFREDO ORMEÑO FELICE y su libro de relatos “Del Mar y Otros Sueños"



 


ANSIA HUMANA POR UN ALEPH DEL AFECTO

 

Por LUIS ALBITRES MENDO

Universo creador propio

 

“Alfredo Ormeño Felice posee el don de crear con palabras, personajes que parecen seres vivos. Ahonda en su mundo interior, en sus sueños y frustraciones, en sus tribulaciones amorosas y ganas de vivir contra viento y marea. Y lo hace con tal complejidad psicológica e intensidad vivencial que sus cuentos devienen en textos de factura dramática (no se quedan en narrar las peripecias de sus personajes, sino que los dejan expresarse directamente), ora diálogos, ora soliloquios.  Junto con ello, ostenta un universo creador propio, plasmando un conjunto cohesionado de cuentos, con la presencia recurrente del mar, la arena y el faro”

Ricardo González Vigil

 

“Un lenguaje que evoluciona, sabiendo que cada uno de los personajes responden a situaciones y estados emocionales diferentes. Allí radica la maestría, en un tipo de contrapunto literario, capaz de volver a releer y entender situaciones bifurcadas y entrelazadas al mismo tiempo”

Gerardo Angulo Malpartida (Miraflores 2021)

 

Geografía del Asombro. Reencarnación del Deseo.

 “pasadizos a través de los que resplandece la soledad, son personajes abiertos en esta fractura, volcados a poner el color de su voz en esta geografía del asombro y el exilio. (…) Los sueños son, en este sentido, una segunda piel, otro tiempo posible, en el que la reencarnación del deseo o el amor prohibido o la distancia insalvable, son vencidos por el corazón humano, derramado de sus límites y dispuesto a desafiarse a sí mismo a nombre de la libertad”

Víctor Vimos (Ecuador 2021), poeta y periodista

 

“Conjunto de historias, donde los personajes expresan sus ideas, sus sentimientos, dialogan entre sí…He aquí un recuento sin más título que lector de las historias del mar. Celebremos la aparición del libro “Del Mar y Otros Sueños”, un nuevo aporte de Alfredo Ormeño Felice a su talento artístico”

Felipe Rivas Mendo (Barranco, verano del 2021)

 

Datos importantes acerca del autor

 

ALFREDO ORMEÑO FELICE (Lima 1945): Actor de teatro, profesor de arte dramático y gestor cultural, estudió en el INSAD (Instituto Nacional Superior de Arte Dramático. Creó “Colorín Colorado”, grupo de teatro para niños. Dirigió el Grupo de Teatro del Club Regatas durante 30 años. Se desempeña como actor en grupos tan relevantes como “Ensayo”, “Alondra”, “Los Peruleros”, “Compañía Nacional de Teatro”, etc. Participó en Festivales Internacionales en Drama Antiguo (Grecia) y Música y Teatro (Alemania). Obtuvo un premio CELCIT de Dramaturgia, con la obra “Don Quijote de la Mancha”, versión realizada con Maritza Kirchhausen. Se desempeña como gestor cultural en la provincia constitucional del Callao, durante 20 años, realizando una labor fructífera en bien de la educación y la cultura del primer puerto.

"DEL MAR Y OTROS SUEÑOS". Primera edición. Con carátula y apunte del retrato del autor, realizados por el reconocido pintor Bruno Portuguez e ilustraciones a cargo de Rodrigo Robledo.

 

Buscando el Aleph del afecto humano

 

Cuentos que se alejan del realismo y acogen otra impronta de la ficción, un onirismo con un toque de surrealismo. El protagonismo, al menos en “Soledad”, es de la atmósfera, no del conflictuado personaje principal.

Destila una catarsis estremecedora, con una introspección y lucidez, entre delirios inverosímiles, de irresistible atractivo ya que nos permiten entrever hacia dónde conducen estos relatos, aparentemente fragorosos y disparatados. Imaginarios de gélido contenido a veces y otras, de serena sensualidad y erotismo.  De todos modos, en búsqueda del punto que inventó Jorge Borges para el Cosmos, el Aleph. En este caso, para descubrir, reencontrar y recuperar el Aleph tan deseado del afecto humano.

Narraciones que se leen con suma facilidad. Su leit motiv, el mar, el faro y la conducta humana.

 

Los relatos desde un principio

 

 

ANNA O EL FARO: Esperanzado mensaje. Invitación al cambio, a la transformación de la sociedad en base a la toma de conciencia de los hombres. En este caso, Misha es el líder cuyo sacrificio y sangre no cayeron en vano. Un relato de corte social. Definitivamente sería un perfecto libreto teatral. O también podría convertirse en una película corta, sería un buen guión cinematográfico.

 

PUERTO PARAÍSO: Desventuras y tragedias amorosas que tienen un final dramático.

 

SOLEDAD: Se inicia con el conspicuo pensamiento del reconocido escritor uruguayo MARIO BENEDETTI: “Estoy vivo/ No está mal estar vivo/ Y seguir escuchando a Gustav Mahler/ Transcurro lenta cautelosamente/ y nadie se preocupa de mis huellas/ Medito con los labios apretados/ Y compruebo/ No está mal estar vivo”

En este cuento, compuesto de varios acápites, Alfredo Ormeño, describe un refugio de índole surrealista. El azul y otros matices le fascinan, pero al fin de cuentas, la tortura del agua sustenta este onírico relato, a pesar del cual, de todos modos, brilla una esperanza: “el rumor de una canción se escucha de vez en cuando en el refugio, sobre todo al amanecer”.

El sueño de los delfines (II), discurrir de un sincero intento ecológico, marcado por cierto entorno de sensualidad.

Retorna al refugio (III), apasionado, trastornado, inaprensivo pero romántico al fin y sensual: “Las flores del durazno brotan a mis pies y un aroma cristalino penetra por mis poros hasta hacerme delirar”.

Y de pronto (IV), este ser humano, el del refugio, se transforma en férreo, autócrata y sádico. A una pobre criatura, como es una hormiguita, cruelmente le quita la vida. Salta el lado destructivo del ser humano.

Para luego (V), en una travesía enigmática, parecida a una adhesión psicodélica de alucinante rostro, describir evanescentes paisajes de diversa índole, pertenecientes a su universo psíquico.

El Aleph del Afecto

 En la parte VI, intenta darnos su versión de una creación del mundo, el aludido refugio. Para luego en VII leer: Un monólogo que es un grito de angustia, el manotazo del ahogado, el esplín de la vida, el estado actual del hombre de nuestros días: la soledad del hombre, a pesar de estar rodeado de muchedumbres. Lo corroboran la vida en las grandes ciudades del mundo contemporáneo: “La ansiedad, eternamente la ansiedad. El frío es cada vez más intenso. ¿Si por lo menos escuchara una palabra cálida? Una palabra, tan solo una palabra. Entonces, la ansiedad poco a poco disminuiría. Solo necesito el calor de una mirada. Solo alcanzar, tocar un rostro amable, un fragmento de piel. Entonces el temor del mañana no existiría. Una palabra. Solo una palabra en voz baja, susurrante. Casi un suspiro. Que quizás justifiquen todas las palabras. Que resuman todos los afectos. Todos los encuentros, todas las alegrías, las ansias, , los deseos. ¡Ah! Una sola palabra…”

Y llega VIII: Elogio de Beatriz, recordando a Dante. Mención de Virgilio, la mañana florentina.

Y esta alucinante y conmovedora narración, de aliento surrealista, finaliza con la identificación del hombre con la grácil y eterna arena: el terco aferramiento a la vida.

En SOLEDAD, cuento existencialista, en mi opinión, el más logrado, se cumple aquello que en una entrevista publicada en el diario El Comercio, mencionó el joven poeta Diego Lazarte: “Leyendo a Emil Cioran, pude entender que un lirismo que no tiene una pizca de locura, no vale”.

DIANA: Breve pero intensa narración. Evoca la asistencia a una inauguración artística. Elucubraciones y sueños de orden erótico entremezclados talvez o directamente asociados a una sociedad con rasgos de frívola superficialidad frente al arte.

ES DE NOCHE (Seducción): Historia de un encuentro amoroso fallido. Transitar entre la rutina, la fantasía y una realidad que se reiteraba a menudo. Por ratos, un poema en prosa. Los sueños de niña y las múltiples ansiedades de una mujer libre.

DICIEMBRE o el AMOR: Fugacidad de una relación amorosa, que conforme se inició, se esfumó, dejando olvido y desolación. Ante la esperanza frustrada de una dama, enloquecida de amor, se entrega a la muerte y al mar.

En líneas generales, el libro constituye un perturbador alegato a favor de los humanos de a pie, hostigados por una sociedad deshumanizada y feroz, que nos pone entre la espada y la pared, acogotando de ese modo al hombre. Evoca actuales vivencias. Certera metáfora de un tiempo que nos agobia, con asfixiantes imposiciones, ya sean, entre otras, juventud, belleza, poder y dinero.

Al captar mucho de poesía en los textos del autor, su temperamento sensible compite con las imágenes grotescas, las cuales han sido elaboradas con un fin, pintar la parodia de la actual sociedad, inmersa en una carrera impúdica, he allí la corrupción, por conseguir, a toda costa, propiedades, lujos, cosas materiales. La reacción contra esta corriente está implícita!!!.

 

 

 

 

 

jueves, 27 de enero de 2022

REFLEXIONES DE UN HOMBRE JOVEN QUE YA PARTIÓ, PERO DEJÓ ONCE SABIAS LECCIONES

Tomado del blog TIEMPO NUEVO Internacional- Año 14  Nº 454, 

Blog de Comentarios y Comunicaciones dirigido por ADDHEMAR SIERRALTA, periodista peruano, radicado en USA. 

Este blog es editado en Miami, 23 de enero de 2022

Lo compartimos, pues son las espontáneas reflexiones de un hombre joven que ya partió, pero dejó para la posteridad sabias lecciones, como empresario y filántropo de gran sensibilidad social, seguramente tomadas gracias a sus conscientes vivencias en el campo de la sociedad, la convivencia, el trabajo y la vida. 

LO QUE VALE LA PENA.

 

Por Felipe Cubillos (Chile).

 

Colaboración de nuestro amigo Julio Suárez Lorca quien nos envió esta interesante nota: 

“Comparto este excelente mensaje con una visión y sentido  profundo de sabiduría, escrito por Felipe Cubillos (1962-2011) empresario chileno quien después de forjar una gran fortuna, se dedicó a la filantropía y después del terremoto, montó una empresa para la reconstrucción de Chile. Falleció en el accidente aéreo en isla Juan Fernández”. 

 

 

1... Acerca de Dios y el Cielo, creo que si actuamos haciendo el bien, podremos estar en la lista de espera si el Cielo existe y si no existe, habremos tenido nuestro propio Cielo en ésta Tierra. 

Y a DIOS no lo encontré sólo en el Mar del Sur, en las Nubes, en las Tormentas, en las Olas, ni en la Meta, ni en las Partidas; estuvo siempre conmigo, dentro,

muy dentro de mi... 

 

2... Acerca de los Hijos, definitivamente no son tuyos, solo quiérelos y ámalos y trata de educarlos con el ejemplo y si puedes, transmíteles que busquen sus propios sueños, no los tuyos. Y no esperes que te agradezcan todo lo que haces por ellos; ese agradecimiento vendrá muchos años después, quizás cuando tu ya te hayas convertido en abuelo(a), será entonces que sabrán lo que significa ser Padre o Madre. Pero si te llegan a decir que están orgullosos de ser tu hijo(a), date por recompensado con creces. Y si alguno de ellos debe partir antes que tú, que al menos te quede el consuelo de haberle dicho muchas veces cuánto lo amabas.

 

3... Acerca de tus Padres, no dejes nunca de agradecerles el hecho de que te hayan traído a este mundo maravilloso y te hayan dado tan solo la posibilidad de vivir, sólo eso, VIVIR !!!

 

4... Acerca del mar, el viento y la naturaleza, admírala y cuídala, es única y no tenemos otra. Y al mar y al viento, nunca trates de vencerlos, y menos desafiarlos, llevan todas las de ganar. Si quieres ser un Navegante, acostúmbrate a vivir en crisis permanente...

 

5... Acerca del amor, da las gracias al Universo si te despiertan cada mañana con un beso y una sonrisa. Y haz como las abejas y las mariposas, ellas no buscan la flor más linda del jardín, sino aquella que tiene el mayor contenido.

 

6... Acerca de la riqueza, una vez que hayas financiado tu flujo de caja, trata de comprar más tiempo que dinero, más libertad que esclavitud.

 

7... Acerca de la angustia y la amargura, cuando creas que algo no es posible, que los problemas te agobian, que ya no puedes, date un tiempo para ver las Estrellas y espera despierto el amanecer, ahí descubrirás que siempre sale el Sol, siempre !!!

 

8... Acerca del triunfo, si quieres triunfar debes estar dispuesto a fracasar mil veces y dispuesto a perder todo lo que has conseguido. Y no temas perderlo todo, pues si te lo has ganado bien, de seguro lo recuperarás con creces.

 

9... Acerca del presente, vívelo intensamente, es el único instante que realmente importa; los que viven aferrados al pasado ya murieron y los que viven soñando con el futuro, aún no han nacido.

 

10... Acerca del éxito y el fracaso, reconócelos como dos impostores, pero aprende sobretodo de los fracasos, los propios y los de los demás, allí hay demasiado conocimiento que generalmente no usamos.

 

11... Acerca de los amigos, elige los que están contigo cuando estás en el suelo, porque cuando estés en la gloria, te van a sobrar ...

 

Feliz día!

miércoles, 19 de enero de 2022

ANDINOAMÉRICA: AREQUIPA-PERÚ: SOLEDAD MALDONADO ZEDANO: OBSTINADA EN HURGAR PRODIGIOSOS ENIGMAS. Por Luis Albitres Mendo

 

SOLEDAD MALDONADO ZEDANO



OBSTINADA EN HURGAR PRODIGIOSOS ENIGMAS

Por LUIS ALBITRES MENDO


Los changos, pescadores prehistóricos del litoral de Arequipa fueron los primitivos habitantes de los valles de Ocoña, Camaná y Quillca y demás costas sur peruanas”

José Morante Maldonado

CANTAR DE CHANGOS



Saludamos efusivamente el lanzamiento del nuevo poemario de la notable poeta nacional SOLEDAD MALDONADO ZEDANO, nacida en Arequipa, publicado bajo el sello de  La Manzana Mordida Nº 120, revista literaria dirigida por el reconocido poeta CARLOS ZÚÑIGA SEGURA.

SOLEDAD MALDONADO ZEDANO: Poeta, crítica literaria y ensayista. Ha publicado los siguientes libros de poesía: El lugar de la esperanza (2 ediciones), Salmo por las mujeres de mi Patria, Camisa de fuerza, Testigo de cargo, La piel violada de América (quechua-español), y, Polvo de Luna (francés-español). Ejerce la crítica literaria y de arte, es ensayista, ha realizado estudios literarios regionales y peruanos. Es autora de los estudios: El contenido social de la Literatura Infantil Peruana, y, Evolución de la Poesía Infantil Peruana. Es Presidenta de la Casa Nacional del Poeta – Filial Arequipa, Presidenta Honoraria de la APLIJ Nacional, Promotora y Gestora Cultural, Past Decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Catedrática de la Escuela Profesional de Literatura y Lingüística. Fue Directora del Centro Cultural de la UNSA, además dirigió y promocionó la Sala de Cultura y Galería de Artes “César Atahualpa Rodríguez” del Centro de Idiomas de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa.

AREQUIPA, como CUSCO, CAJAMARCA, el PERÚ entero y toda ANDINOAMÉRICA es un lugar místico, sacro por excelencia. Por eso sus poetas, casi en trance, se inspiran en sus raíces ancestrales y crean poemas como quien cincela obras de orfebrería, esculpiendo con la finura y delicadeza de quien está tallando una escultura para la eternidad, en pleno risco a roca viva o en un escarpado acantilado, frente al mar, desde donde se otea la grandiosidad del océano y sus misteriosas e inmensas profundidades.

KAY PACHAPI PAQARIMOQ = NACIDA EN ESTE MUNDO

Los changos son una etnia predecesora a las culturas que posteriormente serán: nazcas, paracas, collas, puquinas, incas; en un orden de evolución en el tiempo. El chango es el poblador primitivo de la zona sur del Perú”                                                                                 Soledad Maldonado Zedano



SUEÑO, EN PROSAPIA POÉTICA, DESATADO

 

CANTAR DE CHANGOS

Trashumante travesía poética por intrincados retazos cósmicos de fragorosa especie. Prehistórica, antiquísima, flora, fauna, cielo, mar, montaña. Frecuentando riscos tutelares, imantada para siempre por hondonadas amables. Fecunda Pachamama e hijos creadores, capaces de inspirar a una mente poderosa, obstinada en hurgar prodigiosos enigmas.

I.                   Kay Pachapi

Desparramando versos de estirpe poética sumamente alturada, la poeta nos conduce hacia predios, mitad reales, mitad oníricos (“Paraíso de piedra o limada soledad sepultados/ en la terrosa médula de estas voces ajenas./…/ Ni oigo las pétreas wífalas fugadas de los churales”)

CRONOLOGÍA DEL RITO ESTREMECIDO

II.                Quillcapampa

Estilizada descripción de costumbres ancestrales como la caza y la pesca, en base a flechas o redes (“Alunada de noche alumbró a hurtadillas/ hordas de protohombres.// …dardos/ fogonazo antiquísimo/ inmolando el dorso del huanaco/ y en la dureza memoriosa de las conchas/ las atarrayas preñadas de peces constelados.//   Quillcapampa Santuario entre las ocres ancas/ coloreadas de ciervos acezantes/ agitada costilla del barro americano”)

POR AIRES Y RESQUICIOS

III.              Quillca

El yo poético de la autora, privilegiada transeúnte, desplazándose a su libre albedrío, por antiguas trochas, ancladas para siempre, en zonas inaccesibles donde solo llegan las aves, por sus alas y sus crías, sin respuesta alguna, en salobres arrecifes que atraen empecinadas por sus riesgos y quimeras. Entonces la muerte ingresa y arrasa, sin miedo, poblaciones enteras.

LA PIEDRA, EL AMOR Y LA MAR

IV.             Quillasca

Petrificados murallones absortos pero luego satisfechos dan la bienvenida a la eternidad del mar. Y la voz poética, resueltamente calmada más siempre inquieta, indaga sobre roquedales y empinados farallones, disfrutando la delicia de las olas a la hora de inspirarse y meditar, pues es una fruición leer cómo se regocija con la abundancia de los cromatismos aurorales o crepusculares, avivando el placer de vivir: (“… devolviendo el cielo al agua en que muere/ y nace la dicha de la vida.// Tripulada en sus sueños perdía la quietud al mediodía/ transformada en canoa su dilatada roca/ y pintada de risas cruzaba la caleta/ frotando al viento cálido el canto de los niños.// Solo ella sabía del tiempo inagotable/ de esas manos de arena en su espalda granítica/ bañándola de siglos/ ovillando en sus celdas la ñusta luminosa/ que la gente en penumbras creía divisar/ esperando al guerrero que partió sin retorno.// Por esto una obscura madrugada/ se acercó el cielo a la tierra y entre centellas y truenos/ quebró el lomo de los montes para amar a la q’oya/ y modelar la caleta/ que guarde celosamente a la sufriente Amanate.// Así seguirá inmóvil, congelada, desprendida/ del gran abrazo cósmico desde donde arribó/ Quillasca/ Asteroide esculpido en los acantilados”)

V.                Quellcasupay  ( Libro de piedra y de sol )

 

Todo un inventario del talento de los changos: Serpiente bicéfala reveladora de enigmas, las cuales adornaron con perlas de obsidiana y las gargantas repujadas, como observan los versos (“fluyendo petroglifos desde Quillca y Arantas// ¡Oh!, las colinas de Quillcapampa”)

Después de guerras e invasiones se asentaban tiempos de paz y los guerreros convertíanse en agricultores y alfareros (“dulcificando el vientre de arenales y dunas/ con la bondad del camote, algodón, lúcuma/ y los frijoles ululando en los ceramios/ mágica hoguera del barro hecho piedra/ sobre las q’onchas calcinadas/ Sagrada liturgia de los Ayllus// Quellcasupay oráculo/ entre el camino infinito/ del mar hasta las sierras”) 

VI.             En el Exilio, es turbada libélula la Nostalgia

 

Otra vez el yo poético de Soledad retorna a inaugurar su retozo cósmico. Y nos deleita con versos memorables, plenos de una poética poco común, entronizados en una rara intuición. Seguramente Vallejo y todos los emigrantes, sentirán parecida perturbación lejos de su patria, su tierra y su familia. Soledad medita (“Es la nostalgia turbada libélula zumbando la testa del exilio/ (…) / y es remoto el recuerdo/ La distancia deshoja la flor de su aflicción/ pero sus pétalos vuelan besando este abandono”)

VII.            Ese chango confuso atisbando dentro de mi

 

El sinsabor y la zozobra de la violencia arrasaba también por igual estas comarcas (“Nazcas, aymaras, waris, changos, sentaron artes y guerras/ Asimismo Inca Roca/ Brotaba furtivamente del abdomen de los cerros/ para embarcar en sus balsas/ Y en la Colonia arribaron por mi caleta de Quillca/ los negros del Senegal/ y afirman abochornados que también en esos tiempos/ llegó una plaga de ratas -las primeras del Perú-/ Por este muelle zarpaban peruanos y realistas/ y además partió La Serna cancelando el Coloniaje/ Después el célebre Huáscar anclaba en esas aguas/ reparando su coraza protegido entre las peñas.//  Extiendo sobre mi piel/ dentro y más allá de mi/ la mar de sus arenas./ Y siento que soy de ahí.// (…) / Ese chango confuso atisbando dentro de mi/ me viene pausadamente desde el fondo de la historia.//)

IMPULSADA POR EL FRAGOR DE LA FUERZA ÉTNICA

 

Con júbilo nos enteramos de esta nueva publicación de Soledad Maldonado Zedano. Me enaltece ya que grandes son los lazos amicales que nos unen.

Imaginamos a Soledad, invirtiendo su tiempo, inmersa en una exhaustiva investigación previa, de libros antiguos, ya que el diseño prospectivo de este poemario partía desde la perspectiva de historias, leyendas y por supuesto también teniendo en cuenta al imaginario popular, cuyo remanente es muy importante en la memoria colectiva.

Inspirada en las raíces, la prehistoria, los inicios previos a la Historia, en este poemario hay un desbordante apego a la tierra, al espacio ganado por los nuestros y la identificación con nuestra gente primigenia.

La autora exalta el gesto heroico del pueblo aborigen, impulsada por el fragor de la fuerza étnica, que a través del tiempo, presenta resistencia a diluirse y morir y en un acto digno de admirar, sobrevive a tantos intentos de abolirla y desaparecerla.

A pesar del tiempo y todas las inclemencias y desdichas humanas, que la Historia ya ha recogido de algún modo. Pero, desafortunadamente, continúan las desidias de los dirigentes de toda laya que no hacen ni hicieron nada por preservarla.

Ante esa falencia, Soledad Maldonado opone su inteligente, terco y lúcido reclamo y hace de su poesía una franca resistencia: Enorgullecernos de lo nuestro, de nuestros orígenes. Para recuperar nuestra memoria histórica. Para que las nuevas generaciones también lo sepan. Para que nadie lo olvide.

Y más bien, poner todas estas verdades a buen recaudo, en el coraón y mentes de nuestros niños y jóvenes, doblegando al racismo y clasismo, otrora dominantes, pero a los cuales aún no se les ha cortado las cabezas.

INSTINTO EMOCIONAL Y POÉTICO DE GRATO LINAJE

 

“CANTO DE CHANGOS”: Aquí hay instinto emocional y poético: La piel cobriza, la sangre nativa, los aromas del mar, los colores de la arena, los paisajes, valles y horizontes, la prehistoria y el largo bagaje de la Historia. Todos estos elementos presentes en los poemas, imponen un sello, en pos de una marca indeleble y personificada.

SOLEDAD, pionera en estas lides, con un estilo eminentemente original, avanza hacia estratos poéticos de grato linaje peruanísimo: El genuino color broncíneo de la piel, la sangre autóctona, el abundante cabello negro, señal inequívoca de vitalidad, son otras tantas perlas ancestrales. Motivos más que suficientes para sentir un soberbio contento de pertenencia.

Este poemario nos lleva a atisbar tiempos adánicos, donde reverberaban manifestaciones de sincera humanidad en expansión edénica, la solidaridad no desapareció nunca pese a las guerras. Pero ante la sobrevivencia surgían expulsiones de los paraísos creados (huertos y chacras) y las invasiones no se hacían esperar. Ante eso solo cabía la unión, la defensa y la construcción de mundos nuevos.

A fuerza de pugnas y avances sorpresivos, la Historia se ha ido desplazando. Por eso, afianzando el orgullo de lo nuestro, de nuestra raza, lo que la Historia nos va enseñando, no debemos olvidar jamás.

CREADORA DE UNA SONATA EXUBERANTE

 

Inexorablemente “Canto de Changos” expresa un vigoroso aferramiento a la tierra y a su gente. Dejémonos llevar por la magia de esta musicalidad poética, afianzada por el eximio trabajo literario de su autora, verso a verso, logrando presentarnos una sonata exuberante, donde son revalorados, además del hombre de esos lares, su epopeya marina en aquellos remotos tiempos y su creatividad y actividad agrícola en valles y zonas donde creó y cultivó auténticos edenes para construir la felicidad de su prole.

Desde entonces empezó el milagro del Perú al mundo. Por el sudor y el esfuerzo de estos hombres prehistóricos nuestros primeros peruanos pudieron realizar genuinas gestas, teniendo en cuenta las andenerías, los canales de irrigación en superficie y subterráneas y toda la gama de frutos domesticados, del cual hoy en día la humanidad goza y usufructúa, para no hablar sino de unos cuantos: camotes, papas, maíz, quinua, kiwicha, tarwi, pallares, ocas, ollucos, chirimoyas, capulíes, etc.

Envalentonados, orgullosos, los ANDINOAMERICANOS, por esta bien planteada y brillante lección, gracias al ojo avizor de la poeta Soledad Maldonado Zedano, asistimos victoriosos ante tal batalla ganada. Es un triunfo previsto y aclamado. Nunca más al vasallaje físico y mental!!!